19 de mayo de 2022 10:47 AM
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Bodegas nacionales buscan elevar ventas en una feria internacional

Más de 100 empresas de todo el país participaron de ProWein Düsseldorf, que reúne a productores, comercializadores y compradores de todo el mundo. Es la puerta de ingreso al mercado de Europa

Las principales bodegas de Argentina participaron esta semana de ProWein Düsseldorf, la mayor feria internacional de vinos y bebidas espirituosas de la actualidad. Hasta allí viajaron más de 100 representantes de la industria vitivinícola nacional para promover sus marcas y captar nuevos clientes en un ámbito que se ofrece como una puerta de ingreso al mercado europeo.

Esta edición fue el reencuentro presencial luego de dos años de paréntesis obligado por la pandemia. La presencia nacional de concretó bajo el paragüas de Wine of Argentina y el Consejo Federal de Inversiones (CFI). La gran mayoría de las bodegas fueron de Mendoza, aunque también se logró una fuerte participación de las provenientes de la Patagonia, región que además es parte de una disputa internacional frente a intentos extranjeros de utilizar la denominación por parte de bodegas que no producen en esa geografía.

Roberto Schroeder, presidente de Bodega Familia Schroeder, que produce en San Patricio del Chañar, Neuquén, dijo a Ámbito: “Para nosotros fue satisfactoria la experiencia de este año. Cumplimos la expectativa de aumentar entre 15% y 20% nuestras ventas a clientes del exterior en comparación con el año pasado”. La bodega, con su malbec, recibió una medalla de oro y tres de plata en Düsseldorf.

El empresario argentino fue uno de los 6.000 expositores de más de 60 países que participaron de la feria. Su principal mercado es Estados Unidos, seguido por Reino Unido, y en tercer lugar Brasil y México. Distribución que se corresponde con el mix de exportaciones de Argentina, donde el 40% de las ventas van a EE.UU.

Igual, la pandemia dejó secuelas en esta industria. “En 2020 se cerraron los canales de gastronomía. Sufrieron un poco menos las ventas perfiladas a supermercados y clubes de vino por catálogo. Pero si bien eso se resolvió, esa etapa trajo concentración en pocos operadores logísticos y cuadruplicó el precio del transporte y no tiene vistas de bajar”, detalló Schroeder.

El tema de la logística también fue abordado por María Laura Ortiz, sommelier mendocina radicada en Europa y responsable de Winifera: “El precio del vino argentino se tornó menos competitivo por la logística, pero las bodegas tienen algunas opciones para mejorar este costo”, dijo.

En cuanto a la Indicación Geográfica Patagonia, que abrió una disputa entre las bodegas de la región con la chilena Concha y Toro, Schroeder comentó: “La bodega con la cual mantenemos una discusión estuvo en esta feria pero no utilizó la marca Patagonia. Es una denominación que genera interés y abre puertas. El desafío es protegerla y pelear para que no se la apropien bodegas que hoy no están produciendo en esta región. Hay que explicar que es engañoso hacerle creer a la gente que un producto viene de una región en la cual no se está produciendo. Son peleas legales ante los registros de marca que son costosas y llevan tiempo”, añadió.

Además, la producción de vinos en la Patagonia aporta a las exportaciones argentinas del sector una oferta más diversificada, que excede al malbec, que es la cepa insignia del país, producida fundamentalmente en Mendoza.

La Patagonia argentina cuenta con 4.550 hectáreas de viñedos cultivados. Y se convirtió en la región más austral del mundo para la producción de vinos.

Matías Prezioso, presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers aseguró: “En Argentina estamos empezando a ver variedades que no eran las tradicionales en nuestro país, como el cabernet franc, chardonnay o pinot noir plantado en regiones frías como zonas altas de Mendoza o la Patagonia. Estamos viendo mucho vino orgánico, natural, biodinámico, una tendencia internacional que Argentina profundizó en los últimos cinco años”.

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