25 de enero de 2022 12:38 PM
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Un estudio destaca la relevancia de la profesión veterinaria para los problemas del siglo XXI

Los autores piden mayor participación de los veterinarios en todas las áreas de prevención, preparación y respuesta a las enfermedades para enfrentar las futuras pandemias

El SARS-CoV-2, un betacoronavirus de probable origen zoonótico, se supo de su existencia por primera vez en diciembre de 2019. Su rápida propagación mundial precipitó una serie de intervenciones, también por parte de veterinarios, debido a los impactos en la salud y el bienestar humanos, así como en la salud y el bienestar de los animales.

Australia ha sido uno de los países del mundo que se ha gestionado de forma más eficaz para limitar el número de casos y muertes causados por COVID-19. Esta situación se logró mediante una respuesta de salud pública rápida y contundente al comienzo de la pandemia.

Entre las medidas adoptadas, destacan la rapidez de aplicar el distanciamiento social y autoaislamiento junto con estrictas restricciones de viaje a comunidades indígenas remotas, el establecimiento de restricciones fronterizas por parte de la mayoría de los gobiernos estatales y territoriales,  y limitaciones a todos los servicios excepto los esenciales por parte del gobierno federal.

Para conocer más sobre la contribución de los veterinarios, la Universidad de Sídney ha llevado a cabo un trabajo en el que se realizaron entrevistas con trabajadores clave en la gestión de la crisis, para explorar las respuestas de los veterinarios australianos, su participación en la colaboración y cooperación en base al concepto “One Health”, y sus conocimientos existentes y desarrollados sobre la pandemia de la COVID-19. 

Algunos veterinarios ofrecieron opiniones críticas sobre la respuesta nacional a la COVID-19 en su país por no contar con ellos, sugiriendo que “la experiencia de la profesión en el  manejo de grandes brotes de enfermedades deberían haber sido aprovechadas por sus autoridades de salud locales”.

Del estudio se extrae que “los veterinarios australianos brindaron contribuciones valiosas a la respuesta nacional frente a la COVID-19 al proteger el bienestar animal, mantener la seguridad alimentaria local, brindar servicios veterinarios esenciales al tiempo que mitigaban los riesgos para la salud humana en entornos clínicos, y brindaban habilidades clave y capacidades de respuesta a la amenaza de la enfermedad para la salud humana”.

Muchos veterinarios participaron formalmente en la respuesta de salud pública nacional en áreas como la epidemiología y los análisis de laboratorio, y otros brindaron apoyo en la investigación. Además, al igual que ocurriera en España, los servicios veterinarios continuaron durante el confinamiento y la mayoría de los profesionales vieron que su formación y experiencia como veterinarios eran fundamentales para su capacidad de responder a la pandemia. “Esto es lo que te da la profesión, que eres multilingüe y eres transdisciplinar”, apunta uno de los participantes en el estudio.

Los entrevistados identificaron una “necesidad clara y urgente de una mayor coordinación ‘One Health’ durante la prevención, preparación y respuesta a una pandemia, incluso en el caso de una enfermedad que en gran medida solo afecta a los seres humanos”.

“Creo que he aprendido que, a pesar de que mucha gente habla sobre las enfermedades infecciosas emergentes y los riesgos para los humanos de la vida silvestre y viceversa durante años, nadie realmente ha estado escuchando”, responde otro de los encuestados.

En la misma línea, otro manifestaba que cree que “la habilidad de todos los veterinarios es comparar constantemente. Una de las cosas que nos diferencia de muchas otras profesiones en el ámbito de la salud, [ … ], es que a menudo no tenemos toda la información sobre una enfermedad en una especie. Y nuestra respuesta innata es siempre pasar por la medicina comparada. Y debo admitir que, quizás hasta hace unos 10 o 12 años, pensé que todo el mundo pensaba así. Y me di cuenta de que en realidad ese no es el caso. A pesar de que he trabajado con personas fantásticas en la esfera médica, todavía tienen un enfoque muy centrado en el ser humano”.

En conclusión, este estudio afirma la relevancia de la profesión veterinaria para los problemas del siglo XXI y pide su mayor participación en todas las áreas de prevención, preparación y respuesta a las enfermedades. “La adopción de una respuesta coordinada multidisciplinaria y multisectorial es esencial para garantizar que Australia y el mundo puedan enfrentar los desafíos continuos del COVID-19 y las pandemias futuras”, destacan los autores.

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