23 de mayo de 2022 10:19 AM
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Una “joya” mendocina alcanzará a Europa y a Túnez en un reconocimiento mundial

La provincia del oeste argentino está a un paso de alcanzar la Indicación Geográfica (IG) para el aceite de oliva virgen extra; las oportunidades que se vienen para la actividad

El aceite de oliva virgen extra (Aove) vive un momento cumbre en la tierra del sol y del buen vino, al pie de la Cordillera de los Andes. Esta provincia del oeste argentino está a un paso de alcanzar a Europa y a Túnez en la tan preciada “denominación de origen”, lo que representa un hecho inédito en América Latina.

Así, después de cuatro años de arduas tareas, negociaciones y presentaciones de documentos, ya está todo listo para que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación otorgue el esperado reconocimiento, lo que significa un fuerte impulso mundial para la producción local.

Según pudo saber LA NACION, en 30 días, el titular de la cartera, Julián Domínguez, hará la presentación y entrega formal de la Indicación Geográfica (IG) para Mendoza. De hecho, en los últimos días, desde la dirección de Agregado de Valor y Gestión de Calidad de ese Ministerio destacaron todo lo actuado por la provincia luego de las exposiciones que realizó Mendoza ante una comisión asesora nacional, que dio su conformidad para dar por terminado el trámite. Se trata de una resolución definitiva oficial, la primera para un aceite de oliva que se da por fuera de la Unión Europea, después de Túnez, en África.

De acuerdo con fuentes del Poder Ejecutivo local, toda la documentación fue presentada y defendida en Buenos Aires por una comitiva provincial ante la Comisión Asesora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen, compuesta por miembros del Ejecutivo nacional, quienes ya emitieron su conformidad para que el titular de la cartera agrícola de la Nación otorgue el reconocimiento a Mendoza antes de que termine la primera mitad del año.

La reunión fue encabezada por Pablo Morón, director de Agregado de Valor y Gestión de Calidad, quien avaló la solicitud de Mendoza para potenciar el desarrollo regional. Desde Mendoza viajaron la titular de Agricultura, Valentina Navarro Canafoglia; Alfredo Baroni, del Instituto de Desarrollo Rural (IDR); Luis Armando Mansur, presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen) y Mario Bustos Carra, gerente de la entidad representativa del sector.

Gabriel Guardia, gerente general de Olivícola Laur, y el chef Christophe Krywonis
Gabriel Guardia, gerente general de Olivícola Laur, y el chef Christophe Krywonis

“La IG reconocerá la calidad del aceite de oliva virgen extra de Mendoza y potenciará el desarrollo del sector junto al turismo. Agradecemos el acompañamiento de las organizaciones locales. El reconocimiento de esta IG de aceite de oliva virgen extra será el primero en Latinoamérica y el segundo a nivel mundial fuera de la Unión Europea”, expresó Canafoglia.

Por su parte, Baroni indicó que uno de los pasos previos a esta última presentación fue una visita para controlar el proceso de auditoría, seguimiento y trazabilidad del producto. “Han sido más de cuatro años de intenso trabajo. Va a ser la primera indicación geográfica para un aceite de oliva que se otorgue por fuera de la Unión Europea, después de Túnez, que también lo tiene. Sería un reconocimiento a nivel mundial y el primero en América Latina”, reforzó el referente del IDR.

Actores

En este tren, hay protagonistas de peso en la industria del aceite de oliva que trabajaron arduamente desde el inicio para lograr los objetivos. Por caso, la solicitud de Mendoza está basada en investigaciones científicas de las que participó Gabriel Guardia, el reconocido enólogo y gerente general de Olivícola Laur, fundada en 1889, que obtuvo el año pasado el primer puesto mundial entre las 100 compañías más importantes del planeta en el rubro.

Uno de los estudios es la “Percepción diferencial de aceites de oliva virgen extra de Mendoza”, elaborado junto con Alfredo Baroni, Andrea Antonietti y Cecilia Fernández, donde destacan que el aceite mendocino tiene “gran cuerpo, es fuerte, muy frutado y con un picante intermedio” de acuerdo a la percepción de los consumidores, según el informe.

“Lo interesante es que los resultados de las encuestas mostraron una vinculación clara entre la zona de producción y la preferencia al momento de adquirirlo, ya que el 75% de los encuestados prefirieron el AOVE mendocino y este patrón de respuesta fue igual en los consultados de las distintas provincias”, indicaron los investigadores.

