23 de julio de 2021 10:09 AM
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Pingdemia: El Reino Unido teme por su industria cárnica… y sus barbacoas

El Reino Unido se enfrenta a una nueva crisis cárnica, la ‘pingdemia’, que es el término usado para referirse a la gran cantidad de trabajadores aislados por haber estado en contacto con un positivo por COVID-19 y que está afectando especialmente en las últimas semanas a operarios de su industria cárnica. En concreto, la ‘pingdemia’ (literalmente epidemia de notificaciones) ha provocado que más […]

El Reino Unido se enfrenta a una nueva crisis cárnica, la ‘pingdemia’, que es el término usado para referirse a la gran cantidad de trabajadores aislados por haber estado en contacto con un positivo por COVID-19 y que está afectando especialmente en las últimas semanas a operarios de su industria cárnica.

En concreto, la ‘pingdemia’ (literalmente epidemia de notificaciones) ha provocado que más de 600.000 personas por semana reciban a través de la aplicación NHS Test and Trace instrucciones para aislarse obligatoriamente durante 10 días por haber estado en contacto con un afectado por el virus.

Los últimos datos muestran que la mayoría de plantas de producción tienen entre un 5 y un 10 % de trabajadores aislados por pingdemia, lo que unido al porcentaje habitual de bajas por otros motivos (otras enfermedades, motivos personales, accidentes…) ha llevado a elevar el número de bajas entre un 10 % y un 16 % por encima de la media habitual. Una situación que se agrava en el porcino donde algunos de los principales procesadores de carne de cerdo ha comunicado que trabajan un 25 % por debajo de los niveles de rendimiento que deberían.

Esto está generando en un clima de abatimiento en toda la industria, que ve como, de mantenerse así, en breve va a ser imposible mantener en funcionamiento la cadena de suministro de alimentos cárnicos.

Crisis en los medios

Por ello, todos los medios de comunicación se hacen eco estos días de la amenaza de los estantes de los supermercados vacíos de carne con imágenes incluidas que empiezan a mostrar estantes poco poblados justo cuando llega el pico de demanda del verano debido a las habituales barbacoas, que incrementan el consumo habitual de carne.

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En realidad, como se resalta en las noticias de los medios británicos, este aumento de casos de COVID-19 (o de contactos con positivos) simplemente ha aumentado una escasez ya crítica de mano de obra en la industria que ya se agravó con el Brexit, lo que muestra una amenaza estructural y de largo recorrido para las empresas cárnicas británicas.

Las primeras en solicitar medidas políticas han sido las empresas porcinas, que han pedido a los parlamentarios que presionen al gobierno para que apruebe lo siguiente:

  • Que el personal de procesamiento y de granjas de cerdos que haya sido doblemente vacunado pueda hacerse una prueba diaria y evitar el autoaislamiento siempre que la prueba sea negativa.
  • Proporcionar a las empresas acceso a los trabajadores temporeros de la UE según lo permitido en los sectores de horticultura, frutas y aves de corral. Una relajación temporal de las reglas de visado para roles específicos a fin de permitir la entrada de más mano de obra extranjera en el Reino Unido.
  • Agregar a los trabajadores de procesamiento de carne y carniceros a la Lista de Ocupaciones por Escasez.
  • Un análisis sensato por parte del Tesoro para determinar quiénes de los aproximadamente 1,5 millones de trabajadores sin licencia pueden ser adecuados para un empleo en el sector alimentario, y luego ayudarlos a volver a trabajar lo antes posible.
  • Un paquete de compensación las empresas más afectados por esta crisis, similar a lo que ya ha sido entregado por otras administraciones descentralizadas. 
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