20 de mayo de 2022 12:00 PM
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Día Mundial de las Abejas : apicultura actividad vital para el agro, pero en Argentina está en franco retroceso

Además de producir miel, las abejas cumplen un rol clave como polinizadoras. En Argentina la cantidad de colmenas cayó dramáticamente y la actividad se desprofesionaliza.

Si fuesen de andar festejando, ellas seguramente celebrarían el día del trabajador porque vaya que son laboriosas. Pero resulta que son tan importantes que tienen día propio y cada 20 de mayo (desde 2018) se festeja el Día Mundial de las Abejas. Con su esfuerzo (y el de otros polinizadores) favorecen la supervivencia de cultivos y la producción de alimentos. Un criador de abejas reina y un productor de miel contaron a Clarín Rural cómo están las abejas hoy en Argentina y el mundo y qué desafíos hay por delante para cuidarlas.

“Los apicultores tenemos que trabajar mucho más que hace 10, 15 o 20 años para lograr que las colmenas sobrevivan de un año a otro, esto implica un manejo intensivo en cuanto a alimentación artificial, cambio de reinas, estrategias sanitarias y emplazamiento de las colmenas en lugares con flora apícola que valga la pena”, resumió Martín Braunstein, creador junto a su mujer Sonia Veretoni, de la cabaña Apícola Malka Queens, hace 23 años focalizados en el mejoramiento genético de abejas reina. Y enumera algunas de las causas: “La extensión de la frontera agrícola y la reducción de la ganadería pastoril, junto con el aumento del paquete tecnológico basado en agroquímicos que no siempre son amigables con las abejas, han reducido el territorio apto para la explotación apícola tradicional”.Martín Braunstein y Sonia Veretoni, dueños de la cabaña Apícola Malka Queens.

Martín Braunstein y Sonia Veretoni, dueños de la cabaña Apícola Malka Queens.

Asimismo, al referirse al negocio actual, el de la miel, José Ferrari, productor hace 25 años con 2000 colmenas en la zona de Chascomús, advirtió que están atravesando varios problemas. “Si bien el precio internacional ronda los 3 dólares y no es malo, bajó más de un 10% respecto del año pasado”, contó. Y explicó: “La principal causa es el dumping impuesto por Estados Unidos, que es el principal comprador de miel, el dumping es un arancel que va del 8 al 24% según la empresa exportadora”.

A esto, Ferrari le suma “las grandes pérdidas de colmenas por las excesivas fumigaciones, así como la inflación y la diferencia cambiaria, ya que nos pagan con un dólar divisa y todos los insumos han subido muchísimo”. “Creo que el apicultor a tenido una pérdida de más del 50% de poder adquisitivo este año”, lamentó.José Ferrari, productor apícola desde hace 25 años con 2000 colmenas en la zona de Chascomús

José Ferrari, productor apícola desde hace 25 años con 2000 colmenas en la zona de Chascomús

La producción de miel es muy sensible y variable. Sin ir más lejos, -según contaba Ferrari-, depende de muchos factores, entre los cuales el clima y los agroquímicos son los más influyentes. “Los rindes promedio están en los 30 kilos de miel por colmena, pero este año con la gran sequía y la ola de calor no superaron los 18 kilos/colmena promedio, casi la mitad”, reconoció.

“Producimos miel de pradera en la zona de Chascomús y sus alrededores, es una miel que, por sus características de color claro y exquisito sabor es una de las más buscadas”, contó Ferrari. La producción se exporta toda a granel, principalmente a Estados Unidos y Alemania.

Entre las cosas en las que han evolucionado como apicultores, Ferrari destacó “la adopción de nuevas tecnologías para hacerle frente a problemáticas que fueron apareciendo, tratamientos sanitarios, suplementación energética y proteica, recambio de reinas y por sobre todo preparar adecuadamente las colmenas para la invernada y prevenir mortandades de colmenas en el invierno”.

Importancia de las abejas

La polinización -la transferencia del polen de las partes masculinas a las partes femeninas de una planta- es vital para la reproducción de las plantas, y el 90% de las plantas con flor reciben ayuda de algún tipo de especie animal polinizadora. En la agricultura, se calcula que aproximadamente un tercio del volumen total de los alimentos que se producen se benefician de la polinización animal.

Son muchos los animales que actúan como polinizadores, desde mamíferos como murciélagos y monos, hasta los colibríes e incluso algunos tipos de lagartijas. Pero los insectos son el principal grupo de polinizadores, siendo las abejas, por lejos, las mayores contribuyentes.

“Las abejas son los polinizadores más importantes, son aquellos que el hombre puede manejar y brindarles una habitación acorde a sus necesidades para sobrevivir y llevar adelante tan importante labor”, explicó José Ferrari. Y agregó: “Cultivos como el almendro, cítricos, arándanos y otros frutales, o sin ir más lejos el girasol, la soja y la colza, dependen mucho del trabajo de polinización de las abejas y aumentan los rindes de estos cultivos considerablemente, por ejemplo, se habla que la producción de almendros depende en un 90% de las abejas”.

“Las abejas son importantes en la producción de alimentos, pues a través de la polinización aseguran la reproducción vegetal contribuyendo a la preservación de la biodiversidad, que está amenazada por el uso indiscriminado de agroquímicos que afectan a las poblaciones de insectos polinizadores”, refirió Braunstein.

Existen más de 20.000 especies de abejas, más del 85% de las cuales son solitarias y no viven en colmenas. El 80% de las especies de abejas silvestres anidan en túneles subterráneos u otras estructuras hechas de barro, resina de plantas, piedritas e incluso caparazones de caracoles. Algunas hasta viven en los nidos que abandonan los escarabajos.

¿Qué puedo hacer por ellas?

Uno de los grandes problemas de la apicultura, lo dicho, es la agricultura y el uso de agroquímicos (sobre todo el mal uso de estos). Una posible contribución que cualquier agricultor podría hacer (no sólo por las abejas sino para cualquier insecto silvestre) es desarrollar hábitats favorables para que vivan estos insectos, con corredores biológicos, hoteles para insectos y sitios donde puedan vivir y anidar.

En los hogares, son buenas las plantas aromáticas, pues las abejas están acostumbradas a ellas, crear barreras naturales, no tocar lugares de anidación y cultivar cosechas atractivas alrededor del campo.

Desafíos de Argentina

La apicultura argentina ha retrocedido respecto al récord máximo de colmenas que tuvo hace dos décadas. “De casi 3,5 millones de colmenas ahora estamos apenas arriba de 2 millones de colmenas y no se ha desarrollado una industria de la polinización que brinde recursos alternativos, dependemos de la producción como única fuente de ingresos”, opinó Braunstein.De casi 3,5 millones de colmenas la Argentina pasó a poco más de 2 millones de colmenas.

De casi 3,5 millones de colmenas la Argentina pasó a poco más de 2 millones de colmenas.

Así, ha disminuido el número de apicultores profesionales y ha aumentado la cantidad de productores que tienen a la apicultura como una segunda actividad complementaria. “En otras palabras, se ha desprofesionalizado nuestra actividad”, lamentó Braunstein.

En este contexto, la producción argentina de miel está estancada debido a la desaparición de flora apícola valiosa. “De casi 100.000 toneladas de miel exportadas a fines de los 90, ahora estamos en un promedio anual exportado de 65.000 toneladas y no veo chances de que este volumen aumente”, expuso el criador.

Miel adulterada, ¿es miel?

“Para mí, el asunto es seguir produciendo miel genuina, miel pura, sin adulteraciones, cumpliendo con la definición de miel, esto es, un producto elaborado por las abejas a partir del néctar de las flores”, dijo Ferrari. Lo dice porque “grandes potencias como China no dejan de vender mieles adulteradas a menor precio tirando para abajo todo el negocio”.

“Argentina tiene un potencial latente, pero dependemos mucho del ambiente donde vivan nuestras abejas, si no se frena un poco con el tema de fumigaciones, con criterios acordes a las buenas prácticas vamos a seguir lamentando mortandades de abejas como en Estados Unidos y Canadá”, opinó Ferrari.

Exportación afectada por dumping

“Estamos sufriendo las consecuencias de sanciones antidumping recientemente impuestas por Estados Unidos que gravan injustamente las exportaciones de miel con derechos compensatorios”, coincidió Braunstein.

Abriendo el juego de lo que ocurre con la miel en el mundo, Braunstein apuntó que “en aquellos países donde la apicultura tiene como principal fuente de ingresos a la polinización como es el caso de Estados Unidos, Chile, Nueva Zelanda y Australia, la apicultura presenta un panorama promisorio, en esos países la producción de miel es importante, pero no lo fundamental”.

El principal problema allí es la falta de investigación y desarrollo de principios activos farmacéuticos para el control del ácaro varroa, “que es la mayor amenaza sanitaria para las abejas”, apuntó Braunstein.

Alerta escarabajo

Para Martín Braunstein, el principal desafío inmediato de Argentina es el reciente hallazgo del 7 de mayo en Paraguay del Pequeño Escarabajo de la Colmena (Aethina tumida), cuya eventual irrupción en Argentina “provocaría una catástrofe sanitaria”. “Todos los apicultores esperamos que el SENASA asuma el desafío para evitar la introducción de esta plaga en Argentina y cuide nuestras fronteras con vigilancia epidemiológica activa y pasiva, con medidas de prevención y no con folletos, que es lo que está haciendo hasta ahora”, advirtió el criador.

Como gran desafío interno, Ferrari manifestó la necesidad de que “todos los apicultores sean profesionales, que todos cumplan con los requisitos básicos de la producción de un alimento, que conozcan la producción apícola en todos sus aspectos: sanidad, genética, nutrición, biología de la abeja, etc”.

A modo de mensaje final, casi una plegaria, Ferrari expresó un deseo: “Esperamos poder seguir viviendo de esto que nos apasiona, pero hoy se hace complicado, más aún para los pequeños productores”.

Fuente: Clarin

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