27 de noviembre de 2022 12:29 PM
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Trigo: heladas y falta de agua, una dupla que fue letal para el rendimiento

Durante su desarrollo, el cultivo está expuesto a variación de temperatura y a baja disponibilidad de agua. Cuando se acumulan eventos de estrés, como sucedió este año, el impacto sobre el rendimiento es mayor, según un informe del Inta Marcos Juárez.

El trigo ha tenido en la actual campaña un desempeño para el olvido. El clima ha sido determinante para que la producción proyectada sea menor a un millón de toneladas, volumen que la coloca como la menor de los últimos 12 años, según la Bolsa de Cereales de Córdoba.

trigo 2023

A la hora de analizar los factores que incidieron en los resultados productivos, un informe realizado por el Inta Marcos Juárez analiza las condiciones ambientales y de humedad edáfica durante el crecimiento del trigo en la zona núcleo.

Si se comparan los registros pluviométricos mensuales del presente año con los de la serie histórica, el informe elaborado por los técnicos de la experimental Dionisio Gómez, Álvaro Andreucci, Guillermo Donaire, Guillermo, Enrique Alberione, con la colaboración Julia Massa, del Ipem 277 de Marcos Juárez, precisa que se observan diferencias muy apreciables.

“Los registros mensuales han resultado hasta comienzos del mes de septiembre menores a los registros mensuales en serie histórica, con la única excepción del mes de marzo. En todos los meses se registraron valores por debajo de la media”, aclara el informe.

En un repaso cronológico, en el bimestre enero-febrero, los registros en Marcos Juárez se ubicaron muy por debajo de la media histórica (52% y 37% menos, respectivamente). Durante abril, las lluvias fueron menores a su media histórica mensual.

TRIGO 2022/2023 EN CÓRDOBA. Lote próximo a La Laguna, en estadio fenológico grano lechoso, con estado general regular. (Rally Agrícola BCCBA)
TRIGO 2022/2023 EN CÓRDOBA. Lote próximo a La Laguna, en estadio fenológico grano lechoso, con estado general regular. (Rally Agrícola BCCBA)

En mayo, junio y julio no se registraron precipitaciones y en agosto se produjeron algunas lluvias en la zona: 15 milímetros en Marcos Juárez.

Durante la primera quincena de septiembre, no hubo registros de precipitaciones. Hasta el cierre del informe, se habían registrado milimetrajes variables en la región, por ejemplo, 25 milímetros en Marcos Juárez.

A partir de estos aportes, el informe asegura que los escasos registros pluviométricos parciales acumulados en el presente año lo ubican como el de menos lluvias de la década 2012-2022.

El reporte del Inta compara los registros de lluvias de las últimas tres campañas y muestra que en el análisis del período comprendido enero-septiembre se observa que en el actual ciclo sólo fueron mayores a los dos últimos en los meses de marzo y levemente superior en agosto. En el resto de los meses, el desempeño fue el peor.

LAS HELADAS, OTRO SOCIO IMPLACABLE

En cuanto a días con heladas, el presente año resultó diferente a otros debido a la anticipación observada en el mes de marzo, cuando se registraron dos eventos de heladas tempranas los días 30 y 31.

“Durante el trimestre abril-mayo-junio, se registró un mayor número de días con eventos en comparación con el promedio histórico (1987-2021); en julio fue menor, y en agosto y en septiembre se registraron más días con heladas. Lo ocurrido en estos tres meses diferencia a este año de otros”, sostiene el informe.

Hasta la primera quincena de septiembre, el acumulado parcial de días con heladas agronómicas (hasta 3 °C) sumó 62 días, lo que superó la media anual de la serie histórica, con registro máximo de 60 días.

Si se comparan los registros de días con heladas de las últimas tres campañas (año 2020, similar al actual), se observa que en los meses de marzo, abril mayo y junio el registro de heladas agronómicas durante 2022 fue superior a los registros de los dos años precedentes.

