22 de septiembre de 2021 10:19 AM
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De continuar el cepo, las exportaciones de carne caerían 6% en 2022 y alcanzarían su menor nivel desde 2019

Serían 630 mil toneladas, según estimaciones del Departamento de Agricultura de EE.UU. En cambio, si se quitaran las actuales restricciones, podría incrementarse 6,35% ese valor y llegar a las 670 mil toneladas, similar a lo que se espera para todo este año.

Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) pronosticó que las exportaciones argentinas de carne vacuna en 2022 alcanzarán las 630 mil toneladas, una caída del 5,97% respecto al estimado para este año y el volumen más bajo desde 2019.

“La proyección asume que las políticas actuales que limitan las exportaciones seguirán vigentes debido a la continua posición pública de la coalición gobernante a favor de las restricciones a las exportaciones. Sin embargo, la regulación expira técnicamente en diciembre del 2021. Si la política se flexibiliza o se elimina, habría envíos algo más altos en 2022, lo que resultaría en exportaciones totales de 650 a 680 mil toneladas. Este volumen sería similar al de 2021, que actualmente se estima en 670 mil”, resaltó.

Por otro lado, la dependencia norteamericana informó que, desde julio último, los precios FOB argentinos han aumentado notablemente, impulsados principalmente por una mayor demanda externa, ya que los clientes tradicionales del país “han visto cómo sus economías se recuperan de la recesión inducida por la pandemia”. Así como los principales exportadores de carne de res Argentina, Brasil y Australia “han tenido menores suministros exportables”.

Así, se detalló que las cotizaciones de los cortes deshuesados refrigerados aumentaron más del 30% en la Unión Europea (UE) y el 15% en Chile, mientras que el precio de los cortes de carne congelados en China se incrementaron aproximadamente un 10%. “Los precios FOB en EEUU e Israel se mantuvieron prácticamente sin cambios”, añadió.

Asimismo, indicaron que se espera que China continúe siendo el principal mercado para Argentina en 2022 y represente aproximadamente entre el 65% y 75% de las exportaciones totales.

“En los últimos meses, el Gobierno argentino ha puesto controles a las empresas que exportaban a este mercado y ha restringido cierta información. Actualmente, hay más de 60 plantas locales elegibles para exportar a China. Se espera que los volúmenes caigan algo, especialmente de recortes de muy baja calidad como resultado de las menores exportaciones, la menor presencia de operadores en este mercado y la necesidad de optimizar la cuota del Gobierno”, señaló el Departamento estadounidense.

Por otro lado, el USDA evaluó que Argentina prácticamente completará la Cuota Hilton de 29.500 toneladas en 2022. También consideró que Chile continuará siendo un mercado importante el próximo año, aunque “el volumen podría ser menor que en los últimos años debido a la limitación de la cuota de exportación del Gobierno”.

“Argentina enfrenta una fuerte competencia de la carne vacuna paraguaya y brasileña, actualmente los principales proveedores. Se pronostica un aumento de las exportaciones a Israel, especialmente si continúa la cuota mensual individual de 3.500 toneladas establecida por el Gobierno argentino para este mercado. Las exportaciones son principalmente cortes de cuartos delanteros congelados, kosher deshuesados. Las plantas de sacrificio locales integran las exportaciones a Israel con cortes de lomo y lomo exportados a la UE bajo la Cuota Hilton”, se analizó.

El USDA graficó la participación de cada provincia en la faena.
El USDA graficó la participación de cada provincia en la faena.

Las exportaciones a Estados Unidos las pronosticaron cercanas a las 20 mil toneladas, la totalidad del saldo que Estados Unidos otorga anualmente a la Argentina con aranceles bajos. “Las exportaciones fuera de esa cuota pagan un 26,4% y probablemente serán pequeñas, ya que es más conveniente exportar a China”, puntualizó el informe.

Además de exportar recortes congelados, los exportadores continuarán explorando y expandiendo nichos de mercado con precios más altos, como carne kosher, certificada Angus y natural, se enumeró.

“Los cortes refrigerados también son cada vez más importantes. Brasil seguirá siendo un mercado trascendente para algunos cortes especiales que son muy populares, como la picanha, el gorro de rabadilla. Toda la carne de res está deshuesada y en su mayoría se envía congelada. Si la carne de vacuno brasileña enfrenta restricciones de exportación globales debido a las recientes detecciones de EEB, Argentina podría perder participación de mercado en Brasil frente a la carne de vacuno nacional”, consideraron los funcionarios estadounidenses.

Asimismo, remarcaron que nuestro país no podría exportar carne vacuna adicional al mercado mundial debido al tope de exportación del Gobierno. “Se pronostica que Argentina en 2022 importará 8 mil toneladas, sin cambios desde 2021. Las importaciones son principalmente recortes de carne de res que utilizan algunas plantas que producen hamburguesas. Algunas importaciones son comercio entre compañías, ya que varias empresas empacadoras de carne brasileñas poseen plantas en la mayoría de los países del Mercosur. Los principales proveedores de carne vacuna importada por orden de importancia son Brasil, Uruguay y Paraguay”, detalló el USDA.

Producción estancada y desinversiones

Asimismo, el relevamiento proyectó que la faena y la producción de carne disminuirán marginalmente. “Los altos precios internacionales han significado que, a pesar de las restricciones gubernamentales a las exportaciones y los controles de precios internos, la ganadería, con la excepción de los corrales de engorde, ha mantenido su rentabilidad. Sin embargo, si estas intervenciones en el mercado continúan, el sector espera desinversión y reducción del tamaño del rebaño en los próximos años”.

