8 de diciembre de 2009 08:08 AM
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Los inyectables y el bienestar de los animales              ( Dr. Rodolfo Acerbi )

Cuando compartimos la columna titulada "Vacunar sí, de cualquier modo no!" decíamos que: "Nadie puede objetar el rol fundamental que tienen los biológicos en la prevención de las diversas enfermedades virales y bacterianas

Es muy claro que la aplicación de los principios del Bienestar Animal está  directamente vinculada con una correcta sanidad en el rodeo y es aquí en donde las diversas vacunaciones obligatorias o no, establecen la base para este fin. Lograr que el personal deje de golpear a los animales y se trabaje con ellos con tranquilidad es un gran logro, pero que al mismo tiempo el rodeo como consecuencia de una sanidad deficiente, esté afectado de diversas enfermedades, es una auténtica contradicción para el estado de bienestar de los bovinos.
Pero aún cuando el establecimiento rural cumpla con el plan sanitario indicado por el profesional veterinario, suceden situaciones indeseables. Ocurre que ésta estratégica tarea tiene normas que de   ningún modo se pueden desconocer.
La primera es el lugar en donde se aplican los inyectables en los bovinos, y en   esto quiero ser terminante. El sitio más adecuado para preservar los cortes cárnicos de mayor valor, es la tabla del cuello”.
En la consideración poníamos también el tema de la desinfección durante la operatoria en la manga, procedimiento que puede hacer fracasar los objetivos sanitarios buscados y además generar una infección local, la cual genera mucho dolor.
Este dolor en el cuello impide que el animal se alimente correctamente y, como consecuencia secundaria, se arruinen los cortes de dicha zona.
El tema es de tanta importancia (muchas veces lamentablemente subestimado) que recibió muchos comentarios de profesionales (colegas y de otras profesiones cercanas al quehacer del campo) y de productores agropecuarios de distintos  países. Todos son  muy valiosos, motivo por el cual seleccioné algunos que, entiendo,  son bien representativos.
• José Enrique Montiel. Médico veterinario (Colombia): En nuestro país se tiene una experiencia considerable en el tema de vacunaciones masivas debido a la campaña de erradicación de la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, donde cada semestre se aplican más de 20 millones de dosis de aftosa y brucelosis. Tengo la oportunidad y la responsabilidad de uno de los proyectos locales de los 80 que existen en el país y la experiencia que me ha tocado es que por más que uno se esfuerza por capacitar a los vacunadores, siempre existe el que hace caso omiso de lo enseñado y utiliza otro sitio para aplicar los biológicos como el anca, el pliegue ano – caudal, la región de la cruz, etc., lo cual hemos venido controlando con despido del vacunador y alertando a los propietarios para que no permitan la vacunación en otro sitio que no sea la tabla del cuello. Definitivamente las vacunas y demás medicamentos se deben aplicar sólo en esta zona, independientemente que sean subcutáneas o intramusculares, ya que además de ser la carne de menor valor comercial, es un sitio muy irrigado por vasos sanguíneos que permiten la absorción de los medicamentos, en el pliegue ano-caudal. Si bien es cierto que no se lesionan músculos, hay aspectos negativos como que es una región de fácil contaminación por la cercanía al ano y las materias fecales. He podido observar que se forman nodulaciones en el sitio de aplicación que evolucionan a un absceso.
• Jorge Algara, Ing. Agr. Zootecnista (Guatemala): Recomiendo inmovilizar el animal en la manga, luego si la inoculación es  subcutánea, pinchar en la piel del área de la tabla del cuello. Intramuscular también en la tabla del cuello, utilizando un recipiente con agujas desinfectadas en solución de yodo, o en último caso alcohol. La forma de hacerlo es utilizando 10 agujas y dos recipientes. Sacar una aguja y usarla con el siguiente animal, saque una aguja limpia y la usada deposítela en el otro recipiente, es conveniente usarlos de diferente color. Cuando se acaben las diez agujas, las otras nueve ya estarán desinfectadas para continuar con el trabajo y así sucesivamente. Use siempre una aguja que no tenga contacto con los animales para extraer del frasco el producto. El hecho de inmovilizar al animal siempre requerirá tiempo, pero es referible invertirlo, para hacerlo bien.
Si aplica una vacuna, no olvide la cadena de frío. He visto hacienda en que el dueño lleva la vacuna con hielo y el trabajador empieza a extraer el líquido y se guarda el frasco en el bolsillo del pantalón.
• Carlos Vaca, Ing. Ind. (Catamarca, Argentina): Propongo rever el diseño de las instalaciones permitiendo regular alturas cuando se trabaja vacunando terneros (no sólo voltear tabla sino poder cambiar altura del caminador) y adoptar técnicas de vacunación con una sola mano cuando se aplica Cepa 19, Carbunclo y otras zoonóticas.
Respecto de la operación ganadera de vacunación propiamente dicha propongo realizarla a manga cerrada, de atrás hacia adelante, despacio, y con aguja escondida que permita desinfectar entre dosis con el sólo recorrido de la aguja en el embolo con una torunda con alcohol que lo haga sólo del  lado externo de la aguja, sin desactivar las cepas. Entiendo fundamental contar con la dotación de personal necesaria para la vacunación y no hacerlo con menos, saltando por arriba de la manga o con curiosos de más que estresen a los vacunados. Respecto de las vacunas se puede disponer en el cuarto de la manga de una heladera eléctrica o a gas que mantenga el frío necesario. Capacitar para abandonar las chuceadas para que caminen dentro de la manga, usen la jeringa de picana, o griten en idiomas varios. Me parece fundamental no competir con los animales para saber quién lo es más. Si el rodeo es mi capital, no se lo puedo entregar a quien lo despilfarre.
• Jorge Eliser Franco Silva. Productor ganadero (Colombia): Esta clase de temas nos hacen tomar conciencia de los errores que, a diario, se cometen ya sea por falta de conocimiento o por ser olímpicos al   hacer las cosas.
• Mario Solórzano. Productor lechero (Ecuador): Siempre es positivo ver cómo  debemos corregir errores que muchos ganaderos pequeños o grandes cometemos, quizás por desconocimiento o por creer que estamos economizando. Ejemplo de esto es que no desechamos agujas utilizadas en varias ocasiones. Gracias por hacernos conocer las cosas muy importantes en el manejo de la ganadería. Nunca es tarde para aplicar lo que mejor conviene, no importa el costo.Reitero mi agradecimiento por todos los comentarios y aportes tan enriquecedores.
Por ello, en la próxima edición de MOTIVAR publicaremos una revisión bibliográfica realizada por el Dr. Marcelo Ghezzi,  profesor titular de la Cátedra de Anatomía y miembro de nuestro grupo de Bienestar Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil (UNICEN), en relación al lugar de aplicación de los inyectables y el calibre de las agujas 

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