8 de agosto de 2021 12:59 PM
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Cuáles son las claves para entender qué puede pasar en las próximas semanas con los precios externos de los granos

Sigue la volatilidad. Ya no se presentan grandes subas o bajas como se registraron en junio y parte de julio, donde la soja en una sola jornada perdió USD 40 en Chicago. El clima en EEUU y la demanda del gigante asiático, entre otros aspectos, son factores del futuro de las cotizaciones

Los precios internacionales de los granos son siempre un tema de interés para la Argentina, no solo para los productores, por su efecto sobre la rentabilidad, sino también para los responsables de política económica, ya que de la exportación de los productos agroindustriales dependen 7 de cada 10 dólares que ingresan al Banco Central. Se trata de la principal rama productiva del país, pero depende mucho de lo que los clientes estén dispuestos a pagar en un mercado cada vez más volátil.

Sin dudas, la cotización de los commodities agrícolas sembraron una luz de esperanza sobre las malogradas cuentas nacionales, quizá en el momento menos esperado. Es que en plena pandemia, con los precios tocando mínimos en años, la voracidad china empezó a hacerse notar en el mercado mundial y los valores comenzaron una escalada impensada hasta superar, en el caso de la soja, los USD 600 la tonelada, valor que no se registraba desde 2013.

Si se analizan los números del mercado de Chicago hace un año atrás, los datos dan cuenta de este boom de precios. Por ejemplo, la soja cotizaba al 6 de mayo a USD 323,63 la tonelada, mientras que al cierre del viernes el contrato de más próximo vencimiento se ubicó en USD 522,59. Algo similar ocurrió en el caso del maíz: pasó de valer USD 122,63 en agosto 2020 a USD 218,49 la tonelada. Por supuesto, esto se vio reflejado en las exportaciones agroindustriales, que totalizaron US$ 24.200 millones en el primer semestre, un 27% más que en el mismo período de 2020, representando el 70% de las exportaciones totales de país, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Ahora bien, esa escalada de precios dejó de ser constante a mediados de este año, para convertirse en un escenario de altísima volatilidad, donde se podía dar, con total normalidad, subas diarias de USD 40 y al otro día perder USD 30, como sucedió en el caso de la soja. Esto fue una constante desde finales de mayo hasta mediados de julio. A partir de ese momento, los precios comenzaron a aquietarse, o, por lo menos, se empezó a ver una variabilidad menos extrema que días antes.

Sin embargo, este escenario puede cambiar nuevamente de manera radical. Hoy el mercado se encuentra sumergido y totalmente dependiente de lo que se denomina “mercado climático”, sobre todo en lo que corresponde a Estados Unidos, donde se está definiendo los rindes de sus principales cultivos en un escenario de ajustados stocks y una demanda, principalmente de China, que promete ser considerable. Además, el próximo informe sobre oferta y demanda mundial de granos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), a publicarse la semana que viene, podría ser crucial en lo que respecta a la tendencia de los precios en el corto y mediano plazo.

El mercado climático y la demanda china

En diálogo con Infobae, el analista de mercados de la corredora de granos Intagro, Enrique Sarthes, explicó que “desde el lado de los fundamentos estamos atravesando el período crítico climático en el hemisferio norte”. Según detalló el especialista, en Estados Unidos, que es uno de los principales exportadores de soja y maíz del mundo, “ambos productos sembrados tienen algún tipo de déficit hídrico: en el caso del cereal, el 37% del área sembrada revista algún tipo de anomalía y en el caso de la oleaginosa el 31% del área también manifiesta anomalías hídricas”.Desempeño de los precios internacionales de la soja. (FYO)Desempeño de los precios internacionales de la soja. (FYO)

“Ya hay estudios de analistas que hablan de una menor producción en ambos cultivos, en maíz hablan de 5 a 7 millones menos de toneladas versus lo calculado en el informe Julio del USDA y en la soja hablan de 1,5 a 2 millones menos de toneladas. Si le sumamos a esta radiografía el tema que la cosecha de maíz de segunda en Brasil se ha reducido en no menos de 10 millones a lo inicialmente estimado, el cuadro de situación es que todos están pendientes del clima y de los stocks finales para empalmar con la nueva cosecha”, agregó.

