2 de junio de 2022 12:33 PM
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La vacas Angus, de “animal de jardín” a liderar la producción de carne en Argentina

La Asociación Argentina de Angus celebra el centenario de su fundación con una fiesta en la que reivindica a esta raza famosa por su calidad

En uno de los barrios más populares de Buenos Aires, Palermo, está el predio de la Sociedad Rural Argentina. Allí, dos peones rurales cortan el pelo y acicalan a un gran toro negro de más de 700 kilos. A su lado, otros repiten la operación con una vaca. Fuera del pabellón, en la zona de duchas, algunos ejemplares son enjabonados y limpiados con gran esmero. Son los mejores especímenes de la raza bovina Aberdeen Angus o simplemente Angus, líder en Argentina, y los preparan para participar en un concurso. De los cerca de 50 millones de cabezas de ganado bovino en Argentina, más de la mitad son Angus y el porcentaje sube hasta el 70% si se tiene en cuenta las cruzas con otras razas. Pero en la fiesta con la que la Asociación Argentina de Angus celebra su centenario recuerdan que no siempre fue así y en un primer momento fueron vistos con recelo.

Hace un siglo, en la Exposición Rural de 1920, las tres razas bovinas introducidas en el país sudamericano batieron sus precios récord, pero con grandes diferencias entre sí. Se pagaron 110.000 pesos por el ejemplar Shorthorn más valorado, 90.000 por el gran campeón Hereford y sólo 22.000 pesos por el mejor Aberdeen Angus.

Un toro es paseado por el ruedo de concurso, en la Sociedad Rural Argentina, Buenos Aires, el 26 de mayo de este año.
Un toro es paseado por el ruedo de concurso, en la Sociedad Rural Argentina, Buenos Aires, el 26 de mayo de este año.ENRIQUE GARCÍA MEDINA

“La Shorthorn tenía un triple propósito: daba leche, carne y servía para el trabajo en el campo. La Angus sólo era apreciada por la carne”, explica el presidente de la Asociación argentina de Angus, Alfonso Bustillo, para justificar el liderazgo inicial de esta raza, que también había sido importada de Reino Unido varias décadas antes.

Virtuoso, el primer toro Aberdeen Angus registrado en Argentina, y las vaquillonas Aunt Lee y Cinderella llegaron a Argentina en barco desde Escocia en 1879 por iniciativa del hacendado Carlos Francisco Guerrero Cueto. Su color negro, su menor tamaño, pero en especial la ausencia de cuernos que caracteriza a esta raza, hizo que los recibieran con comentarios burlones. Se los bautizó como “animales de jardín” y sus dueños eran tratados de excéntricos que buscaban “adornar la hacienda de negro”, recuerda Juan Carlos Grassi en el libro publicado por la asociación con motivo de su centenario. En 1908, casi tres décadas después de su introducción, seguía siendo una raza muy minoritaria: había un ejemplar Angus cada 58 Shorthorn y cada 43 Hereford, según los datos del Censo Agropecuario.

La expansión del ferrocarril en Argentina “hizo que ya no fuesen necesarios animales robustos para la tracción de carretas y el traslado de cargas y cambió el orden de prioridades para evaluar las cualidades de las razas bovinas”, cuenta Grassi para explicar cómo en el nuevo escenario, la raza Angus comenzó a crecer a más velocidad que las demás. Ya a mitad del siglo pasado comenzaba a ser la raza más numerosa y su ventaja siguió en ascenso hasta la actualidad.

“Se adaptó mejor que las otras en Argentina, es la mejor para la producción cárnica”, resume Bustillo. En la subasta realizada durante la exposición en La Rural, la mejor hembra se vendió por 700.000 pesos (unos 5.650 dólares), casi el doble del precio que se paga por una vaquillona común.

Peones duchan a varias vacas Angus afuera del pabellón de la Sociedad Rural Argentina, durante una feria de ganado, el 26 de mayo.
Peones duchan a varias vacas Angus afuera del pabellón de la Sociedad Rural Argentina, durante una feria de ganado, el 26 de mayo.ENRIQUE GARCÍA MEDINA

Bustillo destaca que alrededor del 75% de las exportaciones de carne argentina son de Angus o Angus cruzada con otra raza, aunque la mayoría de la producción local se queda en el país. Argentina es uno de los países más carnívoros del mundo —se consumen casi 50 kilos de carne bovina per cápita, nueve veces más que en España—, pero los criadores denuncian que las ventas al exterior podrían ser mucho más altas de no ser por las restricciones impuestas por el Gobierno. En 2021, Argentina exportó 571.200 toneladas de carne vacuna, lo que supuso un retroceso del 7,6% respecto al año anterior.

Desde hace unas décadas, la mejora de la raza pasa por la innovación genética, según los expertos. En las haciendas con más tecnología, las vacas reciben un tratamiento hormonal y después son inseminadas a tiempo fijo para aumentar las probabilidades de preñez y sistematizar la producción. Entre los stands de La Rural, destacan aquellos destinados a técnicas de fecundación in vitro, con catálogos de los animales mejor valorados. Como sea, a casi 150 años de la llegada de los primeros tres ejemplares, la Angus ha conquistado definitivamente el campo argentino.

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