21 de agosto de 2021 11:19 AM
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Chemes: “Si no reabren la exportación de carne, la cadena lanzará medidas”

El presidente de CRA remarcó que el deterioro alcanzó a todos los eslabones, pero que los productores sufrieron por la caída del precio en el kilo vivo. Al mismo tiempo dijo que el valor en la góndola no baja "y eso se lo anticipamos"

A través de varios caminos, la cadena de la carne en su conjunto y los eslabones que la integran de manera individual pidieron en reiteradas oportunidades al Gobierno nacional que de marcha atrás con el cierre parcial de exportaciones de carne porque está afectando desde el productor, hasta el matarife y los frigoríficos. El último intento lo realizaron esta semana con una carta que firmaron todos los representantes bajo el título “Perdimos todos”.

Por eso, Jorge Chemes, presidente de CRA, una de las entidades que firmó el documento, aseguró ayer que “si ya no somos escuchados vamos a tener que avanzar con medidas de fuerza. No quedará otro camino”.

Hace algunas semanas recibieron una promesa de ministros que se iba a dar marcha atrás con la medida, ¿qué pasó?

Estamos recibiendo versiones a cada rato de que en cualquier momento se normalizan las exportaciones. El sábado pasado sorpresivamente se incorporó un adicional de 3.500 toneladas de corte kosher, que siempre suma y mejora la situación, pero no está la decisión final que necesitamos y que es el levantamiento total de las restricciones. Nos dicen que ya está, que está por salir, pero no se concreta. Y al mismo tiempo, la necesidad de que se restablezcan las exportaciones es tan urgente que en el mismo comunicado planteamos el daño que se la ha producido a todos los eslabones.

¿Cómo fue ese impacto al interior de la cadena?

Hubo una caída en el kilo vivo de la hacienda que fue el primer daño al productor y sobre todo al criador. Porque esa caída se dio mayoritariamente en la vaca de conserva que es lo que el criador no tenía dificultades para comercializar a precios razonables. Y obviamente que esa caída arrastró a otras categorías que luego algo recuperaron. Por otro lado, los frigoríficos tienen serios inconvenientes por desórdenes en los niveles de faena. Inclusive con contenedores que tenían listos para exportar y debieron traerlos de regreso. Hubo una caída en los horarios de trabajo en la faena reconocido por la misma gente del sindicato de trabajadores, que están preocupados porque naturalmente cobran menos por la menor actividad. Tuvimos toda esta consecuencia en la cadena y lamentablemente no hemos visto una baja de precio de la carne en el mostrador, que fue el objetivo que se anunció por parte del Gobierno. Y nosotros lo dijimos desde el principio. Esta medida no iba a cumplir el objetivo de bajar los precios.

¿Por qué no bajó la carne cuando en otras oportunidades, al menos en un primer momento, sí lo hizo?

Lo que pasa es que el incremento de la carne no tiene que ver con las exportaciones. Porque las categorías que se exportan, como es la vaca a China, no es la que se consume en el mercado interno. Y sube porque es un producto afectado a toda la inflación que hay en el país. Entonces, no es por las exportaciones, sino porque está impactada por el transporte que la distribuye, los sueldos, los impuestos. Un kilo de carne tiene 40% de carga tributaria.

El sector plantea como alternativa un aumento de la oferta, mayor producción, ¿el plan ganadero del Gobierno va en esa línea?

El aumento de la oferta solucionaría estos inconvenientes. Pero para que haya más oferta debe haber más producción. Y la producción se consigue con incentivos, que no existen. Para que un productor apueste más, aumente su rodeo y haya más carne por hectárea, tiene que haber incentivos que financien la retención de vientres. Que las hembras en vez de venderse para faena se retengan para generar más madres y producción de terneros. A eso hay que sumarle incentivos tributarios para que si un productor vende un animal con más kilos pueda pagar menos impuestos. No se necesita un plan extraordinario, se necesitan dos o tres medidas que generen previsibilidad, confianza, para alentar inversiones que terminen con más vacas y más carne. La ganadería tiene que avanzar equilibrada entre mercado interno y exportaciones.Además, tenemos producción para abastecer ambas cosas. Es un negocio importante para la Argentina desde siempre, y es una fuente de recursos para el Estado muy interesante. Pensemos que aporta 3.500 millones de dólares al año que no es poca cosa. Y lo podemos tener sin deteriorar el consumo interno. Hace falta la decisión política.

¿Puede haber medidas de fuerza si no hay respuestas?

Sí, creo que sí. La cadena está afectada profundamente y no hay ningún eslabón que no tenga un resultado negativo. Y lo que le mostramos al Gobierno es que toda la cadena está de acuerdo con esto que planteamos. Entonces, al mostrar esto y no ser escuchados tendremos que ir a medidas de fuerza porque no quedará otro camino.

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