13 de mayo de 2022 11:47 AM
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Con menos trigo, la producción de granos finos de 2022/23 se acercará a 26 mill/tn

La BCBA dio sus números en A Todo Trigo. Anticipó un ciclo de gran incertidumbre, con precios en niveles históricos, suba de costos de los insumos y márgenes brutos que se achican. Aumenta la superficie de la cebada.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires realizó el Lanzamiento de la Campaña Fina 2022/23 en el marco de A Todo Trigo 2022  y, ante 1700 asistentes, presentó los nuevos números que proyecta la entidad para esta campaña.

Según las proyecciones, el volumen de producción de la cosecha fina será de 25.900.000 toneladas para el nuevo ciclo de cereales de invierno, lo que representa una caída de 1.700.000 toneladas comparado con la campaña anterior (27,6 Mtn).

En trigo, con una superficie sembrada de 6.600.000 hectáreas (-1,5% respecto de la campaña pasada), la producción sería de 20.500.000 toneladas.

En cebada, el área ascendería a 1,3 Mha, reflejando un aumento interanual del 8,3%, y la cosecha se prevé en 5,4 Mtn

Las cifras para la cebada reflejan un incremento del 3,8%, explicado en mayor medida por la expansión del área sembrada. De concretarse estas estimaciones, el Producto Bruto disminuiría en 10,5%.

Gran incertidumbre

Los números de la nueva campaña reflejan un contexto de gran incertidumbre, con precios de los granos en niveles históricos, suba de costos de los principales insumos debido a los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania, márgenes brutos que se achican -sobre todo en campos alquilados- y los recientes anuncios sobre el trigo HB4.

Así lo refirió Agustín Tejeda Rodríguez, economista Jefe de la Bolsa, quien describió las señales que reciben los productores de cara al inicio de la nueva campaña.

A este escenario, se suman los bajos stocks mundiales y el impacto de la suba de los costos que afectó especialmente a aquellos cultivos que demandan mayor uso de tecnología, como lo son el trigo y la cebada, que tendrán un aumento del 45% en los requerimientos de inversión este año.

También, mencionó la nueva fuente de riesgo a la hora de tomar decisiones productivas como lo es la reciente aprobación del trigo HB4 que el gobierno anunció este jueves, en la previa del inicio de A Todo Trigo.

Perspectiva climática

Para hablar sobre el escenario climático que se espera para esta campaña estuvo presente Eduardo Sierra, especialista en agroclimatología.

En su opinión se espera un escenario “Neutral Frío” para el trigo, a diferencia de otras previsiones que anticipan Niña. Un escenario de neutralidad contribuiría a estabilizar la marcha del clima en un nivel leve a moderadamente negativo. Según entiende Sierra, se les está dando una “sobre importancia” al fenómeno de La Niña.

Si hay humedad el trigo arranca bien

“El mito de que La Niña destruye todo lo que generan los cultivos de verano, que son muy dependientes de la lluvia y la temperatura; en el caso del trigo, su impacto es casi opuesto”, afirmó, y acompañó con números de campañas anteriores en donde los mejores rindes se vieron en años Niña.

Con referencia al fenómeno climático comentó que: “Que nos digan que hay una Niña no debería asustarnos en lo que refiere a trigo, ya que se trata de un cultivo que, habiendo humedad, arranca bien. Y con menos lluvia, hay menos enfermedades. Si podemos aplicar tecnología, vamos a andar bien; si nos retiramos de la fertilización, podemos repetir el escenario que tuvimos en 2020”, cerró.

Menor superficie, más cebada

Teniendo en cuenta el panorama económico, político y climático, Esteban Copati, jefe de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales, compartió las estimaciones de área sembrada de rendimiento y producción.

Para trigo se estiman 6,6 millones de hectáreas sembradas, registrando una caída interanual de – 1,5 % (Superficie campaña trigo 2021/22: 6,7MHa).

Mientras que en cebada, el área ascendería a 1,3 MHa, reflejando una expansión interanual del 8,3 %. Respecto de las proyecciones de producción en ambos cereales, la campaña podría presentar limitaciones en el uso de algunos insumos claves como los fertilizantes.

La reducción de la cosecha triguera podría ubicarse en 8,5%

Esto, ante una más desfavorable relación insumo/producto, afectaría negativamente los rendimientos. En consecuencia, la proyección de cosecha ascendería a 20,5 MTn para el trigo, reflejando una merma interanual del -8,5%.

Para la cebada, en tanto, se prevé una cosecha de 5,4 MTn, cifra que resulta en un incremento interanual del 3,8 %, explicado en mayor medida por la expansión del área sembrada.

Copatti hizo hincapié en que la siembra fuerte a nivel nacional no se juega en mayo, sino a partir de junio. “La campaña inicia con buena oferta hídrica en los perfiles.

Pese a que en los últimos días no vienen registrando lluvias importantes, hay que tener en cuenta que la siembra a nivel nacional se juega a partir de junio y julio -en mayo se siembra el 15% en promedio-. Por lo que un escenario climático con posibles mejoras podría cambiar el panorama”, señaló.

Fuente: NAP

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