30 de noviembre de 2021 12:40 PM
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¿Qué es el manejo holístico?

Esta nueva estrategia ha hecho no solo que la dehesa se esté recuperando, sino que los ganaderos y agricultores ahorren dinero en pienso y paja

El concepto del manejo holístico lleva unos años en boga. Esta estrategia surgió de un problema: los suelos agrícolas y ganaderos se mueren. Extremadura tiene su propio ejemplo, como la dehesa. Enfermedades como la seca, la pérdida de subvenciones o el envejecimiento de los árboles ya afectan a este ecosistema centenario. La sobreexplotación, el pastoreo descontrolado y el cambio climático también influyen, conformando entre todos estos elementos una amenaza mortal: la dehesa extremeña, junto con otro tipo de suelos, pueden ser inviable más allá del presente siglo.

La aplicación más práctica de este manejo holístico es parcelar las explotaciones para que el ganado paste y abone según las necesidades de la tierra.

El manejo holístico pretende evolucionar desde lo que se había conocido hasta ahora solo con un matiz: y es que, a veces, hay que volver a los orígenes. El manejo holístico es el control del «todo». Por ejemplo: si el suelo se renueva con el uso del pastoreo, ¿por qué no hacer que el ganado vuelva a pastar por la dehesa, controlando que no vuelvan por dónde ya se ha pasado, haciendo que la descomposición de la materia orgánica se aplique de manera natural?

Los siglos de pastoreo que lleva el campo extremeño a la espalda fueron los que crearon ese suelo. Como de manera natural ya no se puede llevar a cabo, el manejo artificial del ganado es el que recuperará la dehesa. Solo hay que registrar los movimientos del ganado mientras se pasta, midiendo el tiempo que una planta está expuesta al animal, de manera que se pueda planificar la recuperación de esta.

En ambientes donde el agua es difícil de obtener, la presencia de grandes rebaños de herbívoros en movimiento es clave para la descomposición de la materia orgánica. Se puede manejar el ganado haciendo que las plantas sientan que ha pasado una rebaño de animales, que se han marchado y que volverán un tiempo después. Control y manejo, como resumen.

No hay que confundirlo que reducir el número de cabezas de ganado, sino compartimentar mucho los terrenos en pequeñas cercas para que los periodos de descanso se alarguen. De esta manera, es como las plantas estarán descansadas –no dejarlas hacerlo es lo que ha hecho que los suelos vayan desapareciendo–, así que todo lo necesario para que la dehesa sea la dehesa –materia orgánica, mineralización, solubilización– seguirá acumulándose en el suelo. Básicamente, el tiempo es más importante que el número de animales.

El caso de la Finca Fondo del Monte, perteneciente a la Fundación Delgado Valhondo, es clave para demostrar la eficiencia de esta estrategia. Ayudados en un principio por GoDehesa – una idea de manejo holístico nacida de la compañía Tagus–, en la finca ya han conseguido gastar menos dinero en pienso y paja.

«Tuve noventa hectáreas sin animales, aplicando el descanso largo sobre el terreno y ahora me alegro porque no tengo que alimentarlas con suplementos. Se mantienen con lo que hay en el suelo», aseguran desde la finca. Y todo ello, sin contar con el ahorro ya mencionado, tan importante para los ganaderos tras la subida de precios en insumos.

Cabe destacar, por último, que cada detalle cuenta para el manejo holístico. No solo vale planificar cuándo pasará el ganado por determinadas zonas y asegurarse de que no repiten en un mismo sitio. Además, debe existir una nueva disposición sobre las cercas, los caminos, los puntos de agua o las instalaciones, ya que planificar la tierra ayudará a aplicar el resto de procedimientos.

Al final, todo estaba en volver a los orígenes: mirar a la naturaleza, imitarla, y así poder restaurar los suelos que, en la época más científica, han llevado a contribuir, de algún modo, al cambio climático y a la desaparición de la dehesa. El resultado: más sostenibilidad, mejor eficiencia y mayor rendimiento económico.

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