22 de agosto de 2021 10:12 AM
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“Nos juntó el espanto”: unida, la cadena de la carne exigió al Gobierno el fin del cepo

En un encuentro en la Sociedad Rural de Olavarría tras una convocatoria de Carbap, el sector alertó sobre las consecuencias negativas de la medida del Gobierno de cuotificar las ventas al exterior

El productor ganadero, el consignatario, el empresario frigorífico y su empleado. De punta a punta, golpeados por igual, los distintos eslabones de la cadena cárnica se reunieron hoy en la Sociedad Rural de esta ciudad y expusieron juntos, sentados a una misma mesa y sumados a un reclamo único, el duro impacto que afronta el sector desde que el Gobierno impuso el cepo a la exportación con la excusa de bajar el precio de la carne al público. Pidieron el fin de la restricción. El miércoles pasado, en el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en el barrio porteño de Palermo, se vio una postal similar de la cadena.

Desde el palco montado en el predio de la Rural local, dejaron ante más de un centenar de dirigentes y productores rurales un desesperado reclamo para que la situación del mercado de exportación se normalice a partir del mes próximo, ya que el decreto 408/2021, firmado por el presidente Alberto Fernández y que limitó al 50% las ventas al exterior, finaliza el 31 del actual, salvo que el Gobierno haga uso de una prórroga del mismo.

“Nos juntó el espanto, la adversidad y un gobierno que no escuchó”, dijo el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Horacio Salaverri, anfitrión en lo fue un Consejo Abierto y presencial donde estuvo flanqueado por Alfonso Monasterio, director titular del Centro de Consignatarios de Productos del País (CCPP); Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), y Gabriel Vallejos, secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Carne y Afines de la República Argentina (Fesitcara).

Tras los discursos de los dirigentes, los productores asistentes pudieron luego expresar posiciones y acercar propuestas de las distintas regiones frente a este y otros conflictos que afronta el sector. Hubo mociones de medidas de fuerza de distinta modalidad y alcance y también otras más que pedían reforzar políticas de comunicación para que se escuche la voz del campo, en particular en ámbitos gubernamentales. Todas las propuestas quedaron en carpeta para ser evaluadas en una próxima reunión de la mesa directiva de Carbap.

La mesa que abrió este Consejo Abierto de Carbap demandó una inmediata normalización y libre comercialización al exterior de carne. “El sector laboral está perdiendo ingresos por una reducción en la jornada de trabajo”, advirtió Vallejos para reflejar las penurias de los empleados de la actividad. “Estamos todos unidos detrás del mismo objetivo, que es recuperar la actividad para beneficio de todos”, añadió Monasterio.

“Perdimos todos”, habían titulado en un comunicado conjunto la Mesa de Enlace y frigoríficos, un sindicato de la carne, consignatarios de ganado y productores exportadores que se reunieron en el miércoles pasado en la Rural en el barrio porteño de Palermo para exigir también el fin del cepo a la exportación.

Según el último informe del Indec sobre el intercambio comercial argentino con el exterior, en julio pasado en medio del cepo, las exportaciones de carne bajaron en US$50 millones versus igual mes de 2020.

En el encuentro en Olavarría todos coincidieron en que estas restricciones estuvieron lejos de dar las respuestas que esperaba el Gobierno. “El precio de la carne no bajó en los mostradores”, remarcaron Schiariti y quienes lo acompañaron en esta descripción de un escenario crítico para la cadena.

En el encuentro primero hablaron los dirigentes y luego lo hicieron los productores asistentes. Foto Carbap
En el encuentro primero hablaron los dirigentes y luego lo hicieron los productores asistentes. Foto Carbap

Las autoridades nacionales apenas permitieron algunos ajustes sobre el cepo, como habilitar una cuota de 3500 toneladas por mes para la carne vacuna con rito kosher que se envía a Israel, segundo mercado en valor que tiene la Argentina después de China.

