26 de septiembre de 2022 11:25 AM
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Paratuberculosis bovina y leucosis, enfermedades mortales del ganado

Dentro de las enfermedades más importantes y frecuentes que sufren los bovinos está la paratuberculosis bovina la cual es bacteriana crónica de nivel mundial, generalmente del ganado lechero.

No tiene tratamiento ni cura y afecta tanto a rumiantes domésticos como silvestres, afecta el tracto intestinal y es altamente contagiosa al ser liberada en las heces de los animales infectados contaminando pasturas, agua de bebida, suelos y alimentos en general donde permanece la bacteria por periodos de tiempo.

También hay contaminación de los animales jóvenes por la leche de vacas infectadas o de manera trasplacentaria al feto. Los animales menores de seis meses de edad son los más susceptibles a contraer la infección.

Los bovinos infectados eliminan grandes cantidades de bacterias en las heces, incluso en las primeras etapas de la enfermedad o fase silenciosa, cuando la sintomatología no es evidente.https://www.youtube.com/embed/76UbWIa99rI?start=314

Es una enfermedad lenta y progresiva donde los signos clínicos no suelen aparecer hasta la edad adulta del animal, de cuatro a siete años, sin embargo la enfermedad puede presentarse en cualquier momento y se disemina muy rápidamente.

Los síntomas reflejan una enteritis o inflamación del intestino con diarrea y pérdida de peso de moderada a grave a pesar del consumo de alimentos. Igualmente se observa edema submaxilar, baja producción de leche, debilidad, adelgazamiento crónico y muerte.

No se ha demostrado que la paratuberculosis sea una zoonosis aunque existe una relación con la enfermedad crónica, que en el ser humano es una afección inflamatoria intestinal crónica y dolorosa, con diarrea, muy parecida a la paratuberculosis.

Las medidas de prevención incluyen el control de los animales que ingresan a la producción; alimentar a los terneros con calostro o leche de vacas no infectadas, evitando al máximo el ingreso de la enfermedad a la finca.

Si ya se ha diagnosticado su control y erradicación deben enfocarse en aislar los enfermos; reducir la exposición de los terneros y animales sanos al estiércol contaminado; elevar las fuentes de comida y agua en los corrales y establos para evitar su contaminación con estiércol; mantener los paritorios muy limpios; separar las crías de vacas positivas evitando el consumo de su calostro, dándole el de un animal sano o de un banco de calostro pasteurizado.

Leucosis bovina

Otra de las enfermedades que afecta de manera grave al ganado es la leucosis bovina, la cual es tumoral conocida como el cáncer de los bovinos y tiene una alta prevalencia en las ganaderías de leche de la Sabana de Bogotá y en general en el trópico alto del país.

Se trata de una enfermedad viral crónica que afecta al ganado bovino de cualquier edad, incluyendo la fase embrionaria y se caracteriza por ser asintomática o sin mayor sintomatología evidente en la mayoría de los animales infectados quienes en el transcurso de su vida disminuyen su capacidad productiva y la ganancia de peso.

Los animales pueden mostrar anemia así como masas tumorales subcutáneas en varias partes del cuerpo; hinchazón en uno o ambos ojos; pérdida de apetito o anorexia con la consecuente pérdida de peso y debilidad. En algunos casos hay periodos febriles, diarrea y hasta parálisis parcial del tren posterior.

Se transmite fácilmente por malas prácticas como descornar varios animales sin antes desinfectar; palpar con la misma manga varios animales; usar agujas y equipo quirúrgico contaminado; también por vía trasplacentaria y por medio del calostro y la leche de vacas infectadas.

Es una zoonosis y logra infectar al humano por el contacto directo con el animal infectado o por el consumo de alimentos crudos provenientes de estos.

Para controlar la leucosis bovina es necesario realizar pruebas de laboratorio para identificar si los animales son positivos a la enfermedad y separarlos para eliminarlos a la mayor brevedad posible.

Las buenas prácticas son fundamentales realizando adecuadamente y con todas las medidas de higiene los tatuajes, vacunaciones, toma de muestras, cirugías, ayudas de parto, descornes, palpaciones, etc.

Los toros y el semen usados en la reproducción deben estar libres y certificados como tal y se deben realizar control de parásitos e insectos hematófagos.

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