3 de diciembre de 2021 19:56 PM
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Carne: si avanza la idea del Gobierno, la Argentina perderá un tercio de sus exportaciones en dos años

La propuesta acercada a la Mesa de Enlace contempla un tope de 600 mil toneladas para 2022, frente a las 900 mil exportadas el año pasado. La respuesta del ruralismo.

Funcionarios del ministerio de Agricultura y representantes de la Mesa de Enlace se aprestan a negociar bajo qué esquema se avanzará en las exportaciones de carne vacuna en 2022 en una serie de reuniones que se realizarán la próxima semana.

Y si bien días atrás, desde la industria comentaban que la idea oficial era continuar “bajo una exportación administrada”, con alguna flexibilización mayor en los cupos y manteniendo la prohibición actual sobre algunos cortes, un borrador del proyecto oficial enviado a dirigentes rurales delata la idea del Gobierno de mantener mayormente es esquema actual.

Según contaron desde la Mesa de Enlace, la propuesta enviada por el ministro Julián Domínguez a los ruralistas, plantea un tope inicial de 600 mil toneladas, número que sería revisado en el transcurso del año para ir evaluando si se puede ampliar en base a un crecimiento de la producción de carne.

También se garantizarían las exportaciones de las cuotas Hilton, 481, EE.UU y Colombia; los envíos a Israel y agregando a una plaza importante como la chilena, así como lo proveniente de un millón de toros y vacas categoría D y E.

En paralelo, se lanzarían préstamos a tasas subsidiadas para incentivar la producción ganadera.

En ese escenario, se creará una comisión integrada por funcionarios, técnicos de la Mesa de Enlace y otros actores de la cadena para monitorear el desempeño productivo y comercial y evaluar si es posible ampliar las exportaciones.

La implementación práctica del nuevo esquema será discutida en una serie de reuniones que comenzarán la próxima semana. El martes 7 de diciembre los funcionarios de Agricultura recibirán a los cuadros técnicos de la Mesa de Enlace y el jueves 9 será la reunión política con los presidentes de las entidades.

Incluso, según contaron a A24.com Agro fuentes oficiales, la idea del Ministerio es anunciar el nuevo esquema al cierre de la reunión con los ruralistas. Y arriesgaron a decir que la negociación “va a dejar un buen resultado” y que la propuesta “va a ser positiva”.

Dudas sobre un posible acuerdo

Fuentes de la dirigencia rural confiaron a este medio “rechazarán de plano” esta propuesta y que la idea es “negociar un esquema más amplio”. Para ese toma y daca no descarta avalar la continuidad de “los cortes prohibidos” y algún otro tipo de monitoreo, “pero sin que se reduzca la exportación alcanzada en el 2021”.

A la hora de cumplir este objetivo, hay que considerar que el año tuvo dos mitades bien diferenciadas, por lo que para evitar una nueva caída de las exportaciones totales anuales, la flexibilización del actual esquema debería ser bastante amplia.

“Esperamos conocer los detalles, lo del mercado chileno puede ser interesante, pero lo del tope de 600 mil toneladas es inaceptable, va en sentido contrario de las señales que necesitan los productores”, agregó la fuente, quién confió que la relación entre las cuatro entidades y para adentro de cada una con sus bases “es muy buena” y que “se está trabajando en forma coordinada”.

Algunos dirigentes también se expresaron públicamente al respecto.

Nosotros pedimos que abran las exportaciones de carne sin límites ni restricciones y la cadena cárnica se compromete a dejar en el mercado interno los cortes parrilleros”, dijo el titular de CRA, Jorge Chemes al diario La Nación.

Además, en diálogo con TN, planteó que “el Gobierno está buscando el apoyo de la Mesa de Enlace, pero nosotros no podremos dárselo sin la aceptación de los productores, y creemos que de ninguna manera van a acompañar una reducción del volumen de exportaciones, porque eso va a afectar al precio en general”.

Por su parte, el presidente de la Federación Agraria, Carlos Achetoni, apuntó sobre el financiamiento ofrecido. “Es incompatible el estímulo vía financiamiento con una proyección de congelamiento o baja en el precio de la hacienda producto de una regulación de la exportación. Por eso, estamos viendo de qué manera se puede consensuar otro esquema”, sostuvo.

Ganadería sin estímulos

Más allá de los cambios que puedan producirse en la mesa de negociación, la propuesta oficial, tal como está planteada, significaría extender la pérdida de un tercio de los embarques, desde las algo más de 900 mil alcanzadas en 2020. Una sinrazón en un país con urgentes necesidades de dólares.

Si bien es difícil extrapolar valores de un año a otro, hay que tener en cuenta que el precio promedio de las exportaciones de los primeros diez meses del año es de USD 4.700 por tonelada. Una multiplicación lineal daría que la Argentina perdería USD 1.400 millones por el cepo exportador. Claro que el alto precio actual es en parte por las restricciones vigentes, por lo que seguramente una mayor liberación haría bajar este promedio. De todos modos, la pérdida para el país sería enorme.

Tampoco parece que el lanzamiento de créditos subsidiados pueda significar un espaldarazo contundente al crecimiento de la producción, cuando como contrapartida se elimina el estímulo de la demanda.

Por otra parte, apuntando hacia el consumidor, todo da a entender que el Gobierno continúa sin ver la oferta de proteínas animales de manera global, que sumando pollo y cerdo ubica los argentinos entre los mayores consumidores del mundo.

En definitiva, sin descartar que el borrador de Agricultura sea solo una marcada de cancha con posibilidad de ampliarse, la propuesta en sí misma implica una señal de des-estímulo a la inversión, todo lo contrario a lo que el propio Ministro Domínguez pregona como deseo cada vez que habla en público.

Por Marcos López Arriazu

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