9 de agosto de 2021 09:48 AM
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Yerba: Gobierno asegura stock mientras avanza con medidas de protección

Busca generar arraigo de los pequeños productores que están siendo desplazados de la actividad.

La premisa parece bastante simple pero así y todo generó polémica. El Gobierno busca proteger a los pequeños y medianos productores yerbateros -y a los más de 15.000 cosecheros- que están siendo desplazados de la actividad ante el avance de grandes grupos económicos que crecen en hectáreas sembradas y producción de este ítem fundamental de la canasta básica argentina. En concreto, semanas atrás, mediante la Resolución 170 del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) se limitó la plantación de nuevos yerbatales a 5 hectáreas por año por productor y enseguida sobrevoló que algunos actores del negocio estaban en contra y que incluso podría faltar yerba en la Argentina. Lo cierto es que, según ratifican las estadísticas hay stock suficiente no solo para abastecer el mercado interno sino también para crecer en exportaciones.

En este contexto, el presidente del INYM, Juan José Szychowski, explica el trasfondo de la decisión que tomó el organismo: “Es indispensable fomentar el arraigo de los pequeños productores a la actividad. No sirve de nada una gran actividad yerbatera donde haya una o dos personas con una gran cantidad de superficie y montones de productores o tareferos sin trabajo. Lo que nosotros queremos es una actividad yerbatera fuerte, pujante pero con muchísimos productores arraigados a la chacra y trabajadores con un sueldo digno, esa es la finalidad de la resolución 170 que recibió el apoyo por escrito de 13 de las 14 asociaciones de productores que hay en la provincia y de UATRE en representación de los trabajadores”.

Los datos son contundentes, actualmente hay alrededor de 9.800 productores activos que entregan hoja verde a los molinos. De ese total, unos 7.000 tienen menos de 20 hectáreas. Justamente, esos , los más chicos, producen en total unos 42 millones de kilos de hoja verde, mientras que en la vereda de enfrente hay un solo productor que está produciendo 40 millones de kilos al año. De esta manera, la balanza se inclina a favor de los más grandes que además cuentan con recursos y tecnificación para cosechar manualmente lo que también expulsa a 15.000 cosecheros de la actividad.

Parece toda una ironía en los tiempos que corren que se ponga bajo la lupa la protección del empleo y por eso el presidente del INYM insiste: “Queremos cuidar al más chico que no puede reconvertirse. El arraigo en el interior también debe fomentarse desde el Estado”, remarca.

En lo que respecta al abastecimiento al mercado interno, según las estadísticas oficiales en los depósitos de la industria existe un stock de 248 millones de kilos; es decir, el equivalente a casi diez meses de consumo, tanto para el mercado local como para las exportaciones. Además, hay unas 170.000 hectáreas plantadas en producción y otras 25.000 que entrarán en producción en los próximos cinco años.

En cuanto a las oportunidades en el mercado internacional el panorama parece ser más que promisorio. “Hace muy poco se concretó la primera exportación de yerba mate a India, un mercado de 1.300 millones de habitantes que consumen en promedio unas ocho tazas de té, de las cuales tres son de té verde. Nosotros apuntamos a captar ese segmento ya que el mate cocido es muy parecido al té verde. Esto se logró por el gran trabajo que hizo el ministerio de Agricultura, junto con la Cancillería y la provincia de Misiones. Estamos muy agradecidos porque desde el 2016 que estábamos pidiendo al Gobierno anterior que acelere la apertura de este mercado estratégico y recién ahora se logró”, contó Szychowski.

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