3 de diciembre de 2021 12:06 PM
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CAPIP anunció que la temporada de langostino está perdida

A una semana de iniciada la huelga general del SOMU y ante el bloqueo a las plantas de procesamiento, las empresas advierten que en estas condiciones no se podrá retomar la actividad ni en el mar ni en tierra.

La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) que agrupa a 17 empresas, con más de 70 embarcaciones y 12 plantas de procesamiento en tierra, lanzó una severa advertencia este domingo ante la profundización de las medidas que fuerza del SOMU que buscan paralizar por completo a la industria del pescado.

La entidad señaló que en las condiciones actuales y ante la amenaza sindical de endurecer las acciones, no es posible retomar la temporada de langostino y la dan por perdida.

“Hemos vivido en el sector dos años consecutivos con bajas importantes de precios, y este año, producto de la pandemia, ni siquiera hay demanda para el recurso Langostino. Seguramente debimos haber informado a todas las autoridades y dirigentes gremiales, que no podíamos trabajar con este recurso. Y esto sin sumar los inconvenientes logísticos y de costos, producto de la pandemia en nuestro país. Este año debíamos tratar de mantener los puestos de trabajo y abonar lo que corresponda al personal por no trabajar. Este era el año de quedarnos en casa, cuidarnos y mantener los puestos de trabajo hasta que la situación internacional se fuera normalizando”, señaló la CAPIP a través de un documento.

Sueldos de 500 mil pesos

De acuerdo a la revista Puerto, en ese contexto, sostienen que “tratamos de buscar una manera de poder darle continuidad a la actividad productiva, forzando una situación que por lo menos nos permitiera dar trabajo, y minimizar las pérdidas. Fue por eso que propusimos que el personal embarcado cobrara lo mismo que el año pasado, y esto era entre 400.000 y 500.000 pesos mensuales de salario individual en la temporada”.

“Se hicieron ejercicios económicos, se mostraron los datos públicos obtenidos de Secretaría de Pesca de Nación, que demostró la caída de precios y la caída de las ventas, pero evidentemente el Sindicato no comprendió o no quiso comprender. Solo buscábamos mantener la actividad funcionando, a perdida, pero funcionando”, consignó el documento que. alude además a a las negociaciones que no llegaron a ningún entendimiento.

“Con los buques congeladores parados, intentamos poder trabajar con el langostino fresco en las plantas, esperar que el mercado internacional mejorara con aumento en la demanda y mejoras en los precios, considerando el valor agregado en los productos que se manufacturan en planta”, compararon.

Medida coercitiva

Ante la falta de acuerdo que permita sacar los barcos congeladores, y ante el paro decretado hacia el resto de los pesqueros, con el impedimento de llevar langostino a las plantas, la CAPIP anunció que “lamentablemente la temporada de langostino está perdida, y no habrá manera de reiniciar actividades ni en el mar ni en las plantas. El esfuerzo realizado fue en vano. No sirvió. No fue apreciado. No supimos explicarlo. No quisieron entenderlo”, cuestionaron sobre la intransigente postura sindical.

“Hoy, producto de la medida coercitiva del SOMU, que impidió el acceso de los transportes con materia prima para las plantas, hay más de 500 toneladas de langostino en descomposición que habrá que disponer, tirar, en lugar de que más de 2.500 personas pudieran trabajarlo en las plantas y generar alimentos”, reprocharon.

“La solidaridad sindical mal entendida, creemos, en lugar de defender a quienes pueden trabajar, manifiesta solidaridad y apoyo a quienes impiden que ellos mismos trabajen, y obtengan un mejor salario que la garantía horaria”, añadieron sobre el impacto que la medida del SOMU tendrá en los bolsillos de los afiliados al STIA.

Fuente: NAP

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