17 de mayo de 2022 10:47 AM
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El trigo se disparó en Chicago: asegura ingreso de divisas (y suma presión a los precios internos)

El mercado vuela ante la prohibición a las exportaciones del cereal que impuso India. Arrancó la siembra 2022 y productores podrían sumar hectáreas.

La siembra de trigo recién acaba de comenzar en la Argentina y las proyecciones parecen ser de lo más alentadoras en lo que respecta al ingreso de divisas que dejaría el cereal de invierno. Es que el precio internacional hoy subió más de u$s25 para cerrar la jornada a u$s458,38 para la posición julio y a u$s459,66 para septiembre. La decisión de India de prohibir las exportaciones del cereal alteró al mercado que ya descontaba una menor producción y abastecimiento mundial a partir de la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que este país en la práctica es considerado el granero de Europa.

En esta historia la producción Argentina de trigo toma mayor revalorización y según las primeras proyecciones se sembrarían un total de 6,35 millones de hectáreas con un potencial de rendimiento a cosecha de 19 millones de toneladas, pero eso es algo que está por verse. Es que los mejores precios internacionales y algunas bajas en los valores de los fertilizantes podrían alentar a los productores locales a sumar más hectáreas de trigo, a la par que también recurrían a estrategias comerciales agresivas para captar los actuales valores a cosecha.

Por lo pronto, las proyecciones más conservadoras de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indican que la cosecha fina (trigo y cebada) generaría al menos unos u$s6.000 millones a la economía argentina, pero esta cifra puede crecer bastante en caso de que los productores sumen más hectáreas de trigo a sus planteos productivos y logren aprovechar los máximos valores que hoy muestra el mercado.

Lo cierto es que mientras suben los precios de los commodities del agro la Argentina se asegura este año un ingreso récord por parte de los principales complejos agroexportadores que superarían en total los u$s41.000 millones y si esta cuenta se le suman por ejemplo los envíos de carne vacuna, maní y otras economías regionales el campo en su conjunto aportaría más de u$s51.000 millones. Es decir, este 2022 será un año en el que el país contará con divisas frescas durante prácticamente todo el año gracias al campo en un contexto de máxima tensión para las arcas nacionales.

Pero, por otro lado la situación abre un frente de conflicto para nada menor. El alza de los commodities del agro, principalmente los cereales (trigo y maíz) también afecta el valor interno de los alimentos. En primer lugar, el trigo es el producto básico de la harina para la fabricación de pan y otros productos farináceos claves de la canasta básica como las pastas secas o galletitas. En cuanto al maíz, tiene múltiples usos en el negocio alimenticio y en forma directa es un insumo clave para la alimentación animal (cerdos, aves y bovinos). Es por ello que si el mercado local paga también altos precios por los cereales el traslado a las góndolas de los supermercados también se hará sentir en el corto plazo. Justamente, en un contexto de alta inflación que el Gobierno busca frenar mediante diversos mecanismos que no están logrando su objetivo.

En este contexto, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, apura la puesta en marcha del denominado fideicomiso triguero con el que busca desacoplar el precio del trigo en el mercado interno que será destinado a la fabricación de harina mayorista. Es decir, el funcionario busca un acuerdo marco con los molinos harineros y las empresas fabricantes de pastas y galletitas para lograr la máxima trazabilidad en el sector y de esta manera destinar unos u$s400 millones a subvencionar las bolsas de harina de 25 kilos. El dinero, en su totalidad, proviene del incremento de las retenciones a los subproductos de la soja.

Mientras tanto, algunos molinos harineros pymes advierten que puede haber un reparto discrecional en estos subsidios al trigo y piden mayor claridad a la hora de establecer el acuerdo. Es por ello que ayer Feletti se reunió con diversas líderes de empresarios molineros para ponerse de acuerdo y mañana le llegará el turno a las empresas de alimentos.

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