En tanto, el organismo de EE.UU. estimó la producción de carne argentina para 2022 en 3,02 millones de toneladas, prácticamente sin cambios desde 2021, ya que se espera que el número de sacrificio de ganado y el peso medio de la canal sean similares.

También se prevé que la hacienda se mantenga en 53,6 millones de cabezas. Según el informe, este nivel es 1,4 millones de cabezas más bajo que el inventario final de 2018, como resultado de un mayor número de sacrificios en 2019 y 2020, de los cuales muchos correspondieron a terneros más pequeños en el último año.

La dependencia norteamericana remarcó que el Gobierno nacional limitó las exportaciones de carne vacuna con el objetivo de reducir los precios minoristas, cuyo ascenso “atribuyeron a una fuerte demanda externa y grandes volúmenes de exportación”.

Desde entonces, puntualizó el informe, el sector ganadero local se ha mantenido en un modo de “esperar y ver”, buscando señales del Gobierno para volver a las operaciones comerciales normales.

También puntualizó que, desde que se impuso la prohibición, los precios del ganado en términos nominales “se mantuvieron casi sin cambios”, pero con una pérdida significativa en términos reales debido a la alta inflación.

“Algunos contactos de la industria creen que las limitaciones a las exportaciones continuarán al menos hasta las elecciones de mitad de período del 14 de noviembre de 2021 y quizás duren más. Hace 15 años, el Gobierno implementó restricciones de exportación temporales similares que duraron alrededor de 10 años, lo que resultó en una severa caída en los inventarios de ganado y la producción de carne”, recordó USDA.

No obstante, consideraron: “La prohibición actual solo ha estado en vigor unos meses. Si próximamente se levanta la prohibición, es probable que la inversión y la producción se reanuden rápidamente”.

“Los productores se encuentran en la precaria posición de tener que tomar decisiones operativas importantes sin una idea clara sobre la dirección futura de la política gubernamental. Argentina tiene una tasa de destete relativamente baja de 62% a 64%, pero está aumentando lentamente. La región centro-sur, con un ambiente más templado, produce en promedio un 20% más de novillos que las áreas del norte que tienen un clima más cálido y variable, y tienen suelos menos productivos”, analizó el organismo.

El USDA espera que el consumo per cápita de Argentina alcance los 52 kilos en 2022, lo que significarían casi 2,4 millones de toneladas.
El USDA espera que el consumo per cápita de Argentina alcance los 52 kilos en 2022, lo que significarían casi 2,4 millones de toneladas.

En tanto, los principales productores de todo el país logran tasas de preñez del 70% al 90%, y tasas de destete de 6 a 8 puntos más bajas según la zona. “La principal diferencia entre los productores líderes y promedio es principalmente la gestión. Sin embargo, los consultores ganaderos indican que cada vez más ganaderos están incorporando nuevos conocimientos y herramientas de gestión a sus operaciones”, observaron.

Además, indicaron que la “rotación generacional” en las empresas familiares brinda a los productores más jóvenes, que pueden estar más abiertos a nuevos estilos de gestión, la oportunidad de implementar reformas.

También se evalúa que la demanda de ganado de engorde está impulsada en parte por los agricultores “que buscan activos estables en un país donde los estrictos controles de divisas y la alta inflación limitan el atractivo de las cuentas bancarias tradicionales”.

“Las normas gubernamentales impiden que los residentes de Argentina conviertan más de una pequeña cantidad de pesos a dólares cada mes, y debido a la alta inflación (estimada por el sector privado en 48% en 2021 y proyectada en 42% en 2022), después de vender sus cultivos en la cosecha, muchos agricultores primero compran insumos (como semillas, fertilizantes y productos químicos) para la siguiente temporada de cultivo y luego compran terneros o ganado de cría para preservar el valor de su dinero”, describieron.

Consumo

“El sector privado proyecta un crecimiento del PIB en 2022 del 2,4%, lo que aún no representaría una recuperación total de la severa caída sufrida en 2020 debido a la pandemia. Con estos volúmenes constantes y poblaciones en aumento, el consumo de carne vacuna per cápita sigue cayendo año tras año, con una proyección de 52 kilos en 2022”, reportó el USDA.

Sin embargo, Argentina sigue siendo “líder mundial en consumo per cápita” de cortes vacunos, también uno de los principales países en el consumo de carne proteica, ya que otras han llenado el vacío dejado por la disminución del consumo de este alimento, se aclaró.

Desde 2019, el consumo interno total de carne vacuna parece haber alcanzado un promedio más bajo que el observado durante 2012-2018. “Esto se debe principalmente al aumento de las exportaciones bovinas, la erosión del poder adquisitivo, el alto desempleo y la sustitución de la carne vacuna por otras menos costosas”, describió.

El organismo estadounidense reflejó como la carne de cerdo se mantiene en un nivel de precios mucho más bajo que la vacuna, otro de los motivos que explica el descenso de la demanda interna.
El organismo estadounidense reflejó como la carne de cerdo se mantiene en un nivel de precios mucho más bajo que la vacuna, otro de los motivos que explica el descenso de la demanda interna.

“El cambio de hábitos alimenticios, incluidos los crecientes niveles de vegetarianismo, veganismo y flexitarianismo, también ha reducido el consumo de carne de res”, se agregó.

Fuente: TN

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