17 de octubre de 2021 10:59 AM
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En septiembre pasado el salario mínimo compró un 40% menos del clásico corte que en 2019

Según un informe privado, de adquirir 80,9 kilos del producto se pasó a 48,27 kilos

En septiembre pasado se compró con un salario mínimo, vital y móvil un 40,3% menos de kilos de asado respecto de 2019, según un informe del productor, consultor y exsecretario de Agregado de Valor Néstor Roulet.

El informe, titulado “El Gran Desacople”, busca mostrar que, mientras por la intervención oficial, como el último cepo a la carne, las retenciones y la brecha cambiaria los ganaderos cobran un 50% menos el kilo de novillo producido versus países de la región, a la población local por la inflación se le hace cuesta arriba comprar la carne.

En rigor, Roulet analizó el efecto de la pérdida de poder adquisitivo de la población en medio de la inflación. Para ello consideró el salario mínimo, vital y móvil en septiembre de 2019, el valor del kilo de asado y cuánto compraba de asado ese salario mínimo. Luego hizo la relación con la situación a septiembre de 2021. En 2019, con un salario mínimo mensual de $15.625 y un asado a $193,16 el kilo se adquirían 80,9 kilos.

Considerando el escenario a septiembre pasado, con un salario mínimo de $29.160 -valor antes que el Gobierno dispusiera llevarlo, por tramos, a $33.000 (9 por ciento en septiembre, 4 por ciento en octubre y 3 por ciento en febrero de 2022)- y un asado a $604,07, se compraban 48,27 kilos.

“A pesar del bajo valor que reciben por su producción los ganaderos, obligados a producir con quebrantos, y del bajo valor del asado en el mostrador, en el país se come menos carne vacuna por habitante por año. Esto demuestra que el problema no es el “desacople” de los precios internos con los internacionales, el verdadero problema de la Argentina es el impuesto inflacionario, que hace que a la gente le cueste más cubrir sus necesidades básicas”, indicó.

“El poder adquisitivo de los argentinos se derrumbó, pasando a poder comprar con un salario mínimo 80,9 kg de asado en septiembre de 2019, a tan solo 48,27 kg de asado en setiembre de 2021″, señaló Roulet en el reporte.

Esta semana, en un informe la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) detalló que el consumo aparente de carne vacuna, considerando el promedio de los últimos doce meses se ubicó en 47,3 kg/año, reflejando una contracción interanual del 5,6% o 2,81 kg/hab/año menos.

En 2019, indicó el trabajo del productor y consultor, el consumo por habitante era mayor: 51,6 kilos. Al respecto, recordó que en ese momento “no había un desdoblamiento cambiario”, se registraba una “menor presión impositiva” y no tenían trabas las exportaciones.

Pese a la intervención que el Gobierno impulsó sobre el mercado de la carne para que baje el precio y se consuma más del producto, el foco del problema está en la inflación.

Poder adquisitivo

“Con esta excusa el gobierno nacional decidió intervenir el mercado cárnico en el país, pero lo que no se da cuenta que, por más carne barata comparada con cualquier país en el mundo, si el poder adquisitivo de la gente es cada vez más bajo debido a la alta inflación (en septiembre fue del 3,5%) por la descontrolada e irresponsable emisión monetaria, lo único que logra es que el productor ganadero por falta de rentabilidad, trate de reconvertir su negocio, bajando gasto e inversiones, con incidencia negativa para la productividad, mientras la gente come menos carne vacuna porque no le alcanza la plata para comprarla”, apuntó en su escrito

En este contexto, el análisis también evaluó que lo cobrado por el novillo por los ganaderos de la Argentina es sensiblemente menor que en los países vecinos. Y eso que en las naciones vecinas no hay trabas a la producción como en la Argentina.

“El productor de nuestro país recibe el menor precio de la región teniendo en cuenta el dólar billete. Si observamos la evolución del precio de novillo pesado de la Argentina y los países vecinos, a partir de estas medidas de intervención del Gobierno los productores ganaderos de nuestro país cobran un 50% menos el kilogramo de novillos que los productores de los países vecinos”, afirmó.

Para Roulet, los productores locales sufren un “gran desacople” mientras en el oficialismo hay voces que insisten con desacoplar. En enero pasado, la diputada nacional del Frente de Todos, Fernanda Vallejos, había expresado: “Tenemos la maldición de exportar alimentos, de modo que los precios internos son tensionados por la dinámica internacional. Es imperioso desacoplar precios internacionales y domésticos, ya que los domésticos deben regirse por la capacidad de compra (en pesos) de los argentinos”.

Fuente: La Nacion

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