10 de septiembre de 2021 11:45 AM
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Albertoni: “en términos promedio son nueve meses desde el inicio a una conclusión de una negociación”

¿Antes del fin de este gobierno se podrá tener un acuerdo de libre comercio operativo con China? “En términos promedio son nueve meses desde el inicio a una conclusión de una negociación, las negociaciones se concretan, se firman y después se ratifican por los Parlamentos, y después hay desgravaciones de canasta; esto tendría un impacto […]

¿Antes del fin de este gobierno se podrá tener un acuerdo de libre comercio operativo con China?

“En términos promedio son nueve meses desde el inicio a una conclusión de una negociación, las negociaciones se concretan, se firman y después se ratifican por los Parlamentos, y después hay desgravaciones de canasta; esto tendría un impacto indirecto de 5 a 6 años, por eso es un tema de Estado, la última desgravación de los aspectos más sensibles sería en ese plazo”, dijo Nicolás Albertoni, doctor en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, en Tiempo de Cambio de Radio Rural.

Albertoni afirmó que el inicio del estudio de prefactibilidad es “uno de los anuncios más importantes de las últimas décadas”. Destacó la “visión mucho más proactiva” del gobierno de Uruguay, “decidido a pasar a un plan de análisis de factibilidad en el que normalmente siempre surgen los acuerdos”.

Cuando los países tienen “más músculo negociador” esto es “casi que de proceso”, dijo el experto, “aunque Uruguay no tiene esa posición porque está en esta silla del Mercosur donde se ha mantenido por 30 años, pero ha tenido esta lógica de factibilidad”.

El especialista en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales considera necesario poner en contexto que “esto lleva su tiempo, para no generar expectativas desmedidas” y Uruguay no es Chile ni Costa Rica, que acordaron tratados de libre comercio con China teniendo “la rienda suelta”.

Dentro de esos plazos, de todos modos, el presidente Lacalle Pou dijo que tiene apuro y ansiedad por lograr este acuerdo, teniendo en cuenta que las próximas elecciones en Brasil son importantes para mantener o no el apoyo que el actual presidente Jair Bolsonaro ha expresado a la postura uruguaya.

“Es muy difícil que en el Mercosur un país se presente con una lógica de veto de que le impida negociar a otro país, cuando la regla del Mercosur es la excepción, así sea proactivo solo o en conjunto”, dijo Albertoni.

El que avisa no traiciona

En Argentina los titulares se repartieron este miércoles entre los que alertaban que el anuncio de Uruguay dinamitaba el Mercosur y los que aludían a que, según le transmitió el canciller uruguayo Francisco Bustillo a su par argentino Felipe Solá, la intención es colectivizar la negociación.

Hasta ahora, Paraguay ha sido renuente al descalce uruguayo, Argentina se opone y Brasil no. Según Albertoni, “evidentemente la postura de Uruguay muestra que su planteo en el Mercosur obedece a que se abrió un flanco de tensión porque había algo en agenda. Y el que avisa no traiciona”.

De todos modos, lo que está sobre la mesa “no es cerrar ningún acuerdo, es hacer técnicamente un análisis”.

Sobre la conveniencia de negociar al mismo tiempo con China y también con el tratado Transpacífico, CPTPP, dijo que “para un país como Uruguay que se inicia en una carrera de negociación, sin tener un brazo negociador fuerte y no mucha experiencia negociadora”, el tratado Transpacífico “es importante pero tal vez para una segunda línea”.

“No es un paso menor el que plantea Uruguay, un país de dimensiones de mercado pequeñas, pero con una trascendencia institucional en la región, por lo que es un tema que no se pasa por alto en el hemisferio; Uruguay dice que ser parte de la conversación en el bilateralismo”, analizó el experto.

¿Cómo sigue el proceso tras este primer anuncio?

Con la experiencia de Chile que ya transitó esta circunstancia, afirmó que en lo inmediato es una oportunidad para que “la relevancia del tema derrame en el plano técnico de ir abriendo sectores, avanzar en lo cualitativo”.

Y “ debería venir por el lado de China, a nivel ministerial, empezar a mostrar las partes, una proactividad de empezar a bajar esto a tierra y trabajar un acuerdo”.

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