20 de agosto de 2021 21:35 PM
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ASÍ PEGA EL CEPO CÁRNICO EN LOS PEQUEÑOS GANADEROS SANTAFESINOS

La Federación Agraria Argentina elaboró un amplio informe con testimonios de asociados de todo el país, quienes relatan cómo los perjudica la intervención del gobierno nacional. Desde Santa Fe, el impacto en los Bajos Submeridionales y el sur provincial.

En el marco de las actividades por el aniversario 109, Federación Agraria Argentina elaboró un extenso documento para dar a conocer, desde la voz de los federados de distintos puntos del país, cómo impacta en los pequeños y medianos ganaderos el cierre de las exportaciones de carne. 

“Poder acompañar sus palabras con las imágenes de sus producciones, en sus lugares de trabajo, nos permiten darle cuerpo al reclamo que siempre hacemos: queremos defender a estos productores, que llevan adelante sus labores a lo largo y ancho de la Argentina y necesitamos que quienes nos gobiernan lo entiendan y actúen en consecuencia”, explica el trabajo.

Desde los Bajos Submeridionales, en el norte santafesino, Gilda Coria, Directora del Distrito 12, relató: “somos pequeños productores; nuestra actividad es la chacra mixta, huerta, pollos, huevos, algo de maíz, sorgo, algodón, pero la más tradicional es la ganadería de cría y recría. Esta ganadería está muy arraigada en la comunidad campesina por su capacidad de producción. Brinda el ingreso económico para el sostén de las familias, genera mano de obra y nos permite cuidar nuestro medio ambiente”

Para poder reinvertir en mejoras como genética, aguadas, alambrados, “que a futuro nos ayudará a producir más y mejor”, dijo, debe estar abierta la exportación ” para tener más mercados, colocar nuestros productos en más cantidad, e ir mejorando los precios”.

Con el cierre dispuesto por el gobierno, “perdimos precios, se desalentó la actividad y se provocó incertidumbre. Además, tenemos temperaturas propias del invierno, que secaron las pasturas naturales, sumado a una larga sequía tal como se ve en las fotos”. 

En el otro extremo de la provincia, el presidente de la filial Villa Eloísa (departamento Iriondo, a unos 100 Km de Rosario, entre las localidades de Cañada de Gómez y Arequito), Miguel Petetta, habló como pequeño productor ganadero. Relató que hace unos años decidió invertir “muchísimo trabajo, dinero, con lo que logramos tener un pequeño plantel de vacas con las cuales hacemos cría, y hasta hace un año atrás hacíamos ciclo completo terminando animales de 340, 350 kilos gordos”. 

Sin embargo, por la situación de la economía argentina y las circunstancias propias de la ganadería, “hoy hemos cambiado y estamos haciendo invernada”. El cierre de exportaciones -explicó- “nos perjudica”, porque el productor que hacía el animal pesado “pasa a producir un animal más liviano de 340 o 350 kilos, que va directamente a la faena local con muchísimo menos kilos de asado, o de carne en general”. 

Desde su visión, el perjuicio no sólo es para el productor, sino también para los argentinos “porque nosotros con la exportación traemos dólares que a nuestro país le hacen falta”.

Y como ganadero lo golpea la imposibilidad de exportar la vaca gorda, “que es un animal que ya terminó su ciclo de producción, que no tiene en el campo más lugar, se engorda, y esa vaca la estábamos exportando a China”. 

Al impedir ese negocio, “hacen que esa vaca que tenía muy buen valor, que el productor la vendía y reponía con una vaquillona nueva, hoy la deje en el campo porque vale muy poca plata, y vende la vaquillona que es más cara”. Por lo tanto, queda en el campo “esa vaca que produce menos, produce un mal ternero, puede que no quede preñada, y termina pasando que cuando viene un año malo (como el que tenemos en este momento con una terrible sequía) esa vaca se muera”.

Fuente: ElLitoral

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