17 de junio de 2022 11:11 AM
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¿Se puede comer la carne de vacas con tuberculosis bovina?

Algunas pautas para conocer la incidencia de esta enfermedad en las ganaderías y las personas

Asturias ha detectado este mes tres pequeños focos de tuberculosis bovina (TB), en los concejos de Aller, Peñamellera Baja y El Franco. Aunque las autoridades están en prevención, la incidencia es tan baja, que no existe gran preocupación en el sector ya que no se considera un brote. Aquí hay algunas claves de esta enfermedad:

¿Qué es la Tuberculosis bovina?

Es una enfermedad crónica causada por la bacteria Mycobacterium bovis que no solo afecta al ganado bovino, sino también a animales salvajes e incluso puede transmitirse a humanos. Su desarrollo es similar al de la tuberculosis humana.

¿Cómo se detecta?

Normalmente, los veterinarios la detectan en los animales vivos por la observación de determinados síntomas como debilidad o anorexia. Cada comunidad autónoma tiene sus protocolos de actuación, pero lo normal es realizar pruebas específicas (como la de la inyección de tuberculina) que determinan los positivos.

¿Por qué no desaparece?

Asturias es, desde el año pasado, una región oficialmente libre de TB, según los parámetros de la UE, y está muy por debajo de la afectación de otras comunidades como Extremadura o Andalucía. Los casos en España han venido bajando mucho en tres décadas, desde casi el 12% de finales de los años 80 hasta el 2% de la actualidad.

Esto no implica que no existan casos en absoluto en Asturias, sino que se mantienen por debajo de unos límites muy bajos (0,1% de la cabaña). Pero al existir en otros animales salvajes como tejones o cabras, además de la posible llegada de vacas infectadas procedentes de otras comunidades o países (en Reino Unido la incidencia es alta, por ejemplo), es muy difícil erradicarla del todo. Por eso se declaran regularmente casos aislados o pequeños focos que no necesariamente deben extenderse, si se toman las medidas adecuadas.

¿Qué pasa cuando aparecen positivos?

Los ganaderos están obligados a declarar la TB. Lo habitual es, en estos casos, aislar la ganadería, lo que no implica necesariamente el sacrificio de todos los animales. El periodo habitual de aislamiento es de 3 a 6 meses, transcurrido el cual, si no hay nuevos casos, la explotación puede funcionar con total normalidad. El Principado cuenta con un sistema de vigilancia y control veterinario permantente.

¿Qué se hace con los animales infectados?

Lo primero es examinar el grado de afectación del animal con TB. Las vacas y terneros declarados se suelen sacrificar (también se puede esperar a ver si evolucionan favorablemente, pero no es muy probable) y, si la afectación no es muy grande, una vez retiradas zonas dañadas, la carne se puede consumir, pues la bacteria muere con la temperatura de cualquier tipo de cocción. Por eso es recomendable, en general, no consumir la carne cruda, ni tampoco la leche no pasteurizada.

¿Me puedo contagiar? ¿Qué pasa entonces?

La bacteria de la TB es transmisible a personas y sus síntomas son similares a los de la tuberculosis humana: tos, fiebre o pérdida de peso. Se puede contagiar a humanos al comer o beber productos lácteos contaminados no pasteurizados. Este factor es muy importante. También en una herida abierta por contacto directo en una matanza, por ejemplo, o por inhalación de la respiración del animal. El tratamiento ya existe desde hace muchos años y, aunque es una enfermedad grave, responde normalmente a los antibióticos y se cura.

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