Presencial

Este Consejo Abierto se realizó por primera vez presencial en casi dos años dado que la pandemia obligó a apelar a una modalidad virtual para este tipo de encuentros. Incluso se argumentó que la moderada presencia que se logró aquí estuvo relacionada con las secuelas del contexto sanitario, con dirigentes que todavía evitan las reuniones frente al riesgo latente de contagios.

“¿Qué importa si somos 50, 100 o 100.000? Importa el espíritu de batalla de los que estamos hoy acá”, destacó Gabriel De Raedemaeker, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que participó del panel de cierre de la reunión.

Más allá del distanciamiento social, el lugar exhibió varias sillas vacías. “Y si fuéramos un puñado, también es un puñado el que nos está condenando como país al fracaso y retroceso”, dijo en abierta crítica a los gobernantes y las políticas que implementan. En este contexto, consideró fundamental el resultado de estas elecciones para avanzar hacia un cambio de fondo de políticas. “El país que queremos es con el campo y con todos los sectores, donde se respete la Justicia, las instituciones y los poderes”, remarcó.

Los representantes seccionales de Carbap tuvieron oportunidad de manifestarse frente a la situación que enfrentan sin limitarse al particular caso de la carne, que fue eje central de este encuentro. “Podemos estar de acuerdo con un paro, pero ¿cuántos de acuerdo en bancar la ruta y pelear?”, se preguntó Eugenio Simonetti, presidente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos, que se inclinó, como varios de los participantes, por una lucha desde la difusión y la publicidad. “Necesitamos medidas más inteligentes”, remarcó. “Los paros no dieron buenos resultados, solo atrasan los problemas”, acotaron desde la Sociedad Rural de Azul.

“Es fundamental comunicar”, remarcó el productor Santo Rosatti, de General Lavalle, en ánimo de encontrar acompañamiento de otros sectores frente a cierta soledad que sienten hoy los ganaderos.

Hubo voces que anhelaban una medida de fuerza contundente como en 2008, cuando el campo se enfrentó con Cristina Kirchner por las retenciones móviles que se querían imponer para los granos. “La 125 -la resolución de las entonces retenciones móviles- nos tocó la cola a todos”, advirtió un dirigente de Chacabuco que además pidió, como otros, trabajar por una mayor representación del sector en los ámbitos legislativos y que una vez que alguien está en una banca no se pierda en el sistema. “Uno lo ve ahora a De Ángeli (Alfredo) como un pollito mojado”, dijo sobre el actual senador nacional que fue la imagen central de la pelea del campo que frenó la 125.

Sobre posibles medidas de fuerza se escuchó con atención la moción de un dirigente que llamó a parar durante un período prudencial la compra de equipos e insumos. Luego se aclaró que apuntaban a que la medida alcance solo a maquinarias y a tecnología nueva. La idea quedó para el debate de la mesa chica de Carbap.

Pero no solo de carne se habló. También en Olavarría se puso en debate la situación del trigo. Mariano Otamendi, directivo de AproTrigo y de la Sociedad Rural de Olavarría, dijo ante LA NACION que hay un acuerdo entre el Gobierno y un sector de la exportación para cerrar la salida de trigo al exterior. “Lo primero y más grave es que no se explicita y se pretende que el productor ni siquiera esté enterado”, expresó.

Sobre las consecuencias, detalló que el principal perjudicado es el productor. “El exportador sigue su negocio con otro cereal y al molinero dejan la mercadería para cazar en el zoológico y pagar con 30 o 35 días como están pagando”, advirtió.

Señaló que sobre dos millones de toneladas disponibles para la exportación se acaban de liberar 500.000 toneladas. “Cierran las exportaciones con la excusa de cuidar la mesa de los argentinos, pero aun cuando el trigo suba al doble la incidencia sobre el precio del pan es de un 8%”, recordó.

Darío Palavecino

Fuente: Infobae

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