23 de septiembre de 2022 10:31 AM
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Un estudio de Bruselas parece inclinarse por el sistema Nutri-Score

Los consumidores europeos aprecian por lo general las etiquetas nutricionales en la parte frontal de los envases y conceden importancia a las informaciones sobre el origen de los productos, según una serie de encuestas publicadas por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. En lo que respecta al etiquetado nutricional, este trabajo parece dar su visto […]

Los consumidores europeos aprecian por lo general las etiquetas nutricionales en la parte frontal de los envases y conceden importancia a las informaciones sobre el origen de los productos, según una serie de encuestas publicadas por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. En lo que respecta al etiquetado nutricional, este trabajo parece dar su visto bueno, en parte, al sistema Nutri-score.

“Los consumidores parecen preferir las etiquetas simples, en color y con calificaciones en la parte frontal de los envases, que son más fáciles de comprender” y “pueden guiar a los consumidores a dietas alimentarias más sanas”.

Además, este sistema “parece incitar a las empresas alimentarias a mejorar la calidad nutricional de sus productos, por ejemplo reduciendo la cantidad de sal o de azúcares añadidos”.

Esta opinión no cambia, sin embargo, la oposición abierta de algunos, principalmente en los países del sur de Europa, al sistema Nutri-score. La eurodiputada española Clara Aguilera (Socialistas y Demócratas) ha respondido que la propuesta sobre el etiquetado no debe “favorecer a alimentos hipertransformados en perjuicio de nuestra dieta mediterránea”.

En lo que respecta a la indicación del origen, la encuesta muestra que este tipo de información influye de manera importante en la elección de los consumidores, para los que se trata de “un indicador de productos de buena calidad y respetuosos con el medio ambiente”.

El Centro Común de Investigación advierte, sin embargo, de que los consumidores no siempre hacen deducciones correctas de estas informaciones y muestran preferencia por los productos de su propio país.

Otros dos estudios se centran en el etiquetado de las bebidas alcohólicas –un asunto muy esperado por el sector- y sobre la información alimentaria proporcionada por vías distintas al etiquetado (etiquetas en los lineales, por ejemplo).

Todos estos trabajos alimentarán las reflexiones de la Comisión Europea, que en los próximos meses tiene previsto proponer un nuevo dispositivo de etiquetado alimentario en el marco de la estrategia “de la granja a la mesa” y del plan europeo de lucha contra el cáncer.

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