Sarthes sostuvo que “daría la impresión que el comportamiento de los precios vienen siguiendo diariamente a los pronósticos climáticos”, al mismo tiempo que puso de relieve la importancia del informe del USDA “para ver si se confirman reducciones de producción”. Bajo este panorama, el especialista consideró que “mientras todas estas incógnitas no se develen, el mercado, si bien nunca pierde volatilidad, es probable que en principio tienda en el corto plazo a lateralizar precios en un rango contenido. Si el clima se complica, dependiendo de la magnitud, los precios podrían tratar de querer volver a la zona de máximos valores. Por ahora estamos en un final abierto climático, pero que en pocas semanas se va a ir develando su impacto”.

Por su parte, el socio gerente del acopio Sojas Argentinas, situado en la provincia de Córdoba, pero con operación en toda la zona núcleo del país, Martín Gassmann, remarcó la importancia de lo que pueda suceder con el clima estadounidense, pero también puso énfasis lo determinante que es la demanda China para el mercado (ya no solo el de soja) y no descartó una escalada en los precios si el gigante asiático vuelve al ruedo con la voracidad de finales del año pasado y principios de este.

Gassmann subrayó a este medio que “será importante ver cómo se desenvuelve la demanda de China, que fue el motor principal de las subas que observamos el año pasado. El informe del USDA del próximo jueves tal vez nos permita tener una mejor perspectiva de la situación en ese país. Los precios de los granos están a un buen nivel, de hecho, estamos a niveles históricos elevados, acompañados por fundamentos que lo respaldan. Habrá que estar atentos, además del estado de los cultivos en Estados Unidos, principalmente a cómo actuará China y el ingreso de los fondos en razón del resto de los factores. Creo que son buenos valores y no veo, salvo que aparezca alguna situación excepcional que vayan a caer”.

En este último punto planteó que “no es imposible pensar en una nueva suba de los commodities agrícolas. En ese caso creo que será más una cuestión de demanda que de oferta, como mencionaba anteriormente. Si China sale nuevamente a comprar, como lo hizo el año pasado, podremos esperar alzas en los mismos. Tengamos en cuenta que los stocks están bajos y ante un incremento de demanda creo podríamos ver una nueva escalada de precios”.

USDA

Como se dijo anteriormente, el informe de agosto del USDA será crucial, ya que no solo las previsiones de la dependencia oficial norteamericana son una suerte de palabra santa en el mercado, que mueve los precios con una facilidad a veces deslumbrante, sino que servirá para saber dónde está parado el mundo en cuanto a disponibilidad de granos. O sea, se podrá tener una aproximación de qué tan duro será el recorte en la producción del trigo de primavera, de cuánto será la reducción en el maíz brasileño y cuánto estará dispuesto a comprar China, entre varias cuestiones más.Desempeño de los precios internacionales del maíz. (FYO)Desempeño de los precios internacionales del maíz. (FYO)

Al respecto, el responsable del Departamento de Análisis de Mercados de la corredora de granos Grassi, Ariel Tejera, comentó a este medio que “resulta lógico pensar en recortes en las estimaciones de rindes de soja y maíz, dado el bajo porcentaje de lotes buenos a excelentes. En tales condiciones, sólo se encontraría el 60% y el 62% de los cuadros, respectivamente. Pero, debemos ser cautos dado que, en los últimos 5 años, los valores oficiales de agosto se ubicaron por encima de las perspectivas mantenidas por el mercado en 4 ocasiones para la soja y en 5 ocasiones para el maíz”.

“De acotarse el potencial productivo y no mediar ajustes por el lado de la demanda, el USDA debería indicar una revisión a la baja en las proyecciones de stocks finales para la nueva campaña. De esta forma, se reafirmaría un escenario en el que Estados Unidos continuaría trabajando con una muy baja relación stock/consumo en ambos productos, durante una nueva campaña, la 2021/22”, concluyó Tejera.

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