22 de noviembre de 2021 22:07 PM
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Miden la influencia del nitrógeno en el número de granos del maíz

En maíz, hay importantes diferencias entre los híbridos en torno al rendimiento que genera cada planta y la velocidad de crecimiento durante el período crítico para determinación del rendimiento, que son los 15 días posteriores a la floración. Hasta ahora se conocía que la disponibilidad de nitrógeno (N) afecta el crecimiento del cultivo y, por […]

En maíz, hay importantes diferencias entre los híbridos en torno al rendimiento que genera cada planta y la velocidad de crecimiento durante el período crítico para determinación del rendimiento, que son los 15 días posteriores a la floración. Hasta ahora se conocía que la disponibilidad de nitrógeno (N) afecta el crecimiento del cultivo y, por lo tanto, el rendimiento por planta mediante un efecto indirecto.

“Este trabajo evaluó el estado nutricional nitrogenado (estatus N) del maíz en floración y sus efectos sobre el número de granos por planta, la expresión de prolificidad (más de una espiga por planta) y la eficiencia de fijación de granos para diferentes niveles de crecimiento por planta en fechas de siembra tempranas y tardías”, detalló Nicolás Maltese, becario posdoctoral del Conicet del INTA Paraná, en Entre Ríos.

El monitoreo del estatus N en maíz “es una herramienta útil para predecir la respuesta a la fertilización y, por lo tanto, sirve para diseñar estrategias de manejo, como fertilizaciones postergadas durante el ciclo del cultivo, bajo contextos de escenarios de riesgo y variabilidad climática creciente”, señaló.

“Este estudio permite conocer en profundidad los mecanismos involucrados en la determinación del principal componente del rendimiento del maíz, el número de granos”, especificó Maltese.

En este sentido, Ricardo Melchiori, también del INTA Paraná, aseguró que “el estudio contribuye a comprender parcialmente la variabilidad observada en modelos de respuesta a la fertilización nitrogenada en maíz”. Esto se debe a que, a través de las relaciones exploradas entre el número y la tasa de crecimiento por planta, se pudo interpretar el efecto directo del N sobre la determinación del número de granos. “El N no solamente incrementa la tasa de crecimiento durante el periodo crítico del maíz, también motiva directamente el número de granos tanto en espigas primarias como secundarias. Este efecto fue particularmente mayor en maíces de siembra temprana que en los tardíos”, indicó Melchiori.

Por otra parte, también lograron verificar el impacto positivo de la disponibilidad de N sobre la expresión de la prolificidad en maíz, es decir, plantas con más de una espiga. Este carácter se expresó más en siembras tempranas y está relacionado a la determinación del número de granos total por planta.

Durante dos ciclos agrícolas consecutivos el INTA condujo experimentos de maíz bajo condiciones de secano en Paraná. Se evaluaron dos fechas de siembra (temprana, a mediados de septiembre, y tardía en diciembre), tres densidades de plantas, dos híbridos y dos dosis de fertilización con N a la siembra más un tratamiento control sin nitrógeno.

Se midieron plantas individuales con un método no destructivo para estimar el crecimiento de la biomasa en diferentes momentos cerca de la floración (mediciones de altura, diámetro de base de tallo y de espigas) y posterior construcción de modelos alométricos.

El estatus N se cuantificó mediante mediciones ópticas del color verde de las hojas en el estadio de floración con un “método indirecto, rápido, no destructivo y de bajo costo”, consignaron.

Maltese concluyó que “ahora surgen nuevos interrogantes respecto del impacto del estatus N sobre la cantidad de granos en maíz”. Y explicó: “La variabilidad del estatus N a nivel del perfil vertical de la planta puede variar función de las prácticas de manejo agronómico utilizadas y afectar el rendimiento”.

Fuente: INTA Informa.

Fuente: INTA

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