3 de mayo de 2011 10:59 AM
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Márgenes netos de la soja se ven muy disminuidos a pesar del precio atractivo

URUGUAY : La soja mantiene su predominio absoluto, siendo responsable del 86% del área declarada en esta zafra de cultivos de verano, ubicándose en el entorno del millón de hectáreas sembradas. Esto constituye el máximo histórico alcanzado por un cultivo agrícola a nivel nacional. Sin embargo, con los rendimientos que se vienen observando en lo que va de la presente zafra, es probable que la producción total sea menor a la del ejercicio anterior.

A su vez, la baja de los rendimientos y el aumento de los costos de producción (por el descenso de la cotización del dólar y por el aumento de los costos de fletes y personal) hacen que, a pesar de los atractivos precios, los márgenes netos se vean muy disminuidos.
En la presente zafra los rendimientos promedio parecen ubicarse en torno a los 1.700 kilos por hectárea (kg/há). Según Sergio Ceretta, Director del Programa Nacional de Investigación Cultivos de Secano del INIA, se puede esperar que el rendimiento promedio de la soja en la presente zafra se sitúe entre los 1.600 y 1.900 kg/há, con una variabilidad muy grande que obedece a una combinación de factores: la distribución de lluvias, tipo de suelo, fecha de siembra, etcétera. “Hay zonas con cultivos de primera y buenos suelos agrícolas que están cosechando entre 2.500 y 3.000 kg/há de promedio; pero también hay situaciones de primera donde los rendimientos se sitúan entre los 1.600–1.700 kg/há; y otro escalón aun más bajo con siembras más tardías, de segunda, cuyo rendimiento ronda los 1.000–1.200 kg/há”, explicó Ceretta
Esta gran variabilidad de rendimientos, dijo, sería producto de la situación de sequía que enfrentó el cultivo y de la gran variabilidad en cuanto a volúmenes y oportunidad en que ocurrieron las lluvias durante el ciclo del mismo. “En general, el cultivo fue afectado bastante seriamente hasta enero, y a fines de enero comenzaron lluvias en la mayor parte del país con diferente intensidad, que permitieron en muchas zonas una recuperación del cultivo, para verse nuevamente afectado por falta de agua en el llenado de grano en marzo”, dijo el experto a Conexión Tecnológica de Blasina y Asociados.
“Hay que considerar que no tiene el mismo efecto una cantidad igual de lluvia en un buen suelo agrícola, con mayor capacidad de almacenaje de agua, que en un suelo con menor capacidad física, o menor profundidad. Tampoco es lo mismo un cultivo de primera que uno de segunda. Entonces, el universo de rendimientos va a ser muy variable con un rango de 1.200 a 3.000 kg/há en lugares donde las cosas anduvieron bien”.Calidad
El técnico agropecuario Enrique Carlos Oyharzabal, agricultor y contratista del litoral y centro del país, señaló que “la calidad de los granos es buena, pero el grano quedó chico. No hay mucho problema de insectos, no hay nada distinto, no se ven siembras muy tardías, así que la causa sería el estrés hídrico; faltó agua en el verano y en el llenado de grano fue insuficiente.”
También coincidió con estas apreciaciones el ingeniero agrónomo Aníbal Durán, gerente de Villa Trigo, al decir que “el factor principal que movió la aguja hacia abajo fue la falta de agua –hay zonas con 100 milímetros entre diciembre, enero y febrero– y lo que terminó de consolidar este escenario fue la primera quincena de marzo, con temperaturas de hasta 40º C”.
Los componentes primarios o directos que modifican el rendimiento final de la soja son el número de granos en metro cuadrado y el peso de los mismos. Al respecto, Gabriel Carballal, agricultor y contratista del litoral, observó que “las plantas/há están, los granos/planta en la mayoría de los casos también, y lo que encontramos es granos más chiquitos, más livianitos, debido a la falta de agua de marzo, durante el llenado de grano. En casi todo el país, hubo falta de agua desde fin de febrero a mediados de marzo, coincidiendo con el llenado del grano, por lo cual los granos resultaron livianos. Los efectos de esa falta de agua son menores o mayores, dependiendo de la capacidad de reserva de agua de cada suelo”.
En general, los diferentes actores consultados por Conexión Tecnológica, coinciden también en la gran disparidad de rendimientos, con grandes diferencias entre y dentro de establecimientos, según el registro de lluvias particular y el tipo de suelo. En un año en que el agua tuvo muchísima importancia en la definición del rendimiento, la zona que obtuvo los menores, fue más afectada en cuanto a ocurrencia de lluvias: la de Colonia y parte de San José y Florida

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