14 de agosto de 2021 11:08 AM
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Se reactivó la demanda en EE.UU. y repuntaron los precios de la soja en Chicago

La oleaginosa terminó la rueda con un valor de 504,49 dólares y con una mejora del 1,9%; en los últimos siete días hábiles el USDA reportó ventas por 1,71 millones de toneladas; subas en el mercado local

La reactivación de la demanda por soja estadounidense resultó hoy el principal factor alcista para los precios de la oleaginosa en la Bolsa de Chicago y se sumó a los ajustes hechos ayer por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, según sus siglas en inglés) sobre sus expectativas de rindes y de cosecha para la nueva campaña 2021/2022.

Al cierre de los negocios las pizarras reflejaron mejoras de US$9,55 y de 8,82 sobre los contratos septiembre y noviembre de la soja, cuyos ajustes fueron de 504,49 y de 501,55 dólares por tonelada. En el balance semanal estas posiciones ganaron un 2,1 por ciento respecto de los 493,93 y de los 491,17 dólares vigentes el viernes anterior.

Por la mañana el USDA confirmó hoy dos nuevas ventas de soja estadounidense, una hacia China, por 126.000 toneladas, y la otra hacia destinos desconocidos, por 326.200 toneladas. Con este anuncio, que fue el séptimo consecutivo del organismo, el acumulado de soja comprometido fue de 1.711.200 toneladas.

Fuentes del sector no descartan que durante la próxima semana se confirmen nuevos negocios, cuando restan cerca de 45 días para el inicio de la cosecha en los Estados Unidos, momento en el que los compradores chinos empiezan a virar su atención de Sudamérica hacia la mercadería estadounidense.

Con la demanda más activa, los operadores –y los administradores de los grandes fondos de inversión– volvieron a reevaluar hoy las cifras publicadas ayer por el USDA en su informe mensual de estimaciones agrícola, con recortes sobre los rendimientos y sobre la cosecha en Estados Unidos, que durante la rueda precedente no tuvieron impacto sobre las cotizaciones de la soja.

En efecto, el organismo hizo explícito el reconocimiento de las adversas condiciones climáticas que vienen acompañando el desarrollo de los cultivos de granos gruesos estadounidenses en buena parte de Minnesota, el noroeste de Iowa y en el este de Dakota del Sur y de Dakota del Norte, donde se combinaron lluvias escasas con temperaturas superiores a las marcas usuales durante largos períodos de tiempo. Por esa situación, respecto del reporte de julio el USDA redujo de 34,16 a 33,63 quintales por hectárea la expectativa sobre el rinde promedio, una marca que quedó debajo de los 33,89 quintales previstos por los privados e, incluso, debajo de los 33,76 quintales de la campaña anterior. Como consecuencia lógica, la proyección sobre la cosecha 2021/2022 fue ajustada de 119,88 a 118,08 millones de toneladas, un volumen inferior a los 119,07 millones calculados por los operadores, aunque superior a los 112,55 millones recolectados en el ciclo precedente.

Las razones por las cuales ayer estas cifras no impactaron en modo alcista sobre los precios de la soja fueron tres, la primera, el incremento que el USDA hizo sobre las existencias finales estadounidenses de la campaña 2020/2021 –redujo molienda y exportaciones–, de 3,66 a 4,34 millones de toneladas, cuando los operadores las estimaban en 4,03 millones; la segunda, el hecho de que el stock final 2021/2022 quedó casi sin cambios, con un paso de 4,22 a 4,21 millones de toneladas, un dato que, igualmente, fue inferior a los 4,33 millones calculados por los privados, y la tercera, los ajustes realizados sobre la expectativa de importaciones chinas, de 98 a 97 millones de toneladas para el ciclo 2020/2021 y de 102 a 101 millones para la nueva temporada comercial.

Todos esos “reparos” quedaron de lado hoy por la percepción de los operadores de que las sucesivas confirmaciones de ventas hechas por el USDA pueden ser el puntapié inicial de ventas fluidas para la soja 2021/2022.

Por otro lado, cabe tener en cuenta que los 4,21 millones de toneladas de soja que ahora se proyectan como stock final de la nueva campaña –termina a fines de agosto de 2022– resultan el volumen más bajo desde los 2,50 millones de toneladas del ciclo 2013/2014. El mercado apostaba a que la campaña 2021/2022 permitiera relajar las tensiones entre la oferta y la demanda que pocos meses atrás llevaron al valor de la soja a superar los 600 dólares por tonelada en Chicago, incluso en un contexto de pandemia, que redujo el consumo de combustibles y de carnes por las medidas de aislamiento, con el consecuente perjuicio para el biodiésel en base a aceite de soja y para la harina que se obtiene de la oleaginosa.

Mercado local

Las mejoras externas tuvieron impacto sobre el mercado doméstico. En el Matba Rofex las posiciones septiembre y noviembre de la soja aumentaron US$5 y 4,40, al terminar la rueda con ajustes de 345 y de 346,40 dólares por tonelada. En el balance de la semana estos contratos ganaron un 2,1 y un 1,9% frente a los 338 y a los 340 dólares vigentes el viernes anterior.

En la plaza física, las ofertas de los compradores por soja con entrega inmediata y para fijaciones sobre las terminales del Gran Rosario crecieron de 338 a 341,50 dólares por tonelada, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El equivalente en pesos de la propuesta, de 33.095 pesos por tonelada, superó los 32.321 pesos que la entidad calculó como FAS teórico para la industria aceitera exportadora.

Para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea los exportadores ofrecieron 340 dólares por tonelada de soja disponible, 5 dólares más que ayer.

En su informe sobre la carga de buques programada –período del 11 del actual al 5 del mes próximo–, la BCR indicó que en los puertos de Rosario a San Lorenzo se cargan 379.000 toneladas de poroto de soja; en Bahía Blanca, 339.000 toneladas; en Necochea, 175.703 toneladas, y en otros puertos, 155.000 toneladas.

Fuente: La Nacion

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