1 de octubre de 2022 10:44 AM
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Es inminente la reapertura del frigorífico de Acha

Industrias Cárnicas San Miguel aceptó ayer una serie de medidas propuestas por el juez Gerardo Román Bonino que tienden a garantizar el cobro de sumas posconcursales y, como había anticipado LA ARENA, el frigorífico de General Acha quedó muy cerca de poder reabrir sus puertas y volver a faenar. Lo sucedido es el resultado de […]

Industrias Cárnicas San Miguel aceptó ayer una serie de medidas propuestas por el juez Gerardo Román Bonino que tienden a garantizar el cobro de sumas posconcursales y, como había anticipado LA ARENA, el frigorífico de General Acha quedó muy cerca de poder reabrir sus puertas y volver a faenar.

Lo sucedido es el resultado de la audiencia a la que había convocado Bonino para ayer por la mañana y que se cumplió en la propia planta, que ha pasado a ser parte del acuerdo al aparecer como garantía de cobro para los ex trabajadores el valor de las fuertes inversiones que sean realizado en el lugar.

ICSM se comprometió, primero a garantizar el pago de esos eventuales montos, aún no verificados judicialmente; luego a depositar en una cuenta un 5% de las ganancias que genere la empresa a los mismos fines y como punto tercero a incorporar como trabajadores en esta nueva etapa que se avecina, al 50% de los trabajadores que perdieron su fuente de trabajo como consecuencia de la quiebra.

Estuvieron presentes, según el acta oficial de la audiencia, Mirna Lorena Fernández en carácter de presidenta de “Frigorífico General Acha SA” y Eduardo de la Iglesia, ambos asistidos por el abogado José Miguel Ochoteco; Abel Ángel Eugster, en su carácter de presidente de “Industrias Cárnicas San Miguel SA”, asistido por Javier Torroba y el síndico actuante, Jorge Oscar Romo.

Luego del intercambio de palabras entre los asistentes al acto respecto de los planteos oportunamente formulados en la causa por la Sindicatura, el Tribunal planteó la necesidad de mejorar los alcances del contrato presentado, a efectos de poder cubrir -eventualmente- los créditos insinuados como posconcursales y que actualmente se encuentran en trámite mediante las correspondientes vías incidentales.

Alternativas.

En ese marco, considerando que el dinero depositado como adelanto del precio del contrato de alquiler, en la hipótesis de que prosperaran los créditos insinuados no alcanzaría para cubrir los mismos, el Tribunal propuso evaluar distintas alternativas a efectos de garantizar el potencial pago de los mismos.

Bonino sugirió las alternativas finalmente aceptadas. Garantizar el pago total de los créditos insinuados, en caso de ser verificados posconcursalmente, con las inversiones que ha realizado y realizará “Industrias Cárnicas San Miguel SA” en la planta del “Frigorífico General Acha SA”; depositar, en garantía y a los mismos fines precedentemente expuestos, el 5% de la ganancia mensual obtenida por “Industrias Cárnicas San Miguel SA”; en razón del impacto personal, familiar y social producido por el despido de los trabajadores que formaban parte de la planta del “Frigorífico General Acha SA”, establecer que “Industrias Cárnicas San Miguel SA” incorpore, a su planta, al menos el 50% del personal oportunamente despedido. Con ello, el Tribunal entiende que se garantizaría en forma inmediata, a través de las inversiones, los créditos que potencialmente pudieran declararse verificados posconcursalmente. Por el otro, a través del depósito del 5% mensual de la ganancia obtenida, obtener la liquidez necesaria para enfrenar los mismos.

Sinsabores.

Por último, se consideró que “la incorporación de un porcentaje de ex trabajadores implicaría reconocer a los mismos los sinsabores que las circunstancias del despido les ha acarreado a cada uno de ellos, pudiendo recomponer, de alguna manera, la dinámica social y económica que oportunamente se viera dañada”, cuestión que se expuso y aprobó.

Ahora, alcanzado este acuerdo que permite la extensión del contrato, el juez podría expedirse en los primeros días de la semana entrante y dar vía libre para que se completen los pasos administrativos para comenzar a trabajar. Primero es necesario el visto bueno del municipio y más tarde la habilitación federal del Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa).

Fuente: La Arena

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