9 de septiembre de 2021 21:41 PM
Imprimir

Brasil, en penitencia por “la vaca loca”

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil confirmó dos casos de “mal de la vaca loca” en un matadero en Belo Horizonte y otro de Mato Grosso.Esta noticia, según informó el organismo oficial, ya fue notificada a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), lo que derivó en la suspensión temporal de su […]

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil confirmó dos casos de “mal de la vaca loca” en un matadero en Belo Horizonte y otro de Mato Grosso.
Esta noticia, según informó el organismo oficial, ya fue notificada a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), lo que derivó en la suspensión temporal de su exportación de carne vacuna a China, el mayor comprador de este producto a nivel global. La medida, que entró en vigor a partir del sábado estará vigente hasta que las autoridades chinas concluyan la evaluación de la información ya transmitida sobre los casos. Según remarcó el Ministerio brasileño, ambos casos se detectaron en vacas de descarte, de edad avanzada.
Es así que en los últimos días el mercado chino no solo tuvo que asimilar la decisión de Argentina de continuar con su “cepo” sino que, además, recibió el inesperado impacto de la aparición de nuevos casos de ‘vaca loca’ en Brasil. Si bien, por lo que se informó oficialmente, se trata de dos casos atípicos de EBB (Encefalopatía Espongiforme Bovina) -esto es, casos detectados en animales de edad avanzada no relacionados con el tipo de alimentación recibida o falencias sanitarias- la noticia no deja de generar un fuerte impacto en el mercado por tratarse de un proveedor de la escala de Brasil y en un contexto de escasez global.
Brasil es el primer exportador mundial de carne vacuna y, a su vez, el mayor proveedor del mercado chino. Precisamente, un acuerdo firmado con ese país, compromete a Brasil a suspender de inmediato los envíos de carne vacuna ante la confirmación de un caso de EEB.

DE 15 A 21 DÍAS COMO MÍNIMO
Ya en 2019, el vecino país tuvo una suspensión de los envíos a causa de otro caso similar, aunque en pocas semanas el flujo de embarques volvió a restablecerse. Sin embargo, “en este contexto, cualquier alternación en el mercado mundial, por más temporal que sea, no resulta inocua y, menos aún, estando Brasil como oferente y China como comprador, dos pesos pesados del comercio mundial de carnes”, analizan desde el mercado ganadero ROSGAN.
Brasil venía registrando embarques a China por más de 70.000 toneladas mensuales, por lo que la sola interrupción de este flujo por al menos dos semanas, dejaría descubierta una demanda cercana a las 35.000 toneladas. Países como Uruguay, Estados Unidos e incluso Australia, claramente reciben esta noticia como una oportunidad para incrementar sus colocaciones en el voraz mercado asiático”.

Publicidad