3 de octubre de 2022 08:57 AM
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Prorrogan vigencia de programas de control de importación de rumiantes y del “mal de la vaca loca

La medida se dispuso por cuatro años, a través de las resoluciones 619/2022 y 620/2022 publicadas en el Boletín Oficial.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) prorrogó por cuatro años la vigencia del Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y el Plan de muestreo de cerebros de animales para el Programa Nacional de Prevención y Vigilancia de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (EET), conocido como el “mal de la vaca loca”.

La medida se dispuso a través de las resoluciones 619/2022 y 620/2022 publicadas en el Boletín Oficial, que extienden la vigencia de las resoluciones 733/2019 y 974/2019, respectivamente, “teniendo en cuenta que se mantienen las condiciones sanitarias existentes al momento” del dictado de sendas normas.

El Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados “permite mantener el control y el registro de por vida de todos los reproductores rumiantes importados que ingresan al país, posibilitando su trazabilidad, incluyendo las condiciones para su envío a faena”, se indicó en los considerandos de la primera resolución.

Asimismo, se advirtió que “la regulación de las importaciones de mercancías de animales vivos, su material reproductivo y derivados de origen animal y mercaderías que los contengan, resulta un instrumento indispensablea fin de resguardar el estatus sanitario del país”.

Ese registro fue creado en diciembre de 1995 por entenderse que “las cuarentenas tradicionales no serían medida suficiente para prevenir el ingreso al país de enfermedades emergentes con prolongado período de incubación, siendo imposible su detección por los servicios nacionales o los del país remitente al momento del intercambio”.

Por entonces, se señaló que “la aparición de casos de patologías con prolongado período de incubación, como la Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE) en distintos países confirman la necesidad de un seguimiento más estricto y de por vida para cualquier reproductor ya ingresado al país o que ingrese en el futuro”.

También se planteó que “una vigilancia de por vida permitiría la inmediata identificación y ubicación de contactos y expuestos a cualquier problema sanitario emergente, que en el futuro pudiera presentarse con animales importados”.

En cuanto al Programa Nacional de Prevención y Vigilancia de las EET, el Senasa aclaró que “se encuentra alineado con lo establecido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) en su Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres”.

El programa fue creado en diciembre de 2002 para “mantener la condición de la República Argentina como país libre de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) y de las demás Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (EET) de los animales”.

Con ese instrumento, se procuró “actualizar en forma oportuna el análisis y seguimiento de los factores de riesgo externo e interno respecto de las EET, certificar con máxima precisión la condición sanitaria respecto de las EET en el país y de los productos destinados al mercado interno y a la exportación, y optimizar los sistemas de seguimiento y control establecidos”.

Fuente: Nap

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