24 de septiembre de 2021 15:13 PM
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Cómo combatir las heladas durante la floración de frutales

En Sol Puntano trabajan con dos métodos principales; calefacción con tachos con leña y aspersores sobre los árboles durazneros, que son uno de los cultivos más rentables.

El momento crítico para un árbol frutal es la etapa de la floración”, asegura Alfredo Cartellone, jefe del subprograma Colonia Agrícola de Sol Puntano, y añade que sobre todo lo es en aquellos que florecen justo en época de heladas porque “los daños pueden ser irreversibles y en muchos casos pueden ser totales”.

“Es el instante en el que se produce el cuaje, una fase de transición del ovario desde la flor al fruto en desarrollo, y se desarrolla a los pocos días de la apertura de la flor, esto sucede una vez al año. En este período los que tienen un rol principal son los insectos polinizadores, la principal es la abeja, pero también lo son las moscas, los abejorros y las avispas”, explica.

El ingeniero agrónomo indica que, dependiendo de las especies de frutales, cuando la temperatura ronda por -1,5° el daño se produce por el frío. “Dependiendo de la variedad, hay árboles que comienzan a dar flores en julio y agosto, un ejemplo de esto son los almendros, que son los que lo hacen más temprano. Los duraznos que tenemos en el predio lo hacen durante los primeros días de septiembre, por estos días tenemos que cruzar los dedos para que no tengamos registros bajo cero”.

Para combatir el frío los productores, los agricultores, los técnicos y los ingenieros agrónomos trabajan con diferentes  métodos paliativos. Cartellone explica que son de dos tipos: pasivos y activos.

“Para implementar los pasivos no se requiere de mucha tecnología. Se pueden mantener buenos niveles de humedad en el suelo que generen un efecto amortiguador, es decir, al estar oscura la tierra durante el día capta más calor y lo transmite hacia la profundidad. Si el suelo está seco no habrá conductividad. Además hay que quitar las malezas que no dejan que se caliente el suelo, con ellas se genera un efecto aislante”, indica.

Adelantados. En el predio de Sol Puntano los duraznos ya comenzaron a dar flores.

Los métodos activos tienen que ver con la intervención del hombre que cobra protagonismo específico y busca calefaccionar el espacio productivo. Siempre depende del presupuesto de cada proyecto.

“En el predio tenemos restos de poda, contamos con mucha leña y la aprovechamos haciendo unidades de calor en tachos. Estamos preparados en caso de que se produzcan heladas, ya que no queremos perder la producción. Los pondremos alrededor del cuartel con durazneros, pondremos una cortina de tachos de leña, cáscaras de nueces y almendras, son todos restos de nuestra producción. Les prenderemos fuego en caso de que necesitemos calentar el ambiente”, asegura.Para combatir las  temperaturas bajo cero es importante mantener la humedad de los espacios productivos.

Pero además entre las hileras de árboles tienen un psicrómetro que les permite conocer dos temperaturas: la del aire ambiente y la de un bulbo húmedo. “Según los diferentes parámetros nos indica a la tarde si esa noche se va a producir o no una helada. Además contamos con una estación meteorológica de la ULP que nos indica también las temperaturas. Si una noche se registra que habrá heladas entonces queda una guardia de cuatro personas que, en base a la disminución de las temperaturas, prenderán diferentes porcentajes de calefactores. Ponemos todos los que podamos, mientras más haya, mejor es”, especifica Cartellone.https://53fd1368af4fb9a87ae1189ee77d5a2d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html?n=0Si una noche sabemos que habrá heladas, un equipo de 4 personas se queda a prender los calefactores.

Además en el espacio de los durazneros específicamente cuentan con un sistema de aspersión contra heladas.  “Cuando sabemos que va a helar dejamos activo el riego y eso genera un ambiente de humedad, siempre que hay agua se genera un efecto amortiguador del frío y protegemos la flor que es el momento más sensible o el inicio de cuaje, el inicio de crecimiento del futuro fruto”, afirma mientras señala el sector de producción.

En esta etapa trabajan actualmente. “El año pasado tuvimos que quedarnos dos noches durante el período de floración que se puede extender entre los 15 y los 20 días, todo depende de las temperaturas de la etapa del cultivo. Recuerdo que hicimos calefacción y aspersión. Así salvamos la producción y tuvimos una cosecha normal, si no lo hubiéramos hecho no cosechábamos nada”, asevera y mientras señala la malla antigranizo agrega: “Este también es un método de gran ayuda para amortiguar el frío”.

Preparados. El restante de la poda es utilizado para encender los calefactores.

Cartellone explica que el único espacio que tienen preparado para combatir las heladas es el de los durazneros porque florecen durante los primeros días de septiembre y el sistema es aplicable a cultivos que son rentables.

“En las viñas todavía no se da la brotación se produce más tarde, es muy sensible, pero por suerte nuestras variedades escapan al período de heladas”, concluye.

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