17 de agosto de 2021 11:15 AM
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El Gobierno mostró el plan ganadero a entidades de la agroindustria

Les adelantó el proyecto que incluye incentivos fiscales y financieros; busca llevar la producción a 5 millones de toneladas de carne

El Gobierno le adelantó al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) un “borrador consolidado” del plan ganadero que impulsa para la actividad. Desde que puso en agenda el tema, las autoridades buscan que la producción de carne pase de los actuales 3,2 millones de toneladas de carne a 5 millones para abastecer tanto el mercado interno como para que se exporte más.

El ministro Matías Kulfas presentó el plan de trabajo el jueves pasado, en un encuentro con José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y vocero del CAA, y Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-cec).

“Se reunió con el Consejo Agroindustrial y ahí les dio el borrador consolidado del plan ganadero para hacer los últimos retoques”, señaló una fuente del Gobierno. Del lado del CAA confirmaron que Kulfas adelantó el proyecto y destacaron que lo tendrán que abordar en el interior de la Mesa de Carnes de la agrupación: “El CAA recibió el proyecto. No aprobamos ni avalamos”.

Para recordar, desde diversas entidades del sector se le dijo al Gobierno que antes de avanzar con el plan ganadero era necesario dar certidumbre sobre las exportaciones de carne, hoy bajo un cepo del 50%. En esta línea, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se retiró de la discusión por el plan en reclamo de una apertura total de las exportaciones.

El proyecto, al que accedió la nacion, se titula “Una propuesta federal para el desarrollo de la ganadería bovina” y fue realizado por la cartera de Desarrollo Productivo y el Ministerio de Agricultura. Propone “un conjunto de instrumentos financieros, incentivos fiscales, asistencia tecnológica, cambios en la comercialización, entre otros, destinados a fomentar el incremento de la eficiencia del stock ganadero”.

El plan no se refiere a un monto preciso de inversión, pero abre la puerta al uso de diversas herramientas, varias de ellas incluso contenidas en un proyecto de fomento a la agroindustria impulsado por el CAA. Para varias medidas del plan oficial falta una explicación sobre una hoja de ruta para su implementación.

Entre otras acciones, para el crecimiento del área con pastura se prevén un plan nacional de riego y bonificaciones para la inversión en esa área. Además, para promover la eficiencia y sostenibilidad de la cría y recría vacuna se impulsa un fondo para la promoción de la ganadería en zonas áridas y semiáridas.

También figuran entre las acciones créditos para infraestructura, apoyo a emprendimientos de agregado de valor, beneficios fiscales para aumentar la productividad, “financiamiento que permita la transformación de la producción ganadera del eslabón de invernada y engorde, logrando como objetivo el aumento de peso por cabeza de terminación superior a 430 kilos”.

En esta línea, se promueve el forward ganadero, un “instrumento para adelantar fondos que permitan la compra contra entrega futura de la mercadería, posibilitando el acotamiento de los riesgos del aprovisionamiento y mayor previsibilidad”.

También propone “créditos directos destinados a financiar proyectos vinculados a infraestructura básica para el manejo del rodeo, implantación de pasturas, verdeos y forrajes conservados, equipo para prevención de enfermedades y adquisición de semovientes para recomponer el rodeo”, se detalla en otra de las medidas.

Medidas fiscales

Otro punto destacado es el referido a medidas fiscales para promover inversiones. Al respecto, en el plan se menciona la necesidad de “evitar la sobre valuación de la hacienda no terminada al cierre del ejercicio fiscal ”. Aquí se habla de la “modificación de la valuación fiscal de la hacienda al cierre del ejercicio”, amortización acelerada de inversiones, crédito fiscal para la compra de insumos y devolución del IVA de inversiones con condiciones especiales.

El plan recuerda que el proyecto “contempla la posibilidad de realizar una valoración ajustada al estado real de la hacienda de invernada en el momento de cierre del ejercicio fiscal y diferir el pago del impuesto a las ganancias al ejercicio en que se realicen las ventas”.

“Los beneficiarios inscriptos en el registro que se crearía al ser ley –que cumplan con los requisitos del régimen y resulten titulares de los establecimientos de invernada– podrían optar por valuar sus existencias por los métodos descriptos, dependiendo del tipo de hacienda de que se trate”, indica.

Sobre el crédito para la compra de insumos, se detalla: “Los beneficiarios de esta ley podrán convertir en un certificado de crédito fiscal intransferible hasta un importe equivalente al que resulte de aplicar la alícuota a la que se refiere el inciso a) del artículo 73 de la ley de impuesto a las ganancias, texto ordenado en 2019 y sus modificaciones, vigente en el periodo fiscal de que se trate”.

En el plan se recuerda que, según los registros sanitarios del Senasa, hay cerca de 230.000 productores ganaderos en tres grupos: pequeños, hasta 150 cabezas (71% del total); medianos, entre 150 y 600 cabezas (20% del total), y grandes, más de 600 cabezas (9% del total).

Fuente: La Nacion

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