22 de abril de 2022 12:03 PM
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¿Cuáles son los secretos de las abejas para producir la miel?

Las abejas melíferas tienen características muy particulares que las diferencia de otros tipos de abejas. Por ejemplo, estas especies no hibernan en invierno. Pero sí deciden agruparse en sus colmenas para mantenerse calientes y sobrevivir con el alimento que han estado acumulando durante semanas. Estamos hablando de la miel y para producir la cantidad necesaria las abejas poseen […]

Las abejas melíferas tienen características muy particulares que las diferencia de otros tipos de abejas. Por ejemplo, estas especies no hibernan en invierno. Pero sí deciden agruparse en sus colmenas para mantenerse calientes y sobrevivir con el alimento que han estado acumulando durante semanas. Estamos hablando de la miel y para producir la cantidad necesaria las abejas poseen sus secretos, descúbrelos con nosotros en esta nota.

¿Cómo hacen las abejas para producir miel tan deliciosa?

Los biólogos explican que, dentro de la colmena, todas las abejas obtienen sus beneficios con la cosecha de miel. Sin embargo, las que se llevan todo el crédito de producir este delicioso producto son las abejas obreras. Estas abejas se encargan de recolectar el néctar de las flores en sus estómagos, esta es la materia prima para crear la miel.

El 10% de la población de la colmena está conformado por machos que solo dedican su vida a consumir esta miel. Llegado su tiempo necesitarán dejar la colmena antes para aparearse. 

Con respecto a la cantidad de miel que necesitará la colmena para sobrevivir un invierno, hay muchos factores que lo determinan. Muchas veces dependerá de factores como el clima, la ventilación de la comena o el número y tipo de abejas. 

Uno de los secretos de las abejas para producir la miel es que continuarán haciéndola hasta que cada celda de su colmena esté llena. 

Otro secreto es que cren un producto muy duradero, el único alimento del planeta que no caduca. Para que la miel consiga esta propiedad, las abejas deben reducir el contenido de agua en la miel y agregar azúcar. Este procedimiento tiene como finalidad limitar la capacidad de las bacterias y otros microorganismos para crecer en ella y estropearla.

Como decíamos antes, las obreras recogen el néctar en sus estómagos. Allí, una enzima llamada glucosa oxidasa descompone el néctar y ayuda a producir la miel.

Otros secretos de las abejas para producir miel

Las obreras deben dirigirse hacia la colmena una vez que hayan llenado sus estómagos de néctar. Una abeja visitará más de mil flores para poder llenar su estómago de miel. Cuando lo consiga, comenzará el proceso de elaboración de la miel en la colmena. 

Aquí aparece uno de los tantos secretos que poseen las abejas para producir la miel. Y es que la abeja necesitará regurgitar todo el néctar que ha recogido en su estómago. Entonces deberá pasar ese néctar de boca en boca entre las abejas de la colmena. El procedimiento es esencial para reducir su contenido de humedad. Según los expertos, cada abeja mastica el néctar durante aproximadamente media hora. A veces, las abejas colocan el néctar en una celda vacía antes de pasarlo a otra abeja. 

Las condiciones de la colmena a nivel de temperatura deben ser ideales. Necesitan más de 33 grados Celsius para crear un ambiente adecuado y así lograr que la humedad se evapore del néctar mientras se almacena.

Una vez que la humedad del néctar se haya reducido del 70% al 20%, se convierte en miel. La miel se almacena en celdas dentro de la colmena hasta que se la requiera.

Las abejas también preparan la miel para cuando las crías nazcan, una vez que lo hacen se alimentan con este alimento rico en energía. Además, las abejas preparan una mezcla con nutrientes adicionales hecho con miel y polen. Estos dos productos juntos forman el “pan de abeja” que les aporta proteínas, carbohidratos, grasas, minerales y antioxidantes.

La apicultura puede sobrecargar de trabajo a las abejas. Vía Pixabay.

Entonces ¿está bien que exista la apicultura?

Los apicultores deben cosechar la miel de las colmenas artificiales que luego será enviada a los supermercados para su comercialización. Este proceso es un tema ampliamente debatido pues podría impactar en la producción de miel, el medio ambiente y las propias abejas. ¿Es eso cierto?

Las abejas pueden llegar a producir más miel de la que necesitan para mantener su colonia durante el período invernal. Por lo tanto, muchos apicultores creen que usar el exceso para beneficio humano causa poco daño al bienestar de las abejas. Sin embargo, hay quienes afirman que las abejas están sobrecargadas de trabajo. Es decir, deben generar volúmenes adicionales de miel para reemplazar lo que se llevan los apicultores.

Cabe destacar también que cuando la miel de abeja se toma y se reemplaza con una alternativa de azúcar, las abejas de las colmenas artificiales no reciben la misma nutrición que las abejas silvestres. 

Como destacamos al principio del artículo, las abejas son importantes para mantener el equilibrio en los ecosistemas. Esto porque las abejas ayudan a polinizar las flores. Lo logran gracias a los pelos de sus cuerpos que rozan las flores mientras están recolectando el néctar. En este proceso a su vez recogen el polen que luego transfieren a otras especies de flores. El resultado es una exitosa reproducción de nuevas flores, que por supuesto beneficia a las abejas. 

Un problema en el camino

La apicultura aumenta la cantidad de abejas en un área. Debido a que estas abejas domesticadas compiten con otras especies de abejas nativas, los recursos de flores se vuelven limitados. Esto, eventualmente, puede desencadenar la muerte de otras especies de abejas.

Las diferentes especies de abejas se dirigen a flores específicas, por lo que un equilibrio entre las abejas y otras especies es esencial para la supervivencia a largo plazo de las especies de plantas e insectos.

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