30 de enero de 2022 15:47 PM
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El engorde a corral sigue con números críticos

En un planteo corriente se pierden $10.218 por animal terminado. La relación de compra/venta actual del ternero y del novillo es la menos favorable de al menos los últimos cinco años

El engordador a corral que compra terneros y terneras de 160-180 kilos a $310 por kilo y vende novillitos y vaquillonas de 320 kilos a $241 por kilo, alimentándolos con maíz caro, pierde en la actualidad $10.218 por animal, según cálculos de Diego Ponti, analista del mercado ganadero de AZ-Group.

La foto “movida” de esta actividad proviene, primero, de la desfavorable relación de compraventa: se deben vender aproximadamente 1,29 kilos de novillito/vaquillona para comprar un kilo de ternero/ternera de reposición. La relación de compra/venta actual es la menos favorable de, al menos, los últimos cinco años (ver gráfico).

Evolución de la relación de compraventa novillo/ternero
Evolución de la relación de compraventa novillo/ternero

El otro elemento que colabora para que la foto del margen bruto instantáneo salga movida es el muy alto precio del maíz disponible, $24.000 por tonelada frente a un promedio de $18.000 en los últimos cinco enero.

El modelo que arroja estos resultados, preparado por la consultora AZ-Group, considera una ganancia de peso de 1060 gramos por día y por animal, con una conversión de alimento en carne de 7:1.

Ponti destaca que el resultado económico instantáneo del feedlot se mantiene negativo desde los primeros meses del 2020 y es una de las razones por las que hay poca hacienda de este tipo en oferta en los últimos meses. El pico de quebranto se dio en octubre de 2021, con $12.000 por cabeza (ver gráfico). De mantenerse esta situación, no se puede descartar un nuevo salto de precios del gordo liviano en febrero-marzo, por un bache estacional de producción.

Evolución del margen bruto instantáneo del engorde a corral
Evolución del margen bruto instantáneo del engorde a corral

Precios de equilibrio

Para equilibrar las cuentas del engorde a corral y llegar a márgenes brutos iguales a cero antes de impuestos, sin ganancias ni pérdidas, el precio de la hacienda para invernada debería derrumbarse a $255 por kilo, en vez de $310. La otra posibilidad sería que se catapultara el valor del gordo hasta $276 por kilo, en vez de $241.

¿Qué posibilidades reales hay de que se dé alguna de las dos situaciones de inmediato? Es poco probable un abaratamiento del ternero porque llovió. “Si hubiera continuado la seca, junto con los valores actuales del maíz, podría haber seguido bajando el precio del ternero, de cara a la próxima zafra; eso podría haber contribuido a una mejora en la relación de compraventa. Con las lluvias de la segunda quincena de enero, la ganadería está a tiempo de recuperar la oferta forrajera, lo que puede significar firmeza para el mercado de invernada en las próximas semanas”, señala Ponti.

Además, estacionalmente el precio del ternero tiene un pico en el mes de febrero, previo al inicio de una nueva zafra. Eso también coincide con el salto de precios que se da para la hacienda gorda entre febrero y marzo. “El engordador vende y sale a reponer con mejor poder de compra y mejor ánimo”, explica Ponti.

Entonces, salvo que ocurra un salto muy fuerte en los precios del gordo o se derrumbe el precio del maíz, los feedlots van a tener que esperar para hacer la compra fuerte de terneros esperando que esté más avanzada la zafra estacional.

Fuente: La Nacion

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