25 de julio de 2021 12:18 PM
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“Exportar cerdos en un proceso de megagranja es importar pandemias”

La precandidata a diputada nacional, Silvia Vázquez, hizo hincapié en que el Gobierno no considera el punto de vista social, ambiental ni económico al negociar con China. "Necesitamos que exista este proceso de evaluación de triple impacto", exigió.

En medio de la polémica en torno a las negociaciones con Chi­na para instalar en Argentina una veintena de granjas destinadas a la producción de carne porcina, la presidenta del Partido Verde, Silvia Vázquez, manifestó que “Exportar cerdos es importar pandemias. Ese es el verdadero trasfondo que se está buscando” al avanzar en el memorando.

En diálogo con El Cronista, la también precandidata a diputada nacional consideró que desde el punto de vista social, ambiental y económico “es realmente descabellado que en medio de la pandemia, con más de 100.000 muertos en el país, se plantee un modelo de megagranja porcina“.
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Las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Entre Ríos, Salta y Corrientes aparecen como potenciales sedes de las granjas a instalarse.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Jorge Neme, el año pasado comentó que se estaba trabajando “en formular un programa modelo que comprende el desarrollo de 25 granjas productivas instaladas en las provincias del norte o del sur argentino” a fin de “alcanzar una producción del orden de las 900.000 toneladas por año“. Asimismo, en aquel momento estimó que la inversión en el sector porcino rondaría los u$s 3500 millones.

Vázquez recordó que en un primer momento se hablaba de la exportación de 9 millones de toneladas de cerdos y luego de 900.000. “¿En qué tiempo?, ¿Cómo se piensa desarrollar?”, lanzó, y remarcó: “Hay que exigir transparencia, necesitamos que exista este proceso de evaluación de triple impacto y de audiencias públicas”.

INGRESOS

Con respecto a los ingresos que generaría el acuerdo a corto, mediano y largo plazo, la líder del Partido Verde señaló que desde el Gobierno “pueden hacer una estimación”, pero para poder saberlo “primero deberían instalar estas granjas”. No obstante, advirtió que “la aparición de la gripe porcina trajo consecuencias económicas devastadoras” en los países donde estuvo el virus.

El Gobierno plantea cifras para ‘endulzarte’ los oídos. No hay un horizonte real de los ingresos de divisas que pueda llegar a tener”, insistió. Y cuestionó: “Qué es más importante, ¿que el Estado argentino siga teniendo reglas que protejan a la vieja industria o que nos plantemos para tener reglas que protejan al medio ambiente y a los consumidores?”.

“Acá se está consolidando una vez más un modelo productivo concentrador de riqueza y empobrecedor del resto de la ciudadanía. Atenta contra las pequeñas y medianas producciones locales y no paga los costos ambientales -argumentó-. Por eso exigimos un estudio previo a cualquier decisión, de triple impacto”.

EMPLEO

Meses atrás, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, Jorge Neme, informó en una reunión con productores que el proyecto permitiría generar 9500 puestos de trabajo directos y hasta 42.000 indirectos. Sin embargo, la precandidata a diputada nacional aseguró que “En los lugares donde las megagranjas ya funcionan, no fueron generadoras de empleo; no más que las pequeñas granjas porque mucho está mecanizado”.

A modo de ejemplo citó el caso español, donde “no se produce mayor cantidad de empleo en relación a la productividad que este tiene”. Además, desde el punto de vista social planteó que es “necesario” considerar el impacto que provoca en los trabajadores, quienes “suelen vivir en los pueblos lindantes donde se instalan estas megagranjas porcinas”.

Debido al “alto grado de contagio de estas megagranjas”, el consumo de antibióticos que se les da a los cerdos aumentó “más del 80% en los últimos años”. La administración “indiscriminada” de los mismos, hace que los animales desarrollen cepas resistentes y después “se trasladen a los seres humanos”.

CONSECUENCIAS

Varios sectores cuestionaron el proyecto por las consecuencias ambientales y sanitarias, mencionando desde la generación de condiciones para la propagación de patógenos hasta la aparición de nuevas enfermedades infecciosas.”La más grave sin dudas es el impacto en el ambiente y en la salud”, coincidió Vázquez. Aunque también ponderó la contaminación de los suelos y las aguas -tanto superficiales como subterráneas- y las crisis hídricas que provocaría.

Se pretende una producción a escala global que sea barata porque no se tiene en cuenta el costo ambiental y climático, ni la explotación a los trabajadores, enumeró entre otros factores. Y en ese sentido indicó que “Son todos los pasivos que le quedan a los países que llevan adelante este tipo de emprendimientos”.

Exportar cerdos en ese proceso de megagranja porcina es importar pandemias”, enfatizó Vázquez, y concluyó: “Es un modelo que ya demostró su fracaso, considerando además que hay un sufrimiento animal que es absolutamente aberrante”

Fuente: El cronista

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