22 de enero de 2022 11:50 AM
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La última auditoría de la UE a las ganaderías españolas responsabiliza a Garzón de las deficiencias

Un informe de la UE desautoriza a Garzón por su postura «simplista» ante la ganadería La tendenciosa encuesta de Facua sobre la polémica de Garzón se convierte en el hazmerreír de las redes Garzón gasta 2.000 € en un curso de protocolo ante la Presidencia española de la UE en 2023

La última auditoría de la Comisión Europea a las explotaciones ganaderas y protocolos de sacrificio de ganado bovino señalan una serie de deficiencias aisladas, especialmente en lo referente a mataderos y a las inspecciones ante y post mortem. Y la UE identifica claramente al organismo responsable de ello: la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN), que depende directamente del Ministerio de Consumo de Alberto Garzón, el mismo que ha señalado al sector de la ganadería intensiva acusándoles en la prensa británica de producir y exportar carne de «mala calidad».

La Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria, la agencia de la Unión Europea que vela por la salubridad de los alimentos, ejecuta periódicamente auditorías en todos los países socios para comprobar que se siguen fielmente las obligaciones que establecen los protocolos europeos en esta materia.

La última de las auditorías realizada por la UE sobre el ganado bovino en España tuvo lugar entre el 18 y el 29 de enero de 2021, aunque las conclusiones del informe no se conocieron hasta el pasado mes de julio. El objetivo de la auditoría, como figura en su título, era «evaluar los sistemas de control de la seguridad alimentaria que regulan la producción e introducción en el mercado de carne de bovino». La UE, mediante un estudio pormenorizado a granjas y mataderos de dos comunidades autónomas españolas, determinó que en algunas de las instalaciones revisadas no se estaban siguiendo correctamente las normas europeas.

Según explica el informe en su presentación las autoridades competentes centrales «responsables de las actividades auditadas son el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)». La segunda forma parte del organigrama oficial del Ministerio de Consumo. La auditoría identifica claramente a la AESAN como la oficina que «coordina la planificación de los controles en mataderos y salas de despiece».

Deficiencias en mataderos

Y es precisamente en esa área donde la auditoría ha encontrado más deficiencias y aspectos a mejorar, como figura en el apartado final de recomendaciones a aplicar por el Gobierno para subsanar esos fallos.

La UE insta a la agencia que depende Garzón, por ejemplo, a «velar por que la inspección post mortem de las canales y los despojos de bovinos se lleve a cabo en todo momento de conformidad con el artículo 19 del Reglamento (UE) 2019/627».

También recuerda a la autoridad competente en esa materia que «verifique que los establecimientos mantienen la autorización únicamente de aquellas actividades que son pertinentes y que los controles oficiales de los establecimientos recientemente autorizados se realicen con la frecuencia adecuada».

Además, según constató la auditoría, se encontraron varios casos de mataderos en los que las inspecciones del ganado antes de ser sacrificado eran efectuadas por personas que no tenían rango de «veterinario oficial», tal y como exige la ley. Algo que también se detectó en algunos matarifes que carecían de «nivel de competencia requerido» para realizar cierto tipo de sacrificios.

De las 8 recomendaciones que incluye el documento, buena parte de ellas corresponden a materias cuya responsabilidad recae sobre el Ministerio de Garzón.

Polémica «simplista»

Por otra parte, un informe de la Comisión Europea sobre el futuro de la ganadería califica de «simplista» el tipo de postura que ha asumido el ministro de Consumo, Alberto Garzón, al plantear una confrontación entre el modelo de ganadería extensiva frente a intensiva.

Recuerda, además, que el mercado debe ser capaz de ofrecer alimentos «a precios que los consumidores estén dispuestos a pagar». Bruselas desautoriza así los planteamientos de Alberto Garzón, que incluso han provocado un cisma interno en el Consejo de Ministros del Gobierno de Pedro Sánchez y han puesto a los ganaderos en pie de guerra.

«Deberíamos alejarnos de las posiciones simplistas de planta versus animal o extensivo versus intensivo para promover sistemas bien adaptados a la diversidad de la agricultura de la UE». La frase, a modo de conclusión, se incluye en un informe elaborado por la Comisión Europea tras realizar un profundo estudio sobre el futuro de la ganadería y el impacto en el medio ambiente. Fue publicado en 2020 y lleva la firma del Directorio General para Agricultura y Desarrollo Rural.

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