21 de noviembre de 2022 10:21 AM
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La breve historia del frigorífico cordobés que quiso adaptarse al troceo pero no pudo: Cuando le aprobaron el plan, la inflación había pulverizado el crédito

La familia Quirós maneja un frigorífico llamado Panny Lane, que debe su nombre a la famosa canción de Paul Macartney. La firma produce y comercializa carne vacuna y de cerdo en Río Cuarto y abastece sobre todo a consumidores de la provincia de Córdoba. En ese establecimiento producen entre 500 y 600 mil kilos de […]

La familia Quirós maneja un frigorífico llamado Panny Lane, que debe su nombre a la famosa canción de Paul Macartney. La firma produce y comercializa carne vacuna y de cerdo en Río Cuarto y abastece sobre todo a consumidores de la provincia de Córdoba.

En ese establecimiento producen entre 500 y 600 mil kilos de carne vacuna y porcina. Cerca de la mitad de la hacienda que faenan cada mes -y que suma unos 5.000 animales- es provista por usuarios que se llevan la media res de la planta, una vez que la industria realiza el servicio de faena.

La otra mitad de la hacienda es propia. La carne de vaca la procesan para productos industriales y la carne de hacienda de consumo se desposta en una planta Ciclo 2 y se comercializa en cajas con marca propia a servicios de caterings, restaurantes y hoteles.

“Es una forma de diferenciarnos, atender a un público exigente y de agregar valor”, explicó Alvaro Quirós respecto de la estrategia que eligieron para el negocio.

Para hacer esto invirtieron en un Ciclo 2 (una planta habilitada para recibir medias reses y hacer el trabajo de desposte) y en 12 cámaras de frío, pero con eso pueden almacenar el 40% de su producción.

Cuando el gobierno anunció que iba a implementar el troceo, esta empresa se decidió a incrementar la capacidad de almacenaje de frío, entre otras remodelaciones de las instalaciones necesarias para cumplir con la medida que implicaba fraccionar la media res en trozos no mayorres a los 32 kilos de pesos, con el argumento de que así se estaría protegiendo la salud de los trabajadores.

Pero todo terminó en la nada.

Alvaro Quirós contó que “en mayo hicimos la presentación al gobierno para que nos den la aprobación de la factibilidad del proyecto (un requisito exigido por la propia gestión del ex ministro Julián Dompinguez). Uno de los problemas fue que por los problemas para importar, los proveedores nos respetaban los presupuestos por sólo 7 días, así que quedaron enseguida desactualizados”.

Además, una vez que obtuvieron la aprobación oficial de la factibilidad del proyecto, había cambiado la tasa de interés de los préstamos prometidos para hacer este tipo de obras. “De poco más del 20% había pasado a casi el 50%, así que eso redujo el monto al que podíamos acceder. De los 150 millones de pesos que pedimos en el inicio, el banco en el que gestionamos el crédito nos ofreció 50 millones, la tercera parte, por lo que fue imposible cualquier adecuación y finalmente desistimos de hacerlo”, relató el empresario.

Quirós dijo que “nadie discute que los trabajadores ya no deben cargar la media res al hombro, pero el camino tampoco es el troceo. Lo que proponemos es el uso de medios mecánicos para la descarga de la media res. Es el mismo sistema que su utiliza para la carne en los camiones”.

El empresario teme que la iniciativa oficial que ahora tiene fecha de inicio el 15 de enero -luego de uan prórroga forzada por la resistencia de la inmensa mayoría de los acxtores- termine incrementando los costos de la industria y el comercio, lo que impactaría en el precio de la carne o en la capacidad de pago de la hacienda.

“Quieren exigir a toda la industria que haga el troceo. Eso significará más gasto en frío y en logística. Las fábricas tendrán entonces que incrementar la capacidad de almacenamiento de carne y en los camiones. Donde ahora se cargan 100 medias reses no se van a poder cargar 400 cuartos, eso significará más camiones por frigorífico. Es decir, más costos”.

El empresario de la carne dijo que ese encarecimiento de proceso industrial hará subir los valores de la carne, que este año vienen con un retraso importante pero que siempre son noticia y motivo de intervenciones en los mercados de parte de los gobiernos, al menos en las últimas décadas.

“El troceo generará más costos en la industria y el comercio y por lo tanto va a aumentar el precio de la carne a ciudadanos que están sufriendo como hace mucho tiempo no pasa los efectos de la inflación en sus salarios”, explicó el industrial cordobés.

A eso se suma el posible perjuicio en el precio al productor. Cuando cae el valor del cuero o menudencias, la industria frigorífica dispone de “menos poder de compra”, como cuando sube la luz o hay paritarias como las que se renegocian por estos días también.

“Sin dudas la capacidad de pago del ganado se verá resentido si el costo no se puede trasladar a la carne, tal como está pasando ahora. Eso va a afectar primero al feedlotero y luego al criador. Y si a ellos les entra menos dinero en algún momento se resiente la producción de hacienda. Así se pondrá en marcha un círculo vicioso que nos afectará a todos”, alertó Quirós.

Fuente: Bichos de Campo

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