2 de julio de 2022 14:26 PM
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El rompecabezas de Vicentin y los secretos del negocio de la agroexportación

La Corte Suprema de Santa Fe tomó el concurso de acreedores de la cerealera y reavivó la disputa comercial, judicial y política. Las tres posibles salidas y el rol del Estado. Cómo funciona el negocio y el eslabón clave, y menos conocido, de los traders

Desde diciembre de 2019, cuando Vicentin sorprendió con la cesación de pagos, y sobre todo en las últimas dos semanas cuando la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe intervino en el concurso de acreedores, la cerealera es el centro de disputas comerciales, judiciales y políticas que, en el fondo, permiten asomarse al poderoso mundo de las agroexportadoras.

Para poder entender el impacto económico y social que generaría una quiebra de la firma nacida en Avellaneda hace un siglo y también las dificultades de un eventual salvataje con participación estatal, Desde la Redacción, el podcast de Rosario3, se sumerge en cómo funciona ese negocio multimillonario, complejo y exclusivo.

Antes del avocamiento de la Corte al proceso de concurso que tramitaba el juez Fabián Lorenzini, Vicentin afirmaba que estaba por sellar un acuerdo sustentado en dos patas. Por un lado, el pago de la deuda a los pequeños productores. Eso le daría la cantidad mínima de acreedores necesaria para levantar el default. Y su última oferta a los bancos privados extranjeros le permitiría llegar al piso de monto de dinero.

En el medio, fuera de ese esquema, quedarían los medianos: las corredoras de cerealeras y las cooperativas (en muchos casos son el corazón de pueblos completos). También el Estado a través del Banco Nación (Vicentin le adeuda a todos los argentinos y argentinas más de 300 millones de dólares). Esos dos grupos generaron, o podrían generar, una impensada alianza entre “el campo” y el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

La firma Commodities S.A de la tradicional familia Grassi fue la que presentó la denuncia ante la Corte que hizo posible su intervención. Y tras ese paso, el propio presidente reflotó la idea de ingresar como accionista a una eventual firma con nueva conducción.

Entre las consignas de quienes impulsan una nacionalización (parcial o total) está la posibilidad de regular los precios de los alimentos y cuidar “la mesa de los argentinos”. También la consolidación de una empresa testigo, como una YPF del agro. ¿Eso es posible, tienen asidero esas proclamas, son comparables ambos mercados?

En busca de esas respuestas, Desde la Redacción desmenuza el universo de la agroexportación y se detiene en uno de los eslabones menos conocidos pero vital: los traders. Sin esa llave, el acceso a la demanda global y los cotizados dólares se convierte en una expresión de deseo.

Conocer las partes de ese rompecabezas es necesario para evaluar de forma correcta los alcances de una empresa mixta con participación estatal. Evitar la falsa dicotomía entre defender a delincuentes de guante blanco o estatizar una firma en caída. Quizás la respuesta, la solución para los miles de trabajadores y productores afectados, esté en los matices.

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