17 de mayo de 2022 11:49 AM
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Españoles participan en un nuevo avance contra el síndrome respiratorio porcino

El síndrome reproductivo y respiratorio porcino es una enfermedad que supone un elevado impacto económico en la industria porcina

El síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS) se caracteriza por aborto, enfermedad respiratoria, aumento de la mortalidad de los lechones e infecciones secundarias. Es una enfermedad que supone un gran impacto económico en la industria porcina. Por ejemplo, en Europael coste medio durante un brote se ha estimado en 126 € por cerda.

La transmisión de PRRS puede ocurrir por varias vías, incluido el contacto directo con fómites. Las vacunas actuales no producen inmunidad esterilizante y es posible la transmisión hacia o desde los cerdos vacunados. Controlar el PRRS sin vacunas es difícil. En la mayoría de las granjas, el objetivo es detener la circulación del virus entre los cerdos reproductores, la denominada estabilización.

La vacunación contra el virus del síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRSV) suele basarse en la administración periódica de virus vivo modificado (MLV) del PRRS en las cerdas a lo largo de su vida. Usando este programa, la transferencia de anticuerpos derivados de la madre a la descendencia es limitada.

Sobre este aspecto, un estudio en el que ha participado la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha querido probar el concepto de cebado con una MLV y refuerzo con una vacuna comercial de virus inactivado en cerdas para reducir la incidencia de PRRSV y mejorar la productividad.

Para llevar a cabo la investigación, todas las cerdas en dos granjas fueron vacunadas con una vacuna MLV en la semana 8 de gestación. Luego se designaron dos grupos, un grupo fue revacunado en la tercera semana previa al parto y utilizando una vacuna comercial inactivada (el grupo PG). El segundo grupo fue el grupo de control (C). Se evaluaron los ensayos de infección por PRRSV y los parámetros productivos.

Para ambas granjas, la incidencia de PRRSV fue menor a las 6 semanas de edad en PG que en C. Al destete, la proporción de lechones seropositivos para PRRSV también fue mayor para PG. Las camadas de cerdas C de ambas granjas mostraron una mayor mortalidad predestete.

Ante estos resultados, los autores consideran que “la administración de la vacuna en cerdas antes del parto fue segura y se asoció con una incidencia reducida de PRRSV en lechones de hasta 6 semanas de edad”.

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