24 de mayo de 2022 11:39 AM
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La ganadería uruguaya atraviesa un “momento soñado”, según referente del negocio

Precios internacionales elevados en términos históricos, volúmenes récord de exportación, buenos precios durante todo el año, arrendamientos con mayor demanda que oferta y con valores similares a los del 2014. Un referente del negocio calificó como “soñado” el momento actual de la producción ganadera. “No hay ninguna duda que el momento ganadero es histórico; es […]

Precios internacionales elevados en términos históricos, volúmenes récord de exportación, buenos precios durante todo el año, arrendamientos con mayor demanda que oferta y con valores similares a los del 2014. Un referente del negocio calificó como “soñado” el momento actual de la producción ganadera.

“No hay ninguna duda que el momento ganadero es histórico; es inédito que las cosas valgan lo que valen. Ahora vale todo el año lo mismo. En post zafra hay precios más altos que en invierno, vale la invernada, vale el ternero. Es realmente un momento soñado”, sintetizó el gerente de Indarte & Cía., Fernando Indarte en el programa televisivo Hablemos de Agro, emitido en Canal 10, publicado este domingo 22 por El País.

Además, está convencido de que este es un momento “estructural”.

Especificó que las ventas al mercado asiático cambiaron la vida al país. Con un volumen de cabezas de ganado que es capaz de reponerse de las 52.000 cabezas semanales que se faenan, una cifra elevada en términos históricos para el rodeo nacional.

Incluso con la competencia por la tierra del sector forestal, Indarte destacó los buenos rendimientos del sector ganadero: “Le tenemos terror a la forestación y, sin embargo, hoy hay más vacunos, hay más terneros. No pasó nada. Se produce mucho más intensivo. Han habido muchos cambios”.

En cuanto a los arrendamientos, sostuvo: “Ninguno tiene necesidad de vender. Los vendedores son alguna sucesión, por ejemplo. Estamos en un momento muy distinto a la de la época del 2000”. En la actualidad, los precios son muy similares a los del 2014, uno de los mejores años para los dueños de tierra.  Esto se debe, a criterio de Indarte, por los precios internacionales: “los precios de la soja y el ganado no incentivan a vender”.

Asociación Rural llama a incrementar salarios en base a la situación de cada establecimiento

En abril, la Asociación Rural del Uruguay sugirió adelantar los aumentos por ajuste inflacionario en mayo, pero en función de las posibilidades de cada establecimiento rural, especificó el titular de esta organización, Gonzalo Valdéz. La idea fue publicitada luego de la decisión del Poder Ejecutivo para aumentar 2% los salarios de los estatales y 3% las jubilaciones, ambas para agosto, y reconvocar a los Consejos de Salario cuyos acuerdos estaban vigentes para modificarlos y así adelantar los ajustes.

Datos primarios del Instituto Nacional de Carnes aseguran que ingresaron divisas al país por 2.900 millones de dólares en 2021. Según el comunicado de la Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (Unatra), un peón rural sin especialización, grado 1, cobra por jornal unos 942 pesos. Al mes son 22.565 pesos. A esto se suma una partida de alimentación y vivienda de 4.587 pesos, o su equivalente diario de 184 pesos. Estos son los valores mínimos nominales desde el 1º de enero. El aumento corresponde a un 4,4%, con una inflación que casi llegó al 8% en 2021.

A finales de abril, el ingreso rural fue uno de los temas de la habitual columna de José Mujica en M24, cuando señaló que la pobreza también aumentó en los departamentos típicamente agropecuarios cuando el fenómeno de la pobreza era entendible en departamentos vinculados al turismo, ocupación que cerró en los dos años de pandemia. Pero el agro accedió a importantes ingresos, por lo cual no se puede entender el porqué de la pérdida de salarios del sector rural.

“En la nueva discusión de salarios el Uruguay no debería olvidarse de los trabajadores rurales, y tal vez no se debería poner a todos en la misma bolsa, porque hay enormes diferencias de un lado al otro. No es lo mismo la situación de los pequeños productores con los grandes que por razones tecnológicas y de escala tienen un grado de solvencia e ingresos imposible para los pequeños que luchan con inmensas dificultades. Para ser justos habría que ser diferenciados”, reflexionó.

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