17 de agosto de 2021 11:31 AM
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La bajante del río Paraná pone en jaque a la producción de frutillas de una zona emblemática

En Coronda, Santa Fe, se registra un incremento de la salinidad en el agua que se utiliza para riego, lo que afecta a la producción; temen una baja de entre 30 y 40% en la recolección

Las 320 hectáreas sembradas con frutilla de la zona de Coronda, una de las principales productoras del país, podrían colapsar antes de la cosecha, prevista para el final de la primavera. Es otra de las graves consecuencias de la histórica bajante del río Paraná y sus afluentes, en este caso el río Coronda, que baña las costas de esa región del departamento San Jerónimo, 45 kilómetros al sur de esta capital.

“Hay un 80% de los productores que utiliza agua del río para riego por su calidad. La salinidad del agua, que en tiempos normales es de 0,4 por litro, ahora está en 4,9 por litro, casi 10 veces mayor. El agua, con esas características actuales, va directamente a la raíz de la planta que comienza un proceso de deterioro progresivo. Hoy, las raíces de las plantas de frutilla no se están desarrollando y las hojas se están poniendo marrón por la salinidad. En septiembre y octubre vamos a tener muchos más problemas porque se van a secar las plantas. Y cuando llegue el calor, esas sales subirán y ‘ahogarán’ la planta porque la raíz no pudo crecer”, sostuvo en diálogo con LA NACION el intendente Ricardo Ramírez (UCR), a la vez uno de los principales frutilleros de la zona.

Coincidiendo con diversos pronósticos, Ramírez sostuvo que “el pico de la bajante se va a notar mucho más a fines de octubre. Eso complicará aún más la situación de los productores teniendo en cuenta que se acentuará la salinización porque en esta parte, el río Coronda no tiene corriente de agua como sucede desde Puerto Gaboto donde este cauce desemboca en el curso del Paraná”, explicó.

El panorama complica la producción de esta temporada. “Normalmente, la producción alcanza un promedio de entre 35 mil y 40 mil kilogramos de frutilla por hectárea. Con esa situación, según los técnicos, tendremos una merma en la producción de entre un 30 y 40 por ciento. Ojalá que se pueda levantar la mayor cantidad de frutilla porque las pérdidas serán importantes y los productores no están en condiciones de enfrentarlas”, añadió Ramírez.

Ante una consulta, el productor admitió que se analizaron alternativas para que los daños sean menores. “Se hizo una cava para arrojar el agua y aguardar que por decantación no tuviera tanta sal. Pero los resultados son parciales. Y hay muy pocos productores, por razones de costos, que sacan agua de pozo para regar. Por lo tanto, si tenemos en cuenta lo que adelantan los institutos técnicos que estudian las variaciones del río, la campaña viene muy complicada”, insistió. “Esperemos que nos acompañen las lluvias para que se laven las plantas”, auguró casi como un ruego. La cosecha se hace entre junio y diciembre.

Cuidados

A pesar de los severos problemas que enfrenta la producción de frutilla, el intendente de Coronda llevó tranquilidad a la población señalando que la cooperativa que brinda el servicio en esa ciudad incorporó una bomba para el tratamiento de ósmosis inversa, lo cual potabiliza el agua que se entrega a los vecinos gratuitamente en bidones.

En Coronda se produce la mayor cantidad de frutillas
En Coronda se produce la mayor cantidad de frutillas

En tanto, los últimos controles del Ente Regulador de Servicio Sanitarios (Enress) determinaron un incremento en la salinidad de aguas del río Coronda, afluente del cual se nutre el acueducto centro–oeste, conducto que es operado por Aguas Santafesinas SA para servir de agua a 13 localidades.

Los registros de sales naturales disueltas sobre dicho río fueron mayores a los obtenidos en otros puntos de abastecimiento. A partir de esta situación, el organismo recomendó que esas poblaciones, que reúnen a más de 70 mil personas, dejen de utilizar ese servicio para consumo humano.

La directora del Enress, Anahí Rodríguez, aclaró que se trata de agua para el consumo diario: “Es agua destinada a nutrición y cocción de alimentos. Para el resto de las tareas, como el aseo personal, se podrá seguir utilizando el agua proveniente del acueducto”, indicó.

Las 13 localidades que por estos días volvieron a abastecerse de agua subterránea son: Coronda, Monje, Díaz, San Genaro, Clason, Centeno, Totoras, Las Rosas, Las Parejas, Bouquet, Montes de Oca, María Susana y Los Cardos.

José E. Bordón

Fuente: La Nacion

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