27 de julio de 2021 10:59 AM
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Mezclado de alimento para cerdos

Los cerdos son alimentados con raciones concentradas de compuestos en cereales y proteínas vegetales. Los cereales más comunes utilizados son granos de maíz blanco o amarillo, soja, sorgo, arroz, trigo, cebada y otros. También pueden utilizarse subproductos como el salvado de trigo, papa cocida, plátano maduro o melaza de caña. También forma parte de la […]

Los cerdos son alimentados con raciones concentradas de compuestos en cereales y proteínas vegetales.


Los cereales más comunes utilizados son granos de maíz blanco o amarillo, soja, sorgo, arroz, trigo, cebada y otros. También pueden utilizarse subproductos como el salvado de trigo, papa cocida, plátano maduro o melaza de caña.


También forma parte de la dieta porcina diferentes tipos de harina, como ser harina de soja, harina de sangre, incluyendo suero de leche, proteínas secas, aceite de soja, calcio, óxido de zinc y otros compuestos apropiados.


Debe sumarse la inclusión de vitaminas y proteínas en sus diferentes presentaciones, tanto líquidos como polvos procesados.


La mayoría de los alimentos para cerdos se suministran a granel.


Los nutricionistas elaboran dietas balanceadas en base a las necesidades energéticas que tienen los cerdos en sus diferentes etapas cíclicas, como el destete, la reproductiva y la productiva. En base a las necesidades, se valoran qué materias primas se utilizarán según su calidad y composición nutricional, brindando el resultado buscado en una dieta nutritiva, económica y rentable.


El proceso de alimentación porcina comienza con la reunión de los nutrientes, continúa con la mezcla de los mismos, luego la presentación del alimento (harinas, pellet), y por último el transporte del alimento hacia los comederos donde se los debe distribuir de acuerdo a las etapas de crecimiento.


Mezclado


El proceso de mezclado de los diferentes nutrientes tiene el objetivo de lograr un producto alimenticio principalmente homogéneo, donde cada mínima porción —o ración— contenga todos los elementos con su valor sustancioso y energético.


Esto se logra reuniendo en un mismo recipiente los compuestos y forzarlos a moverse en diferentes direcciones hasta lograr cierta uniformidad conforme al resultado deseado.


Una mezcla es un sistema formado por dos o más sustancias puras pero no combinadas químicamente. En la mezcla no se produce ninguna reacción química y cada uno de los componentes mantiene su clasificación y propiedad química. Las mezclas se caracterizan básicamente en que los componentes de la misma pueden separarse por medios físicos como ser destilación, decantación, centrifugado u otros.


Podemos clasificar a los mezcladores en dos grandes grupos —de acuerdo a su geometría— en horizontales y verticales, utilizando para el caso específico del mezclado de alimentos en preferencia los horizontales.


En el caso de los mezcladores horizontales la temática de diseño varía acorde al destino prefijado, que luego suele cambiarse respecto a la densidad de los insumos a mezclar, provocado por los avances tecnológicos en los componentes químicos, y también por las mejoras introducidas a medida que la investigación expande el horizonte de las posibilidades, y también debido a la versatilidad —o facilidad— en la carga y descarga de los equipos y el sencillo control de las piezas componentes.


Encontramos un mezclador horizontal de cintas, muy apropiado para la mezcla de alimentos puesto que moviliza los productos de un extremo hacia el otro motivados por dos cintas en forma helicoidal con diámetros y sentidos diferentes soldadas sobre un único eje; mientras una parte de los insumos recorre tangencialmente la cinta de mayor diámetro, otra parte hace lo mismo en sentido opuesto dentro de la masa en movimiento, generando un contacto íntimo entre las variadas sustancias que conforman el producto final.


La salida del alimento combinado se produce cuando una válvula neumática permite en su apertura liberar la mezcla hacia el conducto ubicado en el extremo, empujado por el eje que obliga a sostener el movimiento.


Este equipo permite mezclar medianos volúmenes ciertamente densos, ya que el presentado tiene un motor de 7,5 HP, girando a 46 RPM, permitiendo una capacidad de trabajo de 150 a 300 litros, siendo el volumen total del recipiente de 500 litros.


La tapa se rebate en su totalidad facilitando la carga de productos, contando con una pequeña compuerta para revisar el estado de la operación de mezclado, siendo el tiempo de trabajo entre 8 a 20 minutos, dependiendo de la humedad de los insumos, temperatura, viscosidad, grados de los polvos y demás factores particulares.


Este otro mezclador, también transportable, se diferencia del anterior por poseer un eje al cual están soldadas varias paletas dispuestas en formación de hélice, disponiendo que la mitad están orientadas para generar un flujo desde el lateral del recipiente hacia el centro, mientras la otra mitad está orientada en sentido inverso, resultando la descarga en el centro bajo el equipo, orientada si se desea hacia un lateral o bien, quitando la bandeja orientadora, debajo mismo del mezclador. La descarga es manual con la palanca desde uno de los laterales.


En función de la geometría dispuesta, este mezclador resulta más apropiado para mezclar insumos fibrosos con granos y polvos gruesos, todos con bajo tenor de humedad. Las paletas garantizan la integridad de los productos a mezclar, tanto en su forma como en las propiedades, ya que todo se realiza de manera suave, siendo la descarga directa desde cada uno de los sentidos de traslación.


Este tipo de mezclador forma parte de un proceso de mezclado de alimentos. La disposición de las paletas tiene las mismas características que el equipo anterior respecto a la circulación hacia el centro, al igual que la descarga.


La carga superior puede realizarse desde cualquier punto tangente al cilindro o cámara de mezclado, resultando la descarga una compuerta accionada por un cilindro neumático. El equipo cuenta con dos compuertas herméticas de inspección, necesarias también para la limpieza del equipo.


Este mezclador maneja 750 litros de insumos, permitiendo mezclar sólidos con sólidos, sólidos con líquidos, y ambos con polvos, siendo su característica más destacable la dispersión de las aglomeraciones que asegura la homogeneidad del total de la mezcla. En el caso de ser necesario puede incluirse rompedores de grumos (chopper), o cizallas cortadoras o dispersantes mecánicos de grumos.


Suele ocurrir que el equipo mezclador trabaje en un principio de acuerdo a los parámetros de adquisición, pero luego de cierto tiempo aumenta el consumo de energía eléctrica, avisando así que estamos en presencia de fallos no detectados hasta el momento, encontrando que pueden ser:


—Falta de mantenimiento de las partes lubricadas.


—En la entrada y salida del eje al recipiente suelen utilizarse empaquetaduras cuyo ajuste es manual y suelen apretarse en demasía, restando potencia de trabajo para vencer la resistencia por rozamiento transformada en calor.


-Debido a cargas en exceso, o bien en la formación de grumos al mezclar polvos en líquidos, u otros factores que dependen de los insumos, suelen deformarse los álabes del eje (o bien las cintas, brazos u otros elementos que suelen usarse para agitar la mezcla), produciendo roces tanto en el cilindro o en los laterales que producen huellas en los metales cuyas consecuencias son ilimitadas.


—También debido al punto anterior es posible que se deforme el eje de manera permanente, tanto en su alineación como en su balanceo, generando descentrados que consumen para el giro gran parte del momento torsor que proporciona el motor.


Nunca es recomendable cambiar el motor de diseño para reemplazarlo por otro de mayor potencia con la intención de obtener mezclados más homogéneos, ya que el eje no resiste más que el torque original y los álabes tampoco, deformándolos de manera considerable y el costo de reparación es muy elevado.

Autor: Teodoro Valentin Kresisch

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