3 de abril de 2022 11:06 AM
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Enrique Rojo: «He diseñado la primera trampa contra velutinas que solo caza velutinas»

Este vecino de Chantada, veterinario y apicultor está preocupado por los efectos negativos que el trampeo de la especie invasora puede tener en los insectos polinizadores autóctonos

Enrique Rojo, vecino de Chantada, es veterinario y también apicultor, así que su interés en el problema que supone la llegada de la avispa velutina a Galicia es doble. Muy implicado desde el principio en la divulgación de la necesidad de tomar medidas para frenar la implantación en Galicia de esta especie invasora, ahora quiere llamar la atención sobre las víctimas colaterales del combate contra esta avispa de origen asiático: todos los demás insectos que caen en las trampas colocadas para cazar velutinas. Tiene patentado un modelo de trampa que hace lo que tendrían que hacer todas: atrapar velutinas, pero solo velutinas.

—¿Cómo funciona esa trampa?about:blankPUBLICIDAD

—Antes es mejor explicar cómo empecé a preocuparme por la velutina. Fue en un curso de apicultura en el que visitamos una albariza en Quiroga y vimos las velutinas destrozando las colmenas tradicionales que estaban dentro. A partir de ahí empecé a estudiar cómo se luchaba contra la velutina, busqué en internet y vi las trampas caseras y las que se comercializan. Empecé a usarlas y vi que en todas pasaba lo mismo, que por cada velutina que coges se ahogan ahí miles de insectos de todo tipo. Lo que quiero es conseguir una trampa que capture velutinas pero que no atrape otros insectos polinizadores.

—¿No las hay ya?

—No, ninguna. No hay ninguna trampa selectiva.

Enrique Rojo es veterinario y apicultor, pero en la comarca de Chantada es conocido también por la labor que desempeña como directivo del club de ajedrez local

Enrique Rojo es veterinario y apicultor, pero en la comarca de Chantada es conocido también por la labor que desempeña como directivo del club de ajedrez local ROI FERNANDEZ

—¿Cómo es la que ha diseñado usted?

—El mecanismo es muy sencillo. Se basa en que los insectos no se ahoguen al entrar, porque en todas se ahogan. Mi trampa tiene una malla entre el atrayente y el espacio donde entran los insectos, y así no se ahogan. A los que entran hay que darles una vía de salida por las que puedan salir todos menos las velutinas. Eso se consigue poniendo la salida en la misma superficie de la malla, con una abertura del tamaño apropiado.

—¿Cuál es el tamaño que considera idóneo?

—Las rejillas excluidoras de abejas reinas que se utilizan en apicultura tienen una salida de seis milímetros y por ahí son capaces de salir abejas, avispas y demás. Las reinas de velutina, que es para las que está ideada esta trampa, son más grandes y no son capaces de salir por ahí. Pero además tenemos el problema de la Vespa crabro, el avispón autóctono. Con una trampa así, tampoco las crabro podrían salir. Para excluir que caigan también reinas de crabro le pongo una entrada lo suficientemente pequeña como para que no puedan entrar. Porque las crabro son un poco más grandes que las velutinas. Por 8,5 milímetros es capaz de pasar una reina de velutina, pero una de crabro probablemente no. Y es importante respetar el avispón autóctono, porque no hace el daño que hacen las velutinas en las colmenas de abejas y porque hay quien piensa que hay una relación entre la abundancia de crabros que hay en el interior y el hecho de que en el interior haya menos velutina que en la costa. Probablemente el avispón autóctono suponga un freno para la velutina.

—¿Ya ha comprobado que su trampa funciona?

—Ya la tengo patentada.

—¿Y ya la vende?

—No. Ya he comprobado que funciona, pero estoy haciendo pruebas. Como tiene un agujero de entrada más pequeño que las trampas que hay en el mercado, en esta entran menos velutinas que en las otras. La temporada de velutina está empezando todavía y en los sitios más fríos todavía se ven pocas. Quiero aprovechar este año para hacer pruebas y tratar de incrementar la eficacia de esta trampa, cambiando la malla, probando con otros atrayentes… Después veremos si la comercializo o no. Mi objetivo no es ganar dinero con esto, sino conseguir el control de la velutina con menos daños colaterales. Mi objetivo es defender a los demás insectos polinizadores.

—¿Están estudiados los efectos que el trampeo contra velutinas tiene en otros tipos de insectos?

—Eso es un desastre, pero todos miramos para otro lado. Creo que las administraciones públicas deberían apoyar la investigación de nuevos tipos de trampas que capturen velutina respetando los polinizadores.

—Hay apicultores que están alertando que este año va a haber mucha velutina. Usted tiene esta sensación también?

—No es que la gente de la apicultura esté preocupada, es que está muy asustada. Ven que viene una avalancha de velutina. En lugares de costa en los que conozco apicultores, como por ejemplo en Cangas, están viendo una auténtica avalancha de reinas.

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