5 de julio de 2022 13:21 PM
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Con gran parte de la cosecha por vender, la falta de gasoil no le da tregua al campo

El sector tiene aún pendiente de llevar hacia los puertos soja por US$15.100 millones a valores de exportación, le queda por sembrar 1,6 millones de hectáreas de trigo y cosechar 3,8 millones de hectáreas con maíz; la escasez del combustible, los bloqueos de los transportistas y la caída del precio de los granos ya ocasionó una merma de US$416,3 millones en el ingreso de divisas

Cuando aun falta que el campo comercialice alrededor de US$15.100 millones en soja considerando valores de exportación, la crisis por el faltante y los sobreprecios del gasoil cada día afecta más al sector en un escenario ya de por sí complejo en materia política-económica.

Mezclado con la escasez del combustible, el paro de los transportistas autoconvocados que se originó por la misma razón llevó a que unas 420.000 toneladas de granos no llegaran a las terminales del Gran Rosario. Un impacto que genera una demora que se puede observar en otro dato: 108 barcos quedaron a la espera para cargar la mercadería. “Son unos 108 barcos, donde la espera de cada embarcación cuesta por día unos US$50.000. Con cuatro días de demora adicional que tienen de promedio cada buque, representan unos US$21,6 millones de daño económico que no se repara”, dijo a LA NACION Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC).

La lista de números sigue: por la falta de gasoil que complicó el ingreso de camiones a las terminales, los bloqueos y la caída de precios de los granos, en junio pasado, pese a que fue récord para ese mes, la liquidación de divisas de la agroexportación bajó en US$416,3 millones o un 9,83% versus mayo último, a US$3815 millones.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre el viernes 24 y el jueves 30 de junio, ingresaron a los puertos del Up-River un total de 7708 camiones, “cayendo un 33% respecto de los siete días previos y un 66% respecto de la semana anterior (10 al 16 de junio), que puede ser considerada como la última semana normal”.

En este contexto, hay preocupación por las labores pendientes, lo que resta comercializar e inclusive por si regresaran las protestas de los transportistas autoconvocados, como amenazaron desde algunas regiones.

Sin contar las tareas que se están realizando en el NOA, como la zafra azucarera, la campaña del limón y otras producciones, restan cosechar de maíz 3,8 millones de hectáreas. En rigor, falta recolectar más de la mitad de lo sembrado. En trigo quedan por sembrar 1,6 millones de hectáreas. Todo ese movimiento requiere gasoil.

“Cuando no llega la mercadería a puerto, al no haber stocks suficiente, los barcos que van llegando bajo un programa predefinido tienen que esperar y provoca un desprestigio comercial que es muy dañino para el origen argentino y que en definitiva nos pega en el precio, que es muy difícil de medir, pero cuando dejás de ser confiable cualquiera que quiere comprar elige a otro”, remarcó Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales.

Idígoras aportó otro dato: “El 80% del aceite que se consume en el mercado interno sale de los puertos, donde están las plantas de molienda y aceite refinado. En este momento, tiene una demora de cinco días y es probable que en los próximos días de julio comience a haber problemas de abastecimiento en góndolas”.

Si bien la cosecha de soja concluyó, hay mucha mercadería pendiente de comercialización. Granos que deben llegar a los puertos para su procesamiento y cumplir contratos de exportación.

“Alrededor de 24,2 millones de toneladas se encuentran almacenadas en los campos y pendientes de comercializar. Se trata de un stock acorde a la época del año y ligeramente superior al registrado un año atrás. Dicho volumen representa, a los precios actuales de exportación, cerca de US$15.100 millones”, indicó Eugenio Irazuegui, responsable de Research de la corredora Zeni.

En este contexto, el drama también lo sufren las economías regionales. En Tucumán, por ejemplo, vienen alertando que los sobreprecios del combustible para la zafra de caña de azúcar ocasionará un 40% de costos extra en la producción. En Misiones y en Corrientes hay atrasos en la cosecha de la yerba. Además, existen trabas para que el morrón y el tomate de Salta y Corrientes lleguen a los mercados concentradores con fletes encarecidos.

La génesis del problema

Desde hace casi cuatro meses que el campo viene advirtiendo que existía una escasez y sobreprecios del gasoil que dificultan llevar adelante su actividad.

De acuerdo a un informe del Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el campo consume 3,8 millones de metros cúbicos (m3), con un gasto anual de combustibles de US$3535 millones. En detalle, alrededor de US$1660 son para agricultura, unos US$1025 millones para producciones regionales y US$850 millones de ganadería.

Según el análisis de la entidad ruralista, el precio del gasoil se vino utilizando como ancla inflacionaria desde abril de 2021, y esta situación hoy sigue aplicándose solo para el canal minorista, que desde enero aumentó un 50%.

“Los precios del gasoil en el canal mayorista aumentaron un 108% desde enero y se observa que a estos valores no se presentan dificultades en materia de disponibilidad, pero con un precio un 40% mayor que el del canal minorista oficial. Al establecerse un mercado con dos precios, se vieron en la necesidad de racionar las ventas en el canal minorista, por medio de cupos. Esto dio lugar a la posibilidad de realizar arbitrajes, los cupos generaron faltantes y demoras en los diversos puntos de venta y el surgimiento de los precios de escasez de gasoil, los que se superaron ampliamente los $200 por litro”, expresó el informe.

Para Nicolás Pino, presidente de la SRA, “es fundamental volver a tener un mercado normalizado, contando con un precio cierto que permita realizar el cálculo económico para la inversión productiva”.

“A la poca o escasa disponibilidad de combustible se suma una alta dispersión de precios que va desde los $160 a $300 por litro. Hace varios meses que venimos advirtiendo que el problema de abastecimiento se estaba agravando y no nos escucharon. Lo mismo pasó con el reclamo que hicimos el año pasado cuando bajaron el porcentaje de corte de biodiésel, que ahora corrigieron”, enfatizó el dirigente. Según el último mapa del gasoil de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), solo en Tierra del Fuego no falta gasoil.

Mariana Reinke

Fuente: La Nacion

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