28 de julio de 2021 10:22 AM
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Exportacion de carne, negativo por donde se mire

El cepo a las exportaciones de carne generaron problemas en los dos extremos de la cadena. Una baja en la rentabilidad del sector ganadero, y el incremento de los precios de la carne en el mostrador. En el medio, desde los frigoríficos advierten que podrían comenzar con suspensiones del personal.

A dos meses del inicio de la intervención directa del Gobierno nacional sobre las exportaciones de carne, la medida no está dando los resultados que buscó en principio. Por el contrario, está afectando a los dos extremos de la cadena: por un lado la pérdida de rentabilidad del productor ganadero, que ve como cae el precio de la hacienda en pie viene en caída libre en algunas categorías. Mientras que, según datos oficiales, en los últimos 60 días el precio de la carne vacuna en el mostrador se incrementó en un 10%.

Con el nuevo esquema de exportaciones de carne, que limita al 50% de lo exportado el año pasado las ventas de este año al exterior, la caída en el precio de la hacienda fue muy marcado. En el caso de las categorías que se exportan a China y que venían traccionando fuerte en el sector, los frigoríficos dejaron de comprar vacas conservas y manufacturas para exportación a ese país, y eso derivó en una caída de hasta un 27% en el precio del kilo vivo.

Por el lado de los novillos, los precios en Liniers –mercado de referencia a nivel nacional- cayeron entre 10% y 12%. “Hoy un novillo de entre 400 y 500 kilos en Liniers no vale más de $165 promedio”, explicó Alberto “Cacho” Schiffo, productor e industrial del sector cárnico en Corrientes y provincias vecinas. A principios de mayo, antes de la intervención del Gobierno, el novillo promediaba $190 por kilo en Liniers.

“Los resultados son los mismos que en el año 2006: una baja importante en el precio del kilo vivo de la hacienda para el productor y un precio en góndola que no baja, sino que sube”, explicó Schiffo. La referencia a 2006 tiene que ver con la anterior intervención del Gobierno nacional al mercado de la carne. Durante la presidencia de Néstor Kirchner, se instrumentó un cepo similar a las exportaciones del producto: primero con la suspensión y luego con la limitación, y la implementación de los recordados permisos de exportación.

El actual esquema de exportaciones cárnicas establece que están liberadas algunas cuotas, como la “Hilton”, la que se vende a Estados Unidos y la “Cuota 481”. Pero se intervino y limitó la exportación a China –que el año pasado llevó el 75% de las exportaciones argentinas- y también están limitados los cortes con certificación “kosher”, que son cortes vacunos faenados bajo rito hebreo para exportación a Israel.

En este sentido, Schiffo remarcó algo que se viene advirtiendo desde distintos sectores desde que se implementó el cepo: “La carne que le vendemos a China no se consume en Argentina”, remarcó el productor e industrial de la carne. En este sentido explicó que “la mayoría de lo que consume China es carne de vaca manufactura o vaca conserva. Y tuvimos la suerte de que en su momento aceptaron comprar carne con hueso congelada. Pero no lleva vaca gorda especial, novillo, novillito, ternero, no lleva nada de lo que consume el argentino”, señaló.

En este sentido, explicó que las categorías que se exportan como cortes vacunos a China, en Argentina sólo se destina a la industria, para elaboración de procesados y embutidos, cuestión que actualmente limita mucho la demanda de los frigoríficos por esta mercadería, y está dificultando la colocación de las vacas, con la consecuente baja de los precios.

“No hay colocación de vacas; la industria no está comprando ni faenando ese tipo de categoría”, explicó Schiffo, quien agregó que “esa vaca bajó su precio un 10 a 15%; la vaca manufactura bajó un 30% y además no hay a quién venderle. Es un problema muy serio, sobre todo en la entrada al invierno; en años anteriores, antes del invierno hacíamos una selección y descartábamos la vaca vieja con destino a industria. Hoy, o se vende a $60 el kilo, o queda en el campo, con el riesgo de que no llegue a la primavera y muera en el invierno”, graficó.

En este aspecto, Schiffo sostuvo que “la no exportación a China es un capricho, porque ese tipo de carne no se consume acá. No se consume en ningún nivel económico, ni en las carnicerías del centro ni en los barrios; no va s a ver nunca un costillar de vaca conserva o manufactura colgado en una carnicería”.

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