En tanto, en julio, agosto y septiembre los registros de heladas fueron inferiores o iguales a 2020, pero superiores a 2021, precisa el informe.

A la hora de observar los registros de temperaturas mensuales máximas, medias y mínimas comparadas con los valores mensuales de la serie histórica, se aprecia que la temperatura máxima mensual resultó ser superior en los meses de enero, febrero, abril, julio y agosto.

TRIGO EN LA ZONA NÚCLEO. Estado del cultivo 2022/2023 en los departamentos Unión y Marcos Juárez. (Gentileza Bolsa de Cereales de Córdoba)
TRIGO EN LA ZONA NÚCLEO. Estado del cultivo 2022/2023 en los departamentos Unión y Marcos Juárez. (Gentileza Bolsa de Cereales de Córdoba)

“Contrariamente, las temperaturas mínimas mensuales marcaron una importante diferencia con los registros mensuales históricos: desde febrero hasta agosto, los registros resultaron menores en el comparativo. Esto hizo que los registros medios mensuales se comportaran casi idénticamente en este período, y fueron inferiores a los registros medios mensuales históricos. Las temperaturas mínimas ‘traccionaron’ hacia abajo a las medias”, interpreta el informe

RESERVA DE AGUA, SEGÚN EL ANTECESOR

Con la necesidad de conocer el estado hídrico de los lotes con trigo, los técnicos del Inta Marcos Juárez determinaron la disponibilidad de agua útil (DAU) el 27 de julio en cinco estratos del suelo, y se obtuvo el acumulado en cuatro situaciones distintas, sobre antecesor de soja y de maíz.

La disponibilidad de agua observada en las dos situaciones distintas, según cultivo antecesor, indicó que sobre maíz hubo mayor disponibilidad de humedad comparado con el rastrojo de soja. Si se comparan los registros de DAU sobre ambos rastrojos con cultivo de trigo de ciclo largo implantado (52 días desde la emergencia), sobre maíz había disponible 62 milímetros. Mientras que sobre rastrojo de soja, sólo 29 milímetros, la mitad de lo medido en el cereal.

“La segunda diferencia apreciable se observó a nivel de ciclos de crecimiento. Las variedades de ciclo largo hasta ese momento tuvieron mayor consumo de agua en comparación con las de ciclo corto, explicado por su permanencia en el lote (anticipación de siembra)”, indica el informe.

Sobre rastrojo de maíz, la diferencia de DAU medido en ensayo de ciclos cortos (menor consumo) y ensayo de ciclos largos (mayor consumo) fue de 51,11 milímetros, en tanto que sobre rastrojo de soja esta diferencia fue de 23,76 milímetros.

“Los valores de DAU totales en cada condición revelan la escasez de agua aprovechable para los cultivos hasta ese momento. De ahí en adelante, las condiciones ambientales y edáficas fueron responsables de daños causados por estrés en los cultivos”, destaca el informe.

A modo de conclusión, el relevamiento precisa que la combinación de estrés térmico e hídrico ha provocado daños diversos en los cultivos, que dependen de varios factores. Entre los más importantes, se cuentan la elección de las variedades sembradas y el manejo de los lotes, siendo especialmente importante el nivel de fertilidad y fertilización como atenuación de los daños.

En variedades más sensibles a frío, se observó como daño máximo mortandad de plántulas y como consecuencia, un reducido stand. En cambio, en aquellas con comportamiento intermedio, lo común fue observar pérdidas de área foliar por muerte de hojas (estratos basales) y tallos secundarios.

“Un daño muy generalizado en la mayoría de las variedades es la manifestación de clorosis y ‘quemado’ de hojas por deshidratación”, precisan los técnicos de la experimental.

Para colmo, los técnicos advierten que los pronósticos de largo plazo para el trimestre octubre-noviembre-diciembre no se presentan alentadores en materia de precipitaciones acumuladas esperadas.

Fuente: La Voz

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