18 de julio de 2022 21:01 PM
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Las colmenas 4.0 dan una nueva vida a la apicultura

Tecnologías como la IA y el big data, e incluso innovaciones en la alimentación, ayudan a proteger a las abejas y a mejorar la productividad

En todo el planeta existen entre 25.000 y 35.000 especies de abejas (1.100 en España). Son imprescindibles para la agricultura: más del 75% de los cultivos alimenticios y el 90% de la flora silvestre dependen de los polinizadores. Su decadencia supondría un frenazo al desarrollo de la agricultura y a la lucha contra el hambre. Distintos factores confluyen en la importante merma de su población, en ocasiones hasta el colapso de las colmenas: cambio climático, pesticidas, plagas como la varroa… Los apicultores velan por su salud. En nuestro país hay 29.000 apicultores censados en un sector que representa el 0,44% de la producción ganadera.

La tecnología es la herramienta que propicia el impulso de la producción. Aunque la innovación no se para en la monitorización y la lectura de datos mediante sensores y se extiende a campos como el de la alimentación. La empresa Zukán, radicada en Molina de Segura (Murcia), nació en 1994 como distribuidora de azúcar para la industria conservera. «Su fundador, José Moreno, se percató de que estos conserveros lo que necesitaban era una mezcla de azúcares líquidos –explica María Lencina, directora de Marketing y Comunicación de la compañía–. En esta evolución, la empresa se dio cuenta de que el sector de la apicultura necesitaba apoyo». Zukán estandariza una formulación de alimentación para cubrir las necesidades energéticas de las abejas. «Se pretende emular la dieta de la abeja, una base de néctar, polen y miel», señala Pedro Díaz, director de I+D+i de la empresa.

Junto a la Universidad de Murcia y el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico), Zukán ha desarrollado productos para alimentación en colmena, como Apipasta Plus, una pasta «que contiene vitaminas, proteínas, minerales… lo que la abeja necesita», según Díaz. Puede usarse en épocas de escasez o en colmenas muy dañadas. La investigación previa a su comercialización reveló «que aumentaba el peso y la rentabilidad de la colmena», comenta Lencina.

La última investigación de Zukán, en desarrollo actualmente, forma parte de los proyectos europeos Eureka y participan Turquía e Italia. Se trata de un alimento líquido con una base de azúcares no cristalizables, vitaminas y proteína bruta en la proporción adecuada para el desarrollo de la colmena.

Otro ejemplo de innovación en el mundo de la apicultura es el convenio de colaboración entre T-Systems Iberia y la Universidad Politécnica de Cartagena que permitió la instalación de colmenas monitorizadas en la localidad murciana y en Valencia para analizar los factores que influyen en su supervivencia y en la producción de miel. La pandemia ha ralentizado un tanto la investigación. El proyecto internacional también ha instalado colmenas inteligentes en Alemania, Austria, Bélgica o Suecia.

Para realizar las distintas mediciones, las colmenas cuentan con distintos tipos de sensores, como indica Eduard Contijoch, ingeniero responsable del proyecto: «Una báscula de alta sensibilidad que se pone debajo de la colmena para medir fluctuaciones de peso, una sonda térmica, pequeñas placas de RFID que se colocan sobre el lomo de las abejas, sensores fotoeléctricos en la entrada de la colmena para el recuento de entradas y salidas… Estamos hablando de IoT, el Internet de las Cosas».

La información procesada en las colmenas conectadas sirve para descubrir patrones y poder predecir modelos de comportamiento. «La Inteligencia Artificial te facilita sacar conclusiones sobre el estado de salud de esa colmena, sobre cómo están afectando las condiciones climatológicas, posibles daños exteriores como la fumigación de campos o la polinización», afirma Contijoch. «Además, el tiempo de respuesta es fundamental. Eso permite tener información sobre cuáles son las colmenas críticas y si requieren una visita presencial. Así garantizas la supervivencia de las colonias», argumenta el experto.

Digitalización

Evaristo Pastor Mora (CEO) y David Muñoz (CTO) apuestan por la digitalización de las colmenas con Global Bee, desde Ayora (Valencia). «Nuestro producto es un dispositivo -dice David Muñoz- que geolocaliza y mide temperatura y humedad en tiempo real. Tenemos controladas las colmenas en remoto. Toda la información llega a una plataforma, donde juntamos los datos y sacamos conclusiones. Junto al aumento de la productividad, debe ponerse el foco en las enfermedades y el efecto de los agroquímicos».

Los objetivos de Global Bee son meter la apicultura en un móvil y poder «hablar el lenguaje de las abejas», reto este último todavía por lograr. Los sensores instalados dan información sobre lo que sucede en las colmenas cada 20 minutos. «Como complemento a los sensores -expone Evaristo Pastor- también contamos con un GPS y un acelerómetro».

Esta tecnología, para el responsable tecnológico de la empresa, es una herramienta contra la España vaciada. «Además, con el blockchain podemos asegurar el origen, porque la miel, las joyas y el arte son los productos más adulterados del mundo», añade Muñoz, que recuerda que gracias a las abejas se puede «mejorar la productividad del melón, la sandía, los tomates o el pepino».

Imagen principal - Arriba, colmenas de Nuctramiel. Debajo, izquierda, colmena inteligente de T-Systems y, debajo derecha, alimentos energéticos de Zukán para abejas
Arriba, colmenas de Nuctramiel. Debajo, izquierda, colmena inteligente de T-Systems y, debajo derecha, alimentos energéticos de Zukán para abejas

El proyecto Nutracmiel persigue el desarrollo de una gama de mieles monoflorales cosechadas y cultivadas en el parque natural de Sierra Nevada potenciando las propiedades funcionales y una calidad diferenciada en estas mieles, como características antimicrobianas, antioxidantes o prebióticas. Comenzó en abril del año pasado y está previsto hasta 2023. Nieves Abril, del Departamento de Calidad e I+D de Feysol (impulsor de la iniciativa) dirige y coordina el proyecto: «Monitorizamos las colmenas piloto y en la producción primaria en campo usamos Inteligencia Artificial. Con la información recibida se genera una base de datos en la nube de donde se extraen las cifras de humedad, temperatura o climatología que pueden afectar a esa colmena». Otra investigación puntera es Techoney, proyecto que une a ocho países, entre ellos España. Desarrolla un ecosistema de blockchain para mejorar el posicionamiento de pequeños productores en mercados locales e internacionales.

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