21 de junio de 2022 21:07 PM
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Crían vacas con un sistema regenerativo y lograron una marca de carne certificada con código QR

Se trata de un proyecto de los establecimientos El Puente y El Mate, en Córdoba, que tienen una alianza con el frigorífico Muge-Conallison

Los establecimientos El Puente y El Mate, en Adelia María (a 320 kilómetros al sur de la capital cordobesa) hacen ganadería regenerativa en Pastoreo Racional Voisin (PRV), que representa un sistema que armoniza el pasto, el suelo, los animales y, además, emplean un QR móvil que muestra la “historia” de cada vacuno a campo, en faena, su cuarteo, desposte y envasado al vacío. El envase de las carnes incluye el QR (hecho por la cordobesa Tracestory) que permite al consumidor el acceso directo a toda la información. Liaf Control SRL es el organismo de verificación y control.

Rina Vasquetto es dueña, junto a su familia, de parte de las 680 hectáreas que integran los dos establecimientos. Además, ella es presidenta de la Asociación Grassfed Argentina Regenerando Suelos. En diálogo con LA NACION, contó que hace unos siete años comenzó el camino que los llevó a certificar sus carnes como grassfed. De hecho, es coautora del protocolo que audita a campo y en sala de faena la aplicación del pastoreo racional que incluye que los animales no pueden estar confinados.

El Puente y El Mate cerraron una alianza con el frigorífico Muge-Conallison. Está prevista la incorporación de otros establecimientos ganaderos que serán visibilizados en el QR de estas carnes, con sus certificados.

Los productores que quieran usar el QR pueden tener una o varias certificaciones del campo. Vasquetto las llama “hermanables” y en esa línea incluye, por ejemplo, la Grassfed, la orgánica o la EOV, que implica la verificación y medición de indicadores de regeneración del suelo.

La carne certificada sale con un código QR
La carne certificada sale con un código QR

Agrodiversity es la marca de las estancias cordobesas, carnes que se exportan y también se comercializan en la gastronomía argentina y al consumidor final. Vasquetto enfatiza que, más allá del sabor, las carnes que producen tienen beneficios para la salud, como niveles más altos de ácido linoleico conjugado (CLA) y una proporción más balanceada entre las grasas omega-3 y las omega-6 que las provenientes de confinamiento.

También apunta que el impacto ambiental de estos sistemas productivos favorece la recuperación del equilibrio del suelo productivo y contribuye a mitigar el cambio climático por el resultado del balance entre el metano emitido por los animales y el carbono atmosférico capturado en suelo. “Estamos demostrando que se puede, que no siempre debemos ser tomadores de precios, que podemos posicionar una carne certificada de excelente calidad y distinguirnos en el mundo”, sintetiza. Como familia cuentan con unos 2000 animales.

Destaca que estos sistemas requieren de “alta presencialidad” de los trabajadores, con lo que favorecen el arraigo rural. Vasquetto insiste en que no está en contra de otros sistemas productivos, sino que se encarga de subrayar las bondades del pastoreo racional. Plantea que las carnes que comercializan están acompañadas por una tendencia creciente entre los consumidores que empiezan a elegir el cuidado del medio ambiente y también de los animales.

Gabriela Origlia

Fuente: La Nacion

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