26 de enero de 2022 11:27 AM
Imprimir

Cultivos de Cobertura: demuestran que contribuyen a contrarrestar el estrés térmico

Un ensayo realizado en un campo del centro norte de la provincia de Córdoba demostró cómo los cultivos de cobertura o de servicio (CS) contribuyen a disminuir la temperatura del suelo y el estrés térmico de los cultivos. La experiencia se llevó a cabo precisamente en medio de la ola de calor que azotó a gran parte del país […]

Un ensayo realizado en un campo del centro norte de la provincia de Córdoba demostró cómo los cultivos de cobertura o de servicio (CS) contribuyen a disminuir la temperatura del suelo y el estrés térmico de los cultivos.

La experiencia se llevó a cabo precisamente en medio de la ola de calor que azotó a gran parte del país durante las primeras semanas de enero, en lotes de maíz en los que se procuró comparar la temperatura del suelo en condiciones de antecesor barbecho químico (BQ) y CS.

El estudio estuvo a cargo de dos miembros Aapresid de la Regional Monte Cristo, los Ing. Agr. Marcelo Scarzello y Marianela Rivelli, quien también es Asesora Técnica Regional.

El ensayo

Durante la semana del 10 al 15 de enero de 2022, Córdoba y el país se vieron afectados por una ola de calor inolvidable. Según datos de una estación meteorológica en Río Primero, las temperaturas máximas fueron superiores a los 40°C durante 7 días consecutivos, condición que se sumó a las escasas precipitaciones acumuladas hasta la fecha en la campaña, generando un gran estrés para los cultivos.

Ante esta situación, Scarzello y Rivelli se plantearon algunos interrogantes: “¿Hay diferencias de temperatura entre un suelo con cobertura y un suelo desnudo o con BQ? Los diferentes CS, ¿ayudan a amortiguar el calentamiento del suelo, y por ende el cultivo tolera mejor el estrés?”.

Para dar respuesta a algunas de estas inquietudes, el día 15 de enero realizaron mediciones de temperatura de suelo en el ensayo de CS de la Regional Monte Cristo de Aapresid, en Capilla de Dolores, a 7 kilómetros de la localidad de Piquillín en el departamento Río Primero. Tomaron datos por la mañana (8:30hs) y después del mediodía (12:30hs) en lotes de maíz que venían de BQ y de cuatro CS: vicia, centeno, y mezclas de vicia + centeno (50/50) y vicia + centeno (75/25).

Luego de analizar los datos, observaron que aquellos lotes que provenían de un CS, presentaron temperatura de suelo inferior en comparación al lote que venía de un BQ. Mientras que a las 8:30hs la temperatura del suelo de las parcelas con CS estaba entre 1 y 2 °C por debajo del BQ, las diferencias se ampliaron después del mediodía, alcanzando entre 3 y 6°C por debajo del BQ a las 15:30hs.

Con estas comprobaciones, los técnicos concluyeron que “las diferentes coberturas logran disminuir la temperatura del suelo y por lo tanto atenuar el estrés al que es sometido el cultivo”. Por lo que destacaron que “esta experiencia reafirma la importancia de mantener el suelo cubierto de cultivos vivos el mayor tiempo posible, lo cual aporta numerosos beneficios sobre la producción y el ambiente”.

Más datos

Profundizando en la experiencia, entre otros datos sobre el ensayo, se destaca que el cultivo antecesor estival (2020/21) fue soja y que el maíz actual se sembró el 23 de diciembre a 55000 pl/ha. Al momento de las mediciones el estado fenológico del mismo era V4.

Por otro lado, los CS se sembraron el 17 de abril, con un distanciamiento de 21 cm. El primer secado de los mismos se realizó el 10 de septiembre y el segundo secado, el 19 de octubre. En cuanto a la variable climatológica que más preocupa en esta campaña Niña, desde la siembra de los CS hasta el momento de las mediciones, la precipitación acumulada fue de 282 mm.

Puntualizando en las mediciones, cabe destacar que fueron realizadas a una profundidad de 5 cm por debajo de la superficie del suelo, en 5 tratamientos (4 CS y el BQ) con dos repeticiones. Además, para las mismas se utilizaron dos termómetros (uno analógico y otro digital).

Publicidad