21 de septiembre de 2021 12:32 PM
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Commodities en baja suman mayor presión para la economía local

La soja perdió casi u$s8 por tonelada y se ubicó en torno de los u$s463,9 por tonelada. Los fondos de inversión buscan refugio en otros activos financieros.

La semana inició con los mercados absolutamente revolucionados ante la posible quiebra del gigante inmobiliario chino Evergrande que acumula deudas superiores a los u$s306.300 millones o alrededor del 2% del PBI del gigante asiático. En este contexto, los grandes fondos de inversión salieron a retirar ganancias del mercado de materias primas para cubrir rojos en otros mercados lo que provocó la estrepitosa caída en los commodities del agro, principalmente la soja que en una sola sesión perdió casi u$s8 para ubicarse en torno a los u$s463,9 muy lejos del pico de u$s600 que alcanzó durante este año y de los u$s520 que proyecta el equipo económico del Gobierno en el Presupuesto 2022, se abre así un nuevo foco de presión para la economía local.

“En este momento, es difícil determinar a priori los alcances del contagio de un potencial default de Evergrande. Mi sensación personal es que probablemente china decida que la empresa termine entrando en default y esto puede estar vinculado a poner mucho más control de la economía en el Comité Central de Planificación. En este marco, lo que puede ser complicado es que va a pasar con aquellas empresas o entidades financieras que tienen algún tipo de acreencia sobre esta compañía. Está más que claro que al gobierno de China le va interesar poco y nada lo que le puede pasar a empresas que están en el exterior. Sin lugar a dudas, esta puede ser una de las crisis más importantes en cuanto al sistema financiero y la economía del gigante asiático y cómo esta situación puede además impactar en la demanda de agroalimentos”, semblantea Ricardo Passero, responsable research en Intagro SA.

Stocks y consumo

En este marco, el especialista detalla que a partir de este escenario se abren dos puntos clave. En primer lugar evaluar la elasticidad de la demanda por parte de China e identificar además que alimentos o productos del agro podría dejar de comprar ante una eventual crisis. Por otro lado, separar una cuestión estratégica: “Esto no tiene que llamar a confusión, China está demandando menos soja y maíz de Estados Unidos y eso está vinculado a la caída de los márgenes de la industria porcina en china como consecuencia de lo que ha sido la recuperación de los stocks. Lo cierto, es que las implicancias de lo que puede pasar todavía están por verse”.

Mientras tanto, como dato clave, según señalan desde la consultora Granar y que tiene un impacto directo con los principales productos que exporta Argentina, aceite y harina de soja, en la jornada de ayer ambos productos terminaron con saldo negativo en las cotizaciones. En primer lugar, el aceite perdió más de u$s30 para cerrar a u$s1210,5 y la harina cayó u$s2,6 para cerrar a u$s370. Además, como hecho coyuntural, el mercado está bajo la presión del inicio de la cosecha en Estados Unidos que, según los pronósticos extendidos de 6 a 14 días, contará con buenas posibilidades de avanzar con celeridad por un tiempo mayormente seco sobre las principales zonas productoras.

Lo que viene

“Normalmente cuando pasan este tipo de cosas los fondos de inversión lo que hacen es buscar un refugio volcándose a otros activos financieros de calidad que no estén relacionados a la especulación como sucede con los commodities. Más allá de esta cuestión coyuntural lo que se puede evaluar es que los precios récord de la soja no se sostienen en el tiempo, la caída que estuvimos viendo en las últimas semanas era previsible. En tanto, mirando los stocks de soja y maíz ye Estados Unidos, la posibilidad es que le puede llevar un tiempo más recomponerlos y eso puede poner nervioso al mercado y puede haber una recuperación interesante en los valores que también será transitoria. De todas formas cualquier movimiento que haya en el mercado es preocupante para la economía argentina, es decir, con una cosecha de soja estimada en 44 millones de toneladas, cada dólar que pierda cotización son u$s44 millones, como mirada netamente lineal”, explica el analista de Intagro.

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