En 2021, el sector creció a un ritmo promedio del 15% en materia de exportaciones, pero busca recuperar el terreno perdido: en los últimos años despachó al exterior más de 20 millones de kilos anuales mientras que antes del 2017 llegó a enviar más de 35 millones de kilos por año.

Por su parte, tuvo una baja del 50% en las plantaciones en la última década, por lo que el sector busca mayor acompañamiento y reconocimiento del Estado nacional, con el objetivo de incrementar también las inversiones. De acuerdo con la Federación Olivícola Argentina (FOA), actualmente los principales países consumidores del aceite de oliva argentino son España, Brasil, Estados Unidos, Uruguay y Bolivia.

“La IG sería algo muy importante mundialmente para Mendoza y Argentina no sólo a nivel comercial, sino local, en esta lucha que venimos llevando a cabo hace años para conservar a nuestros olivos centenarios y así salvar la olivicultura mendocina”, afirmó el ejecutivo de Laur, quien en los últimos días, en un evento realizado en los jardines de la olivícola, recibió la distinción oficial de Marca País, que se entrega a empresas modelo de la Argentina, y nombró al reconocido chef Christophe Krywonis como embajador.

Nadia Zanardi, directora nacional de Marca País, y Gabriel Guardia, gerente general de Laur, que recibió la Marca País
Nadia Zanardi, directora nacional de Marca País, y Gabriel Guardia, gerente general de Laur, que recibió la Marca País

“Entregar la Marca País a Olivícola Laur es más que importante para nosotros. Realmente creemos que sumar a la mejor olivícola del mundo va a colaborar para continuar posicionando a Mendoza y a la Argentina con toda la excelencia que tenemos para mostrar. Le damos la bienvenida a Laur, los felicitamos y creemos que esto será el inicio de un gran trabajo en conjunto para ayudarlos a seguir creciendo y posicionarlos en todo el mundo”, expresó Nadia Zanardi, directora nacional de Marca País, junto a Martín Giralda, director de Competitividad de Marca País.

Con todo lo actuado hasta la fecha, en los últimos días, los miembros de la Comisión Nacional Asesora acordaron sugerir a la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional el registro de la Indicación Geográfica Aceite de Oliva Virgen Extra de Mendoza.

También hicieron lo propio con el registro de la Indicación Geográfica Kiwi de Mar y Sierras del Sudeste de Buenos Aires en los términos de la Ley 25380. Por eso, ahora, sólo resta la decisión de la dependencia nacional y el trámite administrativo que finaliza con la publicación de las resoluciones en el Boletín Oficial de la República Argentina.

A mediados de 2018, Asolmen, el IDR, el Panel de Cata de la UNCuyo y varios empresarios y referentes del sector comenzaron a transitar el arduo camino de diferenciar el aceite de oliva de Mendoza por su origen. En 2019, se hizo la primera solicitud de reconocimiento de la IG, el cual fue rechazado por el Ministerio de Agricultura de Nación.

Luego, los actores locales resolvieron los cuestionamientos e insistieron con la presentación, que debía incluir el aval oficial de la provincia. Así, se obtuvo el apoyo de la Dirección de Agricultura de Mendoza, INTI, INTA, Facultad de Ciencias Agrarias y de Ciencias Económicas de la UNCuyo, Panel de Cata de la UNCuyo, IDR, Don Bosco de Rodeo del Medio e Iscamen, el Ministerio de Agricultura de la Nación y el INV.

De acuerdo con las exigencias científicas, el aceite mendocino que busca llegar al consumidor mundial con la IG debe tener un alto contenido de ácido oleico otorgado por la latitud de cultivo y el clima mediterráneo. Además, la presencia de la variedad típica de la zona, arauco, con un mínimo de 20% y un máximo de 50%, pudiendo aparecer como variedades complementarias la frantoio, arbequina, farga, coratina, picual y corneiki, todas ellas presentes en la zona delimitada.

En cuanto al perfil sensorial, destacarse por el frutado intenso, con otros atributos positivos como el amargo y picante de intensidad media-alta y 0 defectos. Con cuerpo, pesados y gruesos a la boca. En nariz se destaca por un frutado ligero, ausencia de defectos.

Analíticamente, el contenido oleico debe ser mayor a 60%, la acidez menor a 0,6%, los polifenoles totales, mayores a 100 ppm, y los peróxidos, menores a 12%.

Pablo Mannino

Fuente: La Nacion

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