4 de agosto de 2022 10:46 AM
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Las empresas de bioetanol de Argentina y Brasil quieren avanzar hacia una integración regional

Se realizó en Buenos Aires una jornada para analizar las posilbidades de avanzar en el reemplazo de los combutibles fósiles con bioetanol.

La Cámara del Bioetanol de Maíz y el Centro Azucarero Argentino junto al Ministerio de Minería de Brasil y las cámaras brasileñas que agrupan a los productores de etanol de ese país confluyeron hoy en la jornada “Sustainable Mobility: Ethanol Talk” en la cual todos expresaron la voluntad de que Argentina traccione junto a Brasil como productor de etanol, tanto para el reemplazo de los combustibles derivados del petróleo como en la provisión de energía en general y en la exportación.

“La matriz bioenergética debe ser clave en la relación bilateral”, afirmó el embajador de Brasil en Argentina, Reinaldo José Salgado, quien abrió la jornada que fue organizada por el Gobierno de Brasil en el hotel Intercontinental.

A su vez, el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli -quien reestrenaba el cargo, luego de su breve gestión como ministro de Producción- reforzó la propuesta y planteó “unir a nuestros países y ser juntos una potencia en el sector automotriz” basado en los motores flex (que funcionan con combustible fósil y renovable -a partir de los derivados de los  granos-).

Salgado resaltó que en su país “casi la mitad de la energía viene de fuentes renovables”, principalmente la caña de azúcar. “Brasil es la nación más ‘limpia’ entre las economías más grandes” y remarcó que “la mitad de los coches son flex”.

Scioli dijo que Brasil “es una fuente de inspiración” en esta materia, y destacó también las posibilidades de la región para “crecer en energía solar y eólica”, por lo propuso avanzar en “una integración más profunda” que incluya además del energético también al sector financiero y agroalimentario.

El ceo de la União da Indústria de Cana-de-Açúcar (Unica), Evandro Gussi, apuntó que el pasaje a una matríz energética ‘descarbonizada’ es “un desafío muy dificil” que necesita de la “complementariedad” porque se trata de “un problema estructural y geopolítico”.

Gussi agregó que para reducir la huella de carbono “no hay una solución única”, sino que debe ser un proyecto que además del etanol incluya también al biogas o al biometano, entre otros.

El representante de Unica abogó por la tracción en conjunto entre Brasil y Argentina en materia de  biocombustibles. “Podemos estar separados en el fútbol, pero en este juego estamos del mismo lado de la cancha”, dijo.

A su turno, Flavio Castelari de la Asociación Productiva Local del Alcohol (Apla Brasil), señaló que ambas naciones deben profundizar la “diversificación” energética, pero deben tener en cuenta “la flexibilidad” para adoptar diferentes fuentes de energía renovable.

El presidente del Centro Azucarero de Argentina, Jorge Feijó, advirtió que en la Argentina “faltan ideas y concientización” para que el país pueda “aprovechar” la buena posición que tiene “por las condiciones naturales” para avanzar en un cambio de su matríz energética y lograr por esta vía “mayor desarrollo reconómico y social”.

Cerró el panel de apertura el presidente de la Cámara del Bioetanol de Maíz, Partick Adam, quien propuso que Argentina y Brasil diseñen “una plataforma común de exportación de bioetanol”. A la hora de describir laqs posibilidades de Argentina apuntó que produce 50 millones de toneladas de maíz y solo industrializa el 25%”, por lo hixo tres pedidos: que aumente el corte obligatorio de etanol en las naftas (actualmente en el 12%), que haya “un mercado libre de etanol” y que se permita la venta y circulación de autos flex.

Fuente: